1 octubre 2026
La investigadora Júlia Fernández obtiene 132.000 euros de la AECC para estudiar el cáncer de endometrio
El proyecto analizará cómo los tumores aprovechan las defensas inmunitarias para progresar, abriendo así nuevas vías hacia tratamientos mucho más precisos para las pacientes con peor pronóstico.
El talento científico del tejido local continúa abriéndose paso en el ámbito de la investigación médica y la oncología. La científica Júlia Fernández ha sido seleccionada en la convocatoria de 2026 de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Valencia para recibir una prestigiosa ayuda predoctoral. Este apoyo financiero permitirá desarrollar un ambicioso estudio centrado en los mecanismos internos del cáncer de endometrio, una enfermedad que afecta a numerosas mujeres cada año y que representa el tumor ginecológico con mayor prevalencia en los países desarrollados.
La ayuda otorgada asciende a un total de 132.000 euros, fondos que se distribuirán en partidas anuales de 33.000 euros para garantizar la viabilidad y la estabilidad del trabajo a largo plazo. El proyecto, denominado con el acrónimo NETSEC, arrancó oficialmente el pasado 1 de septiembre y tiene asegurada una continuidad inicial de tres años, con la posibilidad de extenderse un cuarto año hasta agosto de 2030, según la evolución y las necesidades de los experimentos.
El grueso de la investigación se llevará a cabo en las instalaciones del Laboratorio de Investigación en Biomarcadores en Reproducción, Obstetricia y Ginecología (LIBROG), integrado dentro de la Fundación de Investigación del Hospital General de Valencia. Este espacio de alta tecnología, bajo la coordinación del científico Juan Gilabert, se ha consolidado como un referente en el estudio de patologías que afectan a la salud de las mujeres.
Desde un punto de vista práctico y clínico, el estudio de Fernández pone el foco en un fenómeno celular llamado NETosis. El cuerpo humano dispone de unas células de defensa conocidas como neutrófilos, cuya función es proteger al organismo frente a amenazas externas. Cuando detectan un peligro, estos neutrófilos despliegan unas estructuras que funcionan como una auténtica red, compuestas principalmente de ADN y proteínas, para atrapar al agente hostil. Sin embargo, la comunidad científica ha detectado recientemente que las células cancerígenas tienen la capacidad de manipular estas redes defensivas a su favor.
El objetivo principal de la investigación de la científica local es entender esta comunicación anómala. Los resultados preliminares señalan que el tumor utiliza estas trampas extracelulares para favorecer su propio crecimiento, facilitar la invasión de otros tejidos, esconderse de la respuesta inmunitaria del paciente y generar una barrera de resistencia contra los medicamentos y tratamientos actuales. En el caso específico del cáncer de endometrio, el equipo del LIBROG ya había detectado previamente alteraciones vinculadas a estas redes, unos datos que ahora servirán de base para el estudio a fondo.
Aunque la mayor parte de los diagnósticos de cáncer de endometrio se producen en fases tempranas, garantizando altas tasas de curación y supervivencia, las estadísticas sanitarias reflejan que cerca de un 20 % de las pacientes se enfrentan a estadios avanzados de la enfermedad. Son precisamente estos casos los que conllevan un peor pronóstico, con mayores probabilidades de metástasis y recaídas, y a menudo presentan una fuerte resistencia a las terapias oncológicas convencionales.
El trabajo financiado por la AECC aspira a descifrar cómo desactivar esta resistencia. Comprender detalladamente la interacción entre los neutrófilos y las células del tumor abre la puerta al descubrimiento de nuevos marcadores biológicos. Este hallazgo permitiría a los médicos predecir con mucha más antelación el comportamiento del tumor en cada paciente específica y diseñar estrategias terapéuticas altamente personalizadas. Esto supone una esperanza directa para todas aquellas pacientes que, hoy por hoy, no encuentran respuesta en los tratamientos generales, mejorando tanto la esperanza como la calidad de vida de las afectadas en el futuro.
Cullera24 · 1 octubre 2026 · 23:28
La ayuda otorgada asciende a un total de 132.000 euros, fondos que se distribuirán en partidas anuales de 33.000 euros para garantizar la viabilidad y la estabilidad del trabajo a largo plazo. El proyecto, denominado con el acrónimo NETSEC, arrancó oficialmente el pasado 1 de septiembre y tiene asegurada una continuidad inicial de tres años, con la posibilidad de extenderse un cuarto año hasta agosto de 2030, según la evolución y las necesidades de los experimentos.
El grueso de la investigación se llevará a cabo en las instalaciones del Laboratorio de Investigación en Biomarcadores en Reproducción, Obstetricia y Ginecología (LIBROG), integrado dentro de la Fundación de Investigación del Hospital General de Valencia. Este espacio de alta tecnología, bajo la coordinación del científico Juan Gilabert, se ha consolidado como un referente en el estudio de patologías que afectan a la salud de las mujeres.
Desde un punto de vista práctico y clínico, el estudio de Fernández pone el foco en un fenómeno celular llamado NETosis. El cuerpo humano dispone de unas células de defensa conocidas como neutrófilos, cuya función es proteger al organismo frente a amenazas externas. Cuando detectan un peligro, estos neutrófilos despliegan unas estructuras que funcionan como una auténtica red, compuestas principalmente de ADN y proteínas, para atrapar al agente hostil. Sin embargo, la comunidad científica ha detectado recientemente que las células cancerígenas tienen la capacidad de manipular estas redes defensivas a su favor.
El objetivo principal de la investigación de la científica local es entender esta comunicación anómala. Los resultados preliminares señalan que el tumor utiliza estas trampas extracelulares para favorecer su propio crecimiento, facilitar la invasión de otros tejidos, esconderse de la respuesta inmunitaria del paciente y generar una barrera de resistencia contra los medicamentos y tratamientos actuales. En el caso específico del cáncer de endometrio, el equipo del LIBROG ya había detectado previamente alteraciones vinculadas a estas redes, unos datos que ahora servirán de base para el estudio a fondo.
Aunque la mayor parte de los diagnósticos de cáncer de endometrio se producen en fases tempranas, garantizando altas tasas de curación y supervivencia, las estadísticas sanitarias reflejan que cerca de un 20 % de las pacientes se enfrentan a estadios avanzados de la enfermedad. Son precisamente estos casos los que conllevan un peor pronóstico, con mayores probabilidades de metástasis y recaídas, y a menudo presentan una fuerte resistencia a las terapias oncológicas convencionales.
El trabajo financiado por la AECC aspira a descifrar cómo desactivar esta resistencia. Comprender detalladamente la interacción entre los neutrófilos y las células del tumor abre la puerta al descubrimiento de nuevos marcadores biológicos. Este hallazgo permitiría a los médicos predecir con mucha más antelación el comportamiento del tumor en cada paciente específica y diseñar estrategias terapéuticas altamente personalizadas. Esto supone una esperanza directa para todas aquellas pacientes que, hoy por hoy, no encuentran respuesta en los tratamientos generales, mejorando tanto la esperanza como la calidad de vida de las afectadas en el futuro.
Cullera24 · 1 octubre 2026 · 23:28