19 octubre 2026
Una exhibición de rugby total consolida el liderato local con una contundente victoria en casa
El primer equipo de rugby suma su tercer triunfo consecutivo con un contundente 79-0. Un juego rápido, ordenado y una defensa inexpugnable mantienen al conjunto al frente de la clasificación.
El rugby local vive un momento dulce en este inicio de campaña. El campo de rugby "Juan Palomares" fue testigo este fin de semana de una auténtica lección de juego colectivo y fortaleza táctica por parte del CR Inter Alpesa, que superó con un inapelable 79-0 al CR Barbarians Marina Alta. Con este resultado, el primer equipo suma su tercera victoria consecutiva, cerrando una jornada perfecta que lo afianza en la parte más alta de la tabla clasificatoria e ilusiona a la fiel afición que se congregó en las gradas de la instalación deportiva municipal.
El enfrentamiento, correspondiente a la tercera jornada del campeonato de liga, tuvo un único dominador desde el primer pitido del árbitro. La preparación diseñada desde el banquillo por Guillermo Ahuir se plasmó sobre el césped con una precisión milimétrica. La consigna era clara: imprimir un ritmo alto de juego, mover el balón con velocidad y no conceder ningún espacio en la línea defensiva. Esta estrategia dio sus frutos prácticamente en la primera jugada del partido, cuando una rápida acción de ataque permitió abrir el marcador antes de cumplirse el primer minuto de juego.
A partir de ese momento, la maquinaria local funcionó a pleno rendimiento. La clave del éxito radicó en la excelente sincronización entre la delantera, que ganaba metros con contundencia y aseguraba la posesión, y una línea de tres cuartos muy incisiva que supo leer los espacios y romper la defensa visitante. A lo largo de los primeros cuarenta minutos, la capacidad ofensiva se tradujo en un goteo constante de puntos. Jugadores destacados como Demba Sow y Clèment Langloys encabezaron las acciones de peligro, bien secundados por compañeros como Marcel Gadea y Héctor Chonet. La fiabilidad en los tiros a palos por parte de Gor Sedrakyan permitió que el equipo se marchara a los vestuarios con una ventaja de 43-0, reflejando la absoluta superioridad mostrada en el terreno de juego.
A pesar del resultado adverso, el combinado de la Marina Alta demostró deportividad e intentó buscar sus primeros puntos mediante diversas aproximaciones a la zona de ensayo local. Sin embargo, el sistema defensivo diseñado por el cuerpo técnico resultó inexpugnable. El rigor táctico, la concentración en los placajes y la solidaridad entre los jugadores impidieron que el equipo visitante pudiera inaugurar su casillero, un dato muy valorado en el rugby moderno, ya que mantener la portería a cero requiere un desgaste físico y mental considerable.
En la reanudación, lejos de bajar la intensidad o caer en el conformismo que a menudo genera un marcador tan amplio, el equipo mantuvo su ambición. Se produjeron rotaciones que demostraron la amplitud y calidad de la plantilla de este año, evidenciando que todos los miembros del equipo están alineados con el mismo plan de juego. Nuevas internadas culminaron en más ensayos, con protagonismo para Alejandro y Matías Vázquez, Valentín López y Gonzalo Martín, mientras que el porcentaje de acierto en las transformaciones continuó siendo impecable.
La cifra final de 79-0 no solo otorga una nueva victoria con bonificación ofensiva al conjunto local, sino que lanza un mensaje claro al resto de competidores de la categoría. La estructura deportiva actual demuestra madurez, equilibrio entre sus líneas y una identidad forjada a base de disciplina y duro entrenamiento. Ahora, el objetivo del grupo es mantener este nivel de exigencia y concentración de cara a los próximos compromisos, con el fin de seguir alargando esta dinámica ganadora que ha convertido el "Juan Palomares" en un auténtico fortín.
Cullera24 · 19 octubre 2026 · 13:38
El enfrentamiento, correspondiente a la tercera jornada del campeonato de liga, tuvo un único dominador desde el primer pitido del árbitro. La preparación diseñada desde el banquillo por Guillermo Ahuir se plasmó sobre el césped con una precisión milimétrica. La consigna era clara: imprimir un ritmo alto de juego, mover el balón con velocidad y no conceder ningún espacio en la línea defensiva. Esta estrategia dio sus frutos prácticamente en la primera jugada del partido, cuando una rápida acción de ataque permitió abrir el marcador antes de cumplirse el primer minuto de juego.
A partir de ese momento, la maquinaria local funcionó a pleno rendimiento. La clave del éxito radicó en la excelente sincronización entre la delantera, que ganaba metros con contundencia y aseguraba la posesión, y una línea de tres cuartos muy incisiva que supo leer los espacios y romper la defensa visitante. A lo largo de los primeros cuarenta minutos, la capacidad ofensiva se tradujo en un goteo constante de puntos. Jugadores destacados como Demba Sow y Clèment Langloys encabezaron las acciones de peligro, bien secundados por compañeros como Marcel Gadea y Héctor Chonet. La fiabilidad en los tiros a palos por parte de Gor Sedrakyan permitió que el equipo se marchara a los vestuarios con una ventaja de 43-0, reflejando la absoluta superioridad mostrada en el terreno de juego.
A pesar del resultado adverso, el combinado de la Marina Alta demostró deportividad e intentó buscar sus primeros puntos mediante diversas aproximaciones a la zona de ensayo local. Sin embargo, el sistema defensivo diseñado por el cuerpo técnico resultó inexpugnable. El rigor táctico, la concentración en los placajes y la solidaridad entre los jugadores impidieron que el equipo visitante pudiera inaugurar su casillero, un dato muy valorado en el rugby moderno, ya que mantener la portería a cero requiere un desgaste físico y mental considerable.
En la reanudación, lejos de bajar la intensidad o caer en el conformismo que a menudo genera un marcador tan amplio, el equipo mantuvo su ambición. Se produjeron rotaciones que demostraron la amplitud y calidad de la plantilla de este año, evidenciando que todos los miembros del equipo están alineados con el mismo plan de juego. Nuevas internadas culminaron en más ensayos, con protagonismo para Alejandro y Matías Vázquez, Valentín López y Gonzalo Martín, mientras que el porcentaje de acierto en las transformaciones continuó siendo impecable.
La cifra final de 79-0 no solo otorga una nueva victoria con bonificación ofensiva al conjunto local, sino que lanza un mensaje claro al resto de competidores de la categoría. La estructura deportiva actual demuestra madurez, equilibrio entre sus líneas y una identidad forjada a base de disciplina y duro entrenamiento. Ahora, el objetivo del grupo es mantener este nivel de exigencia y concentración de cara a los próximos compromisos, con el fin de seguir alargando esta dinámica ganadora que ha convertido el "Juan Palomares" en un auténtico fortín.
Cullera24 · 19 octubre 2026 · 13:38