14 octubre 2026
Jordi Mayor relata en el juzgado de Catarroja la extrañeza por la llamada autonómica en plena DANA
La declaración judicial destapa la incomprensión local ante una llamada autonómica vacía de contenido operativo, evidenciando la falta de instrucciones claras del Consell para proteger a nuestro municipio durante la emergencia.
La investigación judicial abierta en los juzgados de Catarroja para evaluar la gestión y las posibles responsabilidades penales derivadas de la catastrófica DANA ha contado con un testimonio clave para entender cómo se vivieron aquellas horas de angustia desde la administración local. El máximo representante de nuestro municipio ha comparecido ante la magistrada para detallar la cronología de las comunicaciones mantenidas con la Generalitat en los momentos de mayor riesgo, especialmente teniendo en cuenta la vulnerabilidad de nuestra geografía como punto de desembocadura del río Júcar.
Durante la declaración, se ha reconstruido el hilo de contactos de aquella tarde crítica. La atención del consistorio estaba puesta en el caudal del río, un factor de riesgo extremo para los barrios próximos a la ribera. Alrededor de las tres de la tarde, el secretario autonómico, Emilio Argüeso, contactó con la alcaldía para interesarse precisamente por la situación del Júcar a su paso por el término municipal. Este primer contacto entraba dentro de la lógica de coordinación y monitorización de una emergencia meteorológica de esta magnitud.
El elemento que ha centrado buena parte de la comparecencia judicial ha sido una segunda comunicación, producida horas más tarde. Según el registro oficial de llamadas aportado a la causa, a las 18.28 horas, el jefe del Consell, Carlos Mazón, estableció contacto telefónico con la alcaldía mediante la aplicación WhatsApp. A pesar de no tener el número registrado, el primer edil pudo identificar al interlocutor por la fotografía de perfil. La lógica de aquel momento de extrema tensión hacía presagiar que la llamada serviría para trasladar información vital, avisos de última hora o alertas sobre el comportamiento del temporal en las cuencas superiores.
Sin embargo, la realidad de la conversación fue muy diferente. Desde la alcaldía se aprovechó el contacto para reiterar el estado del río Júcar y la situación en el municipio, la misma información que ya se había transmitido horas antes a la secretaría autonómica. Por su parte, el presidente de la Generalitat no aportó ningún dato técnico, ningún aviso sobre la magnitud de la emergencia ni instrucciones operativas para la población, limitándose a transmitir un mensaje de normalidad aparente y a facilitar su número de teléfono personal.
Esta interacción generó una profunda incomprensión en el seno de la gestión de emergencias local. El testimonio ante la jueza ha reflejado la desorientación que supuso recibir una llamada del máximo responsable autonómico vacía de contenido operativo en el peor momento de la crisis. Además, se ha dejado constancia ante el juzgado de que la anunciada reunión de coordinación de alcaldes para abordar el inminente riesgo de rotura de la presa de Forata nunca llegó a materializarse, sumando todavía más incertidumbre a las horas previas a la tragedia.
Finalmente, la comparecencia ha servido para esclarecer el uso posterior de estas comunicaciones. El dirigente local ha expresado su malestar por el hecho de que la administración autonómica utilizara la existencia de esta breve llamada para argumentar públicamente un supuesto seguimiento exhaustivo y contacto permanente con los municipios afectados. La alcaldía mantuvo silencio sobre la naturaleza y el contenido vacío de esta conversación por un principio de lealtad institucional, y solo ha decidido exponer la realidad de los hechos después de que el propio gobierno autonómico revelara este contacto.
Cullera24 · 14 octubre 2026 · 14:15
Durante la declaración, se ha reconstruido el hilo de contactos de aquella tarde crítica. La atención del consistorio estaba puesta en el caudal del río, un factor de riesgo extremo para los barrios próximos a la ribera. Alrededor de las tres de la tarde, el secretario autonómico, Emilio Argüeso, contactó con la alcaldía para interesarse precisamente por la situación del Júcar a su paso por el término municipal. Este primer contacto entraba dentro de la lógica de coordinación y monitorización de una emergencia meteorológica de esta magnitud.
El elemento que ha centrado buena parte de la comparecencia judicial ha sido una segunda comunicación, producida horas más tarde. Según el registro oficial de llamadas aportado a la causa, a las 18.28 horas, el jefe del Consell, Carlos Mazón, estableció contacto telefónico con la alcaldía mediante la aplicación WhatsApp. A pesar de no tener el número registrado, el primer edil pudo identificar al interlocutor por la fotografía de perfil. La lógica de aquel momento de extrema tensión hacía presagiar que la llamada serviría para trasladar información vital, avisos de última hora o alertas sobre el comportamiento del temporal en las cuencas superiores.
Sin embargo, la realidad de la conversación fue muy diferente. Desde la alcaldía se aprovechó el contacto para reiterar el estado del río Júcar y la situación en el municipio, la misma información que ya se había transmitido horas antes a la secretaría autonómica. Por su parte, el presidente de la Generalitat no aportó ningún dato técnico, ningún aviso sobre la magnitud de la emergencia ni instrucciones operativas para la población, limitándose a transmitir un mensaje de normalidad aparente y a facilitar su número de teléfono personal.
Esta interacción generó una profunda incomprensión en el seno de la gestión de emergencias local. El testimonio ante la jueza ha reflejado la desorientación que supuso recibir una llamada del máximo responsable autonómico vacía de contenido operativo en el peor momento de la crisis. Además, se ha dejado constancia ante el juzgado de que la anunciada reunión de coordinación de alcaldes para abordar el inminente riesgo de rotura de la presa de Forata nunca llegó a materializarse, sumando todavía más incertidumbre a las horas previas a la tragedia.
Finalmente, la comparecencia ha servido para esclarecer el uso posterior de estas comunicaciones. El dirigente local ha expresado su malestar por el hecho de que la administración autonómica utilizara la existencia de esta breve llamada para argumentar públicamente un supuesto seguimiento exhaustivo y contacto permanente con los municipios afectados. La alcaldía mantuvo silencio sobre la naturaleza y el contenido vacío de esta conversación por un principio de lealtad institucional, y solo ha decidido exponer la realidad de los hechos después de que el propio gobierno autonómico revelara este contacto.
Cullera24 · 14 octubre 2026 · 14:15