1 octubre 2026
Una ola de falsas llamadas sobre un gran corte de internet en Cullera busca estafar a los vecinos
Una campaña fraudulenta por teléfono asusta a la ciudadanía con una supuesta avería de la red durante cincuenta días. El objetivo real es sustraer información privada o realizar cambios de compañía no autorizados.
Durante los últimos días, los teléfonos de numerosos domicilios han recibido una comunicación alarmante: una voz al otro lado de la línea advierte de que el servicio de internet quedará interrumpido durante cincuenta días debido a una supuesta "megarreparación" en las infraestructuras de telecomunicaciones. Este mensaje, que ha generado confusión y preocupación rápidamente entre el vecindario, es absolutamente falso. Se trata de una nueva campaña de fraude telefónico diseñada para aprovecharse de la necesidad de conectividad diaria de la ciudadanía.
La estrategia de los delincuentes en este caso se basa en la técnica conocida como 'vishing' (estafas de engaño a través de una llamada telefónica). El objetivo principal no es informar de una avería real, sino crear un estado de urgencia o de pánico ante la idea de quedarse incomunicados durante casi dos meses. Bajo esta fuerte presión, los falsos operadores intentan que la víctima facilite información altamente sensible, como el Documento Nacional de Identidad, números de cuentas bancarias o, incluso, contraseñas de seguridad privadas. En muchas ocasiones, la finalidad del engaño es ejecutar cambios de compañía telefónica sin el consentimiento consciente del usuario o suscribirlo a servicios de pago completamente no deseados.
Esta ola de engaños supone un riesgo especialmente alto para las personas mayores o aquellas menos familiarizadas con los trámites tecnológicos, que suelen confiar en la supuesta autoridad de quien llama en nombre de una gran empresa. La dependencia actual de la red, tanto para las relaciones personales como para la actividad laboral y comercial en los diferentes barrios del municipio, convierte este tipo de mentiras sobre reparaciones masivas en un cebo perfecto.
Ante el incremento de estas prácticas fraudulentas, es fundamental conocer las pautas básicas para protegerse tanto de las estafas telefónicas como de los ataques de 'phishing' (suplantación de identidad a través de correos o mensajes de texto). La principal regla de seguridad es la desconfianza sistemática ante cualquier petición de datos personales por vías no iniciadas por el propio usuario. Las compañías legítimas de telecomunicaciones o las entidades bancarias ya disponen de los datos de sus clientes y nunca solicitarán claves de acceso, números completos de tarjetas o códigos de verificación SMS a través de una llamada imprevista.
Si se recibe un mensaje de texto en el móvil con un código numérico, este no debe dictarse nunca a nadie, ya que suele ser la clave definitiva para autorizar una transferencia bancaria, una contratación o el cambio de una contraseña. La mejor reacción ante una llamada extraña que exige decisiones rápidas bajo la amenaza de cortes de servicio o graves penalizaciones económicas es, simplemente, colgar inmediatamente el teléfono.
Posteriormente, la persona afectada debe contactar directamente con el servicio de atención al cliente de su operadora de confianza, utilizando únicamente el número de teléfono oficial que aparece en las facturas habituales o en los canales verificados, para confirmar si existe alguna incidencia real en su línea. La prevención, el sentido común y la comunicación constante entre familiares para alertar a los vecinos más vulnerables del pueblo son, a día de hoy, las mejores herramientas disponibles para frenar el éxito de estos delitos.
Cullera24 · 1 octubre 2026 · 22:03
La estrategia de los delincuentes en este caso se basa en la técnica conocida como 'vishing' (estafas de engaño a través de una llamada telefónica). El objetivo principal no es informar de una avería real, sino crear un estado de urgencia o de pánico ante la idea de quedarse incomunicados durante casi dos meses. Bajo esta fuerte presión, los falsos operadores intentan que la víctima facilite información altamente sensible, como el Documento Nacional de Identidad, números de cuentas bancarias o, incluso, contraseñas de seguridad privadas. En muchas ocasiones, la finalidad del engaño es ejecutar cambios de compañía telefónica sin el consentimiento consciente del usuario o suscribirlo a servicios de pago completamente no deseados.
Esta ola de engaños supone un riesgo especialmente alto para las personas mayores o aquellas menos familiarizadas con los trámites tecnológicos, que suelen confiar en la supuesta autoridad de quien llama en nombre de una gran empresa. La dependencia actual de la red, tanto para las relaciones personales como para la actividad laboral y comercial en los diferentes barrios del municipio, convierte este tipo de mentiras sobre reparaciones masivas en un cebo perfecto.
Ante el incremento de estas prácticas fraudulentas, es fundamental conocer las pautas básicas para protegerse tanto de las estafas telefónicas como de los ataques de 'phishing' (suplantación de identidad a través de correos o mensajes de texto). La principal regla de seguridad es la desconfianza sistemática ante cualquier petición de datos personales por vías no iniciadas por el propio usuario. Las compañías legítimas de telecomunicaciones o las entidades bancarias ya disponen de los datos de sus clientes y nunca solicitarán claves de acceso, números completos de tarjetas o códigos de verificación SMS a través de una llamada imprevista.
Si se recibe un mensaje de texto en el móvil con un código numérico, este no debe dictarse nunca a nadie, ya que suele ser la clave definitiva para autorizar una transferencia bancaria, una contratación o el cambio de una contraseña. La mejor reacción ante una llamada extraña que exige decisiones rápidas bajo la amenaza de cortes de servicio o graves penalizaciones económicas es, simplemente, colgar inmediatamente el teléfono.
Posteriormente, la persona afectada debe contactar directamente con el servicio de atención al cliente de su operadora de confianza, utilizando únicamente el número de teléfono oficial que aparece en las facturas habituales o en los canales verificados, para confirmar si existe alguna incidencia real en su línea. La prevención, el sentido común y la comunicación constante entre familiares para alertar a los vecinos más vulnerables del pueblo son, a día de hoy, las mejores herramientas disponibles para frenar el éxito de estos delitos.
Cullera24 · 1 octubre 2026 · 22:03