29
octubre 2026
El aumento de pisos turísticos permite congelar los recibos de la basura para el año 2027
El mantenimiento de las tarifas de recogida de residuos, gracias a los nuevos contribuyentes y la mejora
en el reciclaje, evitará una subida de impuestos a las viviendas y comercios locales el próximo
año.
Fuente: Levante-EMV
Fuente: Levante-EMV
El año 2027 no traerá
ningún incremento en el recibo de la recogida de residuos para los vecinos, comerciantes y empresarios
del municipio. El pleno municipal ha aprobado recientemente la ordenanza fiscal que congela las tarifas
actuales, de manera que mantiene los importes anuales entre los 73 y los 96 euros por vivienda,
dependiendo de la zona de residencia. Esta medida supone un cierto respiro para las economías domésticas
y los pequeños negocios, que no tendrán que afrontar nuevas cargas fiscales por este concepto esencial
durante el próximo ejercicio.
Detrás de esta estabilidad tarifaria se esconde una combinación de factores económicos y demográficos de carácter local, donde destaca especialmente el fenómeno del alojamiento vacacional. El incremento sustancial de viviendas de uso turístico ha jugado un papel fundamental a la hora de cuadrar las cuentas del servicio de limpieza. Estos inmuebles, que por su naturaleza de explotación económica soportan una cuota más elevada que una vivienda residencial convencional, han ampliado considerablemente la base de contribuyentes. Esta inyección de nuevos ingresos permite sufragar el coste global de la recogida sin necesidad de repercutir incrementos sobre los residentes habituales ni sobre el tejido comercial.
Además del impacto de la actividad turística, los informes técnicos que avalan los presupuestos del servicio señalan otra variable determinante: el hábito ciudadano. La concienciación sobre la separación de residuos en los domicilios ha mejorado de manera palpable a lo largo del último año. Este esfuerzo colectivo en el reciclaje no solo favorece la sostenibilidad medioambiental y la imagen de la ciudad, sino que optimiza la gestión viaria y ayuda a contener el gasto operativo del servicio, un hecho decisivo a la hora de evitar un aumento de las tasas.
Cabe recordar que, siguiendo las directrices de la legislación europea, la recaudación por la tasa de residuos debe cubrir íntegramente el coste real del servicio de recogida. Anualmente, los técnicos municipales evalúan este gasto efectivo para ajustar la presión fiscal del año siguiente. Este año, el balance entre nuevos contribuyentes y optimización de la recogida ha permitido estabilizar los números. Asimismo, resulta importante diferenciar esta tasa, de competencia estrictamente municipal y destinada exclusivamente a la recogida en las calles, del impuesto por tratamiento que gira el Consorcio Ribera Valldigna, el cual responde a otros criterios relacionados con la eliminación y valorización en las plantas de reciclaje.
En un contexto económico donde la cesta de la compra y los suministros básicos continúan presionando los presupuestos familiares, el mantenimiento de las tasas representa una contención relevante para el bolsillo de la ciudadanía. Las cifras actuales sitúan esta carga impositiva municipal como una de las más bajas y competitivas de toda la autonomía, al mismo tiempo que se asegura la viabilidad económica de un servicio básico y fundamental para el día a día y la salubridad de nuestros barrios.
Cullera24 · 29 octubre 2026 · 08:24
Detrás de esta estabilidad tarifaria se esconde una combinación de factores económicos y demográficos de carácter local, donde destaca especialmente el fenómeno del alojamiento vacacional. El incremento sustancial de viviendas de uso turístico ha jugado un papel fundamental a la hora de cuadrar las cuentas del servicio de limpieza. Estos inmuebles, que por su naturaleza de explotación económica soportan una cuota más elevada que una vivienda residencial convencional, han ampliado considerablemente la base de contribuyentes. Esta inyección de nuevos ingresos permite sufragar el coste global de la recogida sin necesidad de repercutir incrementos sobre los residentes habituales ni sobre el tejido comercial.
Además del impacto de la actividad turística, los informes técnicos que avalan los presupuestos del servicio señalan otra variable determinante: el hábito ciudadano. La concienciación sobre la separación de residuos en los domicilios ha mejorado de manera palpable a lo largo del último año. Este esfuerzo colectivo en el reciclaje no solo favorece la sostenibilidad medioambiental y la imagen de la ciudad, sino que optimiza la gestión viaria y ayuda a contener el gasto operativo del servicio, un hecho decisivo a la hora de evitar un aumento de las tasas.
Cabe recordar que, siguiendo las directrices de la legislación europea, la recaudación por la tasa de residuos debe cubrir íntegramente el coste real del servicio de recogida. Anualmente, los técnicos municipales evalúan este gasto efectivo para ajustar la presión fiscal del año siguiente. Este año, el balance entre nuevos contribuyentes y optimización de la recogida ha permitido estabilizar los números. Asimismo, resulta importante diferenciar esta tasa, de competencia estrictamente municipal y destinada exclusivamente a la recogida en las calles, del impuesto por tratamiento que gira el Consorcio Ribera Valldigna, el cual responde a otros criterios relacionados con la eliminación y valorización en las plantas de reciclaje.
En un contexto económico donde la cesta de la compra y los suministros básicos continúan presionando los presupuestos familiares, el mantenimiento de las tasas representa una contención relevante para el bolsillo de la ciudadanía. Las cifras actuales sitúan esta carga impositiva municipal como una de las más bajas y competitivas de toda la autonomía, al mismo tiempo que se asegura la viabilidad económica de un servicio básico y fundamental para el día a día y la salubridad de nuestros barrios.
Cullera24 · 29 octubre 2026 · 08:24