29 septiembre 2026
La ampliación de la hemodiálisis en el Hospital de la Ribera nace pequeña y obliga a derivar pacientes renales
La reciente remodelación del área renal consigue duplicar su capacidad diaria, pero el rápido aumento de diagnósticos mantiene la necesidad histórica de derivar pacientes a clínicas privadas lejanas.
Fuente: Levante-EMV
Fuente: Levante-EMV
El Departamento de Salud de la Ribera acaba de inaugurar su remodelada área de nefrología, unas instalaciones punteras que, a pesar de todo, han quedado saturadas desde el primer día. La inyección de 2,6 millones de euros por parte del gobierno autonómico ha convertido este espacio en el más grande de toda la red pública valenciana. No obstante, esta mejora sustancial no ha sido suficiente para frenar una problemática creciente: la falta de plazas para atender a todos los enfermos de la comarca, lo que fuerza a un grupo considerable de pacientes a recurrir a centros fuera de nuestro territorio.
Esta carencia impacta de lleno en la rutina de muchos vecinos que necesitan cuidados continuos. Al no existir ninguna clínica concertada dentro de los límites comarcales, los usuarios que no caben en el cupo del hospital de referencia tienen que viajar a otras poblaciones para recibir su sesión de diálisis semanal. Respecto al alcance de esta situación, las cifras bailan según la fuente consultada. Mientras que desde los colectivos de defensa sanitaria elevan el número de afectados a una cuarentena, la administración médica rebaja la estimación a unos veinte usuarios desplazados regularmente.
Para los ciento sesenta enfermos que diariamente sí tienen acceso al tratamiento dentro del hospital de Alzira, la renovación representa un salto cualitativo innegable. La anexión de quinientos metros cuadrados ha facilitado la creación de entornos más amables y especializados, incluyendo zonas de reposo, áreas de recepción diferenciadas y un bloque quirúrgico exclusivo para la especialidad. El equipamiento tecnológico también se ha actualizado de arriba abajo, con circuitos de agua de última generación vitales para la eficacia de estas terapias y una red informática que agiliza tanto los procesos clínicos como el papeleo burocrático.
Otro de los pilares de la nueva estrategia médica es el fomento de los procedimientos pautados en casa, como la diálisis peritoneal, buscando favorecer la independencia de los enfermos crónicos. Por otra parte, la reestructuración del servicio ha conllevado el fin de las sesiones nocturnas, una medida largamente demandada por los afectados debido a su impacto negativo en el sueño y la vida familiar. Con esta decisión, desaparece el último turno de noche activo en la especialidad de riñón de todos los centros públicos de nuestra autonomía.
El traslado de enfermos a clínicas privadas por falta de espacio no es una práctica nueva en la sanidad pública valenciana. En nuestro departamento, esta dinámica comenzó a implantarse hace ocho años, coincidiendo con el retorno del centro a la gestión directa de la administración, ya que durante la época de gestión por concesión la totalidad de la demanda se asumía internamente. Hoy en día, estas asignaciones externas se gestionan buscando la mayor comodidad geográfica y de horarios posible para el paciente, aunque resulta evidente que la enfermedad renal avanza mucho más rápido que la expansión de las infraestructuras sanitarias de la zona.
Cullera24 · 29 septiembre 2026 · 12:18
Esta carencia impacta de lleno en la rutina de muchos vecinos que necesitan cuidados continuos. Al no existir ninguna clínica concertada dentro de los límites comarcales, los usuarios que no caben en el cupo del hospital de referencia tienen que viajar a otras poblaciones para recibir su sesión de diálisis semanal. Respecto al alcance de esta situación, las cifras bailan según la fuente consultada. Mientras que desde los colectivos de defensa sanitaria elevan el número de afectados a una cuarentena, la administración médica rebaja la estimación a unos veinte usuarios desplazados regularmente.
Para los ciento sesenta enfermos que diariamente sí tienen acceso al tratamiento dentro del hospital de Alzira, la renovación representa un salto cualitativo innegable. La anexión de quinientos metros cuadrados ha facilitado la creación de entornos más amables y especializados, incluyendo zonas de reposo, áreas de recepción diferenciadas y un bloque quirúrgico exclusivo para la especialidad. El equipamiento tecnológico también se ha actualizado de arriba abajo, con circuitos de agua de última generación vitales para la eficacia de estas terapias y una red informática que agiliza tanto los procesos clínicos como el papeleo burocrático.
Otro de los pilares de la nueva estrategia médica es el fomento de los procedimientos pautados en casa, como la diálisis peritoneal, buscando favorecer la independencia de los enfermos crónicos. Por otra parte, la reestructuración del servicio ha conllevado el fin de las sesiones nocturnas, una medida largamente demandada por los afectados debido a su impacto negativo en el sueño y la vida familiar. Con esta decisión, desaparece el último turno de noche activo en la especialidad de riñón de todos los centros públicos de nuestra autonomía.
El traslado de enfermos a clínicas privadas por falta de espacio no es una práctica nueva en la sanidad pública valenciana. En nuestro departamento, esta dinámica comenzó a implantarse hace ocho años, coincidiendo con el retorno del centro a la gestión directa de la administración, ya que durante la época de gestión por concesión la totalidad de la demanda se asumía internamente. Hoy en día, estas asignaciones externas se gestionan buscando la mayor comodidad geográfica y de horarios posible para el paciente, aunque resulta evidente que la enfermedad renal avanza mucho más rápido que la expansión de las infraestructuras sanitarias de la zona.
Cullera24 · 29 septiembre 2026 · 12:18