16 octubre 2026
Cerca de 150 escolares aprenden los secretos del campo y cocinan su primera paella
Un grupo de estudiantes de primaria y bachillerato descubre el proceso de cultivo del producto estrella local y pone en práctica las técnicas culinarias básicas para elaborar su primer plato.
La educación y la preservación de la identidad agraria y gastronómica se han dado la mano esta mañana en una jornada didáctica que ha apartado los libros de texto para sustituirlos por delantales y explicaciones sobre el terreno. Alrededor de 150 alumnos de educación primaria y bachillerato han protagonizado una serie de talleres formativos centrados exclusivamente en el cultivo y la preparación del arroz, el producto fundamental de la economía tradicional y la cultura de la zona.
Esta iniciativa, estructurada en dos grandes áreas temáticas, ha tenido como objetivo principal acortar la distancia que a menudo existe entre las nuevas generaciones y el entorno natural que las rodea. A través del módulo denominado «Arrocero por un día», los estudiantes han podido recorrer paso a paso todo el ciclo vital del cereal. Los formadores han detallado los procesos tradicionales y modernos que se llevan a cabo en el marjal, desde la preparación de la tierra y la inundación de los campos, pasando por la siembra y la siega. Esta inmersión teórica y práctica permite a los más jóvenes comprender el esfuerzo y la complejidad técnica que requiere el mantenimiento del ecosistema agrícola, poniendo en valor el oficio de agricultor, una profesión que históricamente ha sostenido a muchas familias del municipio.
La segunda fase de la actividad, bautizada como «Tu primer arroz», ha trasladado el aprendizaje de la tierra a los fogones. Los escolares han cambiado la visión del campo por la precisión de la cocina, enfrentándose al reto práctico de elaborar una paella. Durante esta sesión, se han impartido nociones básicas sobre la selección de ingredientes de proximidad, la importancia de respetar los tiempos de cocción, la elaboración de un buen sofrito y el control del fuego para conseguir el punto exacto del grano. El hecho de cocinar de manera autónoma su primera receta tradicional supone una herramienta fundamental para garantizar la transmisión práctica de la cultura culinaria autóctona.
Más allá del aspecto puramente lúdico de la jornada, el evento ha servido para asentar las bases del relevo generacional en las tradiciones locales. En un contexto actual donde los productos ultraprocesados y la globalización alimentaria ganan terreno rápidamente entre los más jóvenes, fomentar el conocimiento del medio natural y dominar la gastronomía propia se convierte en un elemento de cohesión social imprescindible. Estos talleres escolares, integrados dentro de la programación de actividades formativas alrededor del producto local, aseguran que los conocimientos heredados durante generaciones no se pierdan y transforman a los alumnos en futuros conocedores y defensores de su propia herencia cultural.
Cullera24 · 16 octubre 2026 · 13:50
Esta iniciativa, estructurada en dos grandes áreas temáticas, ha tenido como objetivo principal acortar la distancia que a menudo existe entre las nuevas generaciones y el entorno natural que las rodea. A través del módulo denominado «Arrocero por un día», los estudiantes han podido recorrer paso a paso todo el ciclo vital del cereal. Los formadores han detallado los procesos tradicionales y modernos que se llevan a cabo en el marjal, desde la preparación de la tierra y la inundación de los campos, pasando por la siembra y la siega. Esta inmersión teórica y práctica permite a los más jóvenes comprender el esfuerzo y la complejidad técnica que requiere el mantenimiento del ecosistema agrícola, poniendo en valor el oficio de agricultor, una profesión que históricamente ha sostenido a muchas familias del municipio.
La segunda fase de la actividad, bautizada como «Tu primer arroz», ha trasladado el aprendizaje de la tierra a los fogones. Los escolares han cambiado la visión del campo por la precisión de la cocina, enfrentándose al reto práctico de elaborar una paella. Durante esta sesión, se han impartido nociones básicas sobre la selección de ingredientes de proximidad, la importancia de respetar los tiempos de cocción, la elaboración de un buen sofrito y el control del fuego para conseguir el punto exacto del grano. El hecho de cocinar de manera autónoma su primera receta tradicional supone una herramienta fundamental para garantizar la transmisión práctica de la cultura culinaria autóctona.
Más allá del aspecto puramente lúdico de la jornada, el evento ha servido para asentar las bases del relevo generacional en las tradiciones locales. En un contexto actual donde los productos ultraprocesados y la globalización alimentaria ganan terreno rápidamente entre los más jóvenes, fomentar el conocimiento del medio natural y dominar la gastronomía propia se convierte en un elemento de cohesión social imprescindible. Estos talleres escolares, integrados dentro de la programación de actividades formativas alrededor del producto local, aseguran que los conocimientos heredados durante generaciones no se pierdan y transforman a los alumnos en futuros conocedores y defensores de su propia herencia cultural.
Cullera24 · 16 octubre 2026 · 13:50