4 octubre 2026
La gran fiesta del cine se despide de Cullera coronando los mejores cortos nacionales
La gala final en el Auditorio Municipal cierra la edición del decimoquinto aniversario del K-Lidoscopi. La noche coronó las obras ganadoras y rindió un emotivo homenaje a las carreras de Alberto Rodríguez y Ramón Barea.
La alfombra roja se ha recogido, las luces del Auditorio Municipal se han apagado, y la decimoquinta edición del Festival K-Lidoscopi ya es historia. Cullera ha vivido este sábado por la noche una gala de clausura emocionante y llena de glamur, poniendo el broche de oro a una semana en la que la ciudad se ha volcado y se ha convertido, por derecho propio, en el epicentro del cortometraje y del talento audiovisual a escala nacional.
El Auditorio Municipal de la plaza de la Virgen se ha vestido de gala para acoger el acto de entrega de premios, un evento que ha puesto punto final a intensas jornadas de proyecciones que han acercado el mejor cine en pequeño formato al público local. El certamen de este año no ha sido uno más, sino la celebración de los quince años de trayectoria de una iniciativa cultural que, edición tras edición, ha ido consolidando su prestigio hasta llegar a ser considerado como uno de los Festivales Calificadores para los prestigiosos Premios Goya.
Más allá de la entrega de galardones a las obras ganadoras en las categorías de ficción, animación y documental, las cuales se proyectaron al final de la velada para que los asistentes pudieran disfrutar de los trabajos premiados, la noche estuvo marcada por el homenaje a dos figuras fundamentales de la cinematografía española.
Por un lado, el guionista y cineasta andaluz Alberto Rodríguez, la ploma detrás de éxitos de nuestro cine, fue distinguido con el K-Lidoscopi de Honor. Un reconocimiento a su maestría a la hora de tejer historias. Por otro lado, uno de los momentos más esperados y emotivos llegó con la entrega del K-Lidoscopi de Oro, el máximo galardón que otorga el festival. Esta distinción recayó sobre el incombustible y legendario actor Ramón Barea, un auténtico camaleón de la escena y la pantalla que agradeció la calurosa acogida del público cullerense.
Estos reconocimientos se suman este año al apadrinamiento especial del actor Jesús Vidal, quien abrió el festival a principios de semana, aportando un mensaje de diversidad e inclusión muy aplaudido.
El éxito de convocatoria de esta semana de cine reafirma el interés de Cullera por la oferta cultural de calidad. Las proyecciones de los últimos días han contado con una gran afluencia de espectadores que no han querido perderse las cerca de 50 obras a concurso. Así, el K-Lidoscopi no solo sirve de escaparate para futuros talentos y de reconocimiento a grandes figuras del séptimo arte, sino que se erige como un motor cultural clave, dinamizando la vida local en el inicio del otoño y situando el nombre de la ciudad en el mapa de los circuitos cinematográficos más relevantes del país. Con el telón ya bajado, los organizadores y los cinéfilos ya tienen la mirada puesta en la decimosexta edición.
Cullera24 · 4 octubre 2026 · 00:34
El Auditorio Municipal de la plaza de la Virgen se ha vestido de gala para acoger el acto de entrega de premios, un evento que ha puesto punto final a intensas jornadas de proyecciones que han acercado el mejor cine en pequeño formato al público local. El certamen de este año no ha sido uno más, sino la celebración de los quince años de trayectoria de una iniciativa cultural que, edición tras edición, ha ido consolidando su prestigio hasta llegar a ser considerado como uno de los Festivales Calificadores para los prestigiosos Premios Goya.
Más allá de la entrega de galardones a las obras ganadoras en las categorías de ficción, animación y documental, las cuales se proyectaron al final de la velada para que los asistentes pudieran disfrutar de los trabajos premiados, la noche estuvo marcada por el homenaje a dos figuras fundamentales de la cinematografía española.
Por un lado, el guionista y cineasta andaluz Alberto Rodríguez, la ploma detrás de éxitos de nuestro cine, fue distinguido con el K-Lidoscopi de Honor. Un reconocimiento a su maestría a la hora de tejer historias. Por otro lado, uno de los momentos más esperados y emotivos llegó con la entrega del K-Lidoscopi de Oro, el máximo galardón que otorga el festival. Esta distinción recayó sobre el incombustible y legendario actor Ramón Barea, un auténtico camaleón de la escena y la pantalla que agradeció la calurosa acogida del público cullerense.
Estos reconocimientos se suman este año al apadrinamiento especial del actor Jesús Vidal, quien abrió el festival a principios de semana, aportando un mensaje de diversidad e inclusión muy aplaudido.
El éxito de convocatoria de esta semana de cine reafirma el interés de Cullera por la oferta cultural de calidad. Las proyecciones de los últimos días han contado con una gran afluencia de espectadores que no han querido perderse las cerca de 50 obras a concurso. Así, el K-Lidoscopi no solo sirve de escaparate para futuros talentos y de reconocimiento a grandes figuras del séptimo arte, sino que se erige como un motor cultural clave, dinamizando la vida local en el inicio del otoño y situando el nombre de la ciudad en el mapa de los circuitos cinematográficos más relevantes del país. Con el telón ya bajado, los organizadores y los cinéfilos ya tienen la mirada puesta en la decimosexta edición.
Cullera24 · 4 octubre 2026 · 00:34