19 octubre 2026
Los más de 120 litros caídos de madrugada inundan varios barrios y paralizan la actividad local
La acumulación de 120 litros agrava las inundaciones en el Raval, el Racó y el Brosquil. La ciudad permanece completamente paralizada bajo la alerta roja y con las clases suspendidas.
El impacto de la tormenta se ha traducido en una cifra contundente antes de las ocho de la mañana: más de 120 litros por metro cuadrado han convertido la madrugada en un episodio meteorológico de gran intensidad. Esta enorme cantidad de agua, caída de forma constante durante las horas nocturnas, ha venido a confirmar la gravedad de las previsiones que ya obligaron ayer a decretar el estado de alerta roja. Gracias a esta decisión preventiva tomada ayer, la ciudadanía ha afrontado las primeras horas de este episodio extremo con la actividad pública totalmente paralizada y la suspensión de las clases plenamente vigente, evitando así desplazamientos de riesgo.
A pesar de la prevención, el elevado volumen de precipitaciones registrado en tan poco tiempo ha superado de manera inevitable la capacidad de evacuación de la red de pluviales. El colapso hídrico ha sido evidente desde primera hora del día, ya que el agua no ha tenido tiempo material para ser absorbida. Ahora mismo, la prioridad para los servicios de emergencia es el control de los accesos y la seguridad de las zonas inundables, dado que el episodio continúa activo y el acumulado de 120 litros todavía podría crecer a lo largo de la jornada.
Sobre el terreno, la orografía del municipio ha marcado el tipo de afectación provocado por esta gran tromba de agua. En el barrio del Raval, y de forma muy específica en el área de la Pedrera, la proximidad a la falda de la montaña ha generado fuertes escorrentías. El agua ha bajado con fuerza hacia las calles inferiores, arrastrando tierra, piedras y restos vegetales, convirtiendo transitoriamente algunas vías en auténticos barrancos y complicando cualquier tipo de movilidad para la red vecinal.
Por otra parte, las zonas con menor desnivel sufren las consecuencias del gran embalsamiento de estos 120 litros. En el sector del Racó, la planicie y el escaso drenaje natural hacia el mar han provocado que el agua se estanque, anegando avenidas principales y áreas de aparcamiento. La misma problemática se reproduce, a mayor escala, en el entorno rural del Brosquil. En esta pedanía, los caminos rurales y las amplias zonas de cultivo agrícola han quedado sumergidos bajo el agua, limitando gravemente el acceso a algunas parcelas y viviendas diseminadas.
Mientras se mantenga la alerta roja vigente desde ayer, los recursos municipales se continuarán centrando exclusivamente en la prevención y el cierre de puntos críticos. La evaluación exhaustiva de los daños materiales en infraestructuras urbanas, playas y campos agrícolas no se llevará a cabo hasta que las precipitaciones cesen y el nivel de emergencia baje oficialmente.
Cullera24 · 19 octubre 2026 · 08:45
A pesar de la prevención, el elevado volumen de precipitaciones registrado en tan poco tiempo ha superado de manera inevitable la capacidad de evacuación de la red de pluviales. El colapso hídrico ha sido evidente desde primera hora del día, ya que el agua no ha tenido tiempo material para ser absorbida. Ahora mismo, la prioridad para los servicios de emergencia es el control de los accesos y la seguridad de las zonas inundables, dado que el episodio continúa activo y el acumulado de 120 litros todavía podría crecer a lo largo de la jornada.
Sobre el terreno, la orografía del municipio ha marcado el tipo de afectación provocado por esta gran tromba de agua. En el barrio del Raval, y de forma muy específica en el área de la Pedrera, la proximidad a la falda de la montaña ha generado fuertes escorrentías. El agua ha bajado con fuerza hacia las calles inferiores, arrastrando tierra, piedras y restos vegetales, convirtiendo transitoriamente algunas vías en auténticos barrancos y complicando cualquier tipo de movilidad para la red vecinal.
Por otra parte, las zonas con menor desnivel sufren las consecuencias del gran embalsamiento de estos 120 litros. En el sector del Racó, la planicie y el escaso drenaje natural hacia el mar han provocado que el agua se estanque, anegando avenidas principales y áreas de aparcamiento. La misma problemática se reproduce, a mayor escala, en el entorno rural del Brosquil. En esta pedanía, los caminos rurales y las amplias zonas de cultivo agrícola han quedado sumergidos bajo el agua, limitando gravemente el acceso a algunas parcelas y viviendas diseminadas.
Mientras se mantenga la alerta roja vigente desde ayer, los recursos municipales se continuarán centrando exclusivamente en la prevención y el cierre de puntos críticos. La evaluación exhaustiva de los daños materiales en infraestructuras urbanas, playas y campos agrícolas no se llevará a cabo hasta que las precipitaciones cesen y el nivel de emergencia baje oficialmente.
Cullera24 · 19 octubre 2026 · 08:45