15 septiembre 2026
Segunda oportunidad para gestionar el nuevo espacio gastronómico del Mercado con siete paradas
El recinto de la Plaza de la Virgen busca un único gestor para veinte años. El espacio ofrecerá siete propuestas culinarias diferentes, fomentando la sostenibilidad y revitalizando el ocio local.
Un nuevo impulso para la antigua nave de la carne llega al corazón de Cullera. El histórico recinto situado en la Plaza de la Virgen afronta una etapa decisiva para su transformación definitiva. Tras un primer procedimiento que concluyó sin ninguna propuesta adjudicada, se ha vuelto a abrir el proceso de licitación pública para encontrar a la empresa o profesional que asuma el uso, la gestión y la explotación integral del nuevo gastromercado. Este proyecto supone una reconfiguración completa de la antigua zona de venta de carne, diseñada ahora para convertirse en un punto neurálgico de encuentro social, ocio y dinamización económica en pleno centro urbano.
El recinto habilitado dispone de una superficie diseñada para acoger hasta siete paradas comerciales independientes, articuladas alrededor de una amplia zona central de uso público de cerca de 400 metros cuadrados. Esta distribución permitirá albergar un aforo máximo de 274 personas, facilitando la interacción y el ocio de una experiencia culinaria compartida. Las empresas y profesionales interesados en liderar este espacio tienen hasta el próximo 26 de octubre para presentar sus proyectos a través de la Plataforma de Contratación del Estado.
El futuro gestor recibirá unas instalaciones donde ya se ha ejecutado una inyección económica superior a los 770.000 euros, financiada en gran parte a través de los fondos europeos Next Generation. Esta actuación previa ha servido para acondicionar completamente el continente. Se han eliminado las barreras arquitectónicas de los antiguos puestos de venta para garantizar una accesibilidad total, se ha renovado el pavimento con materiales de fácil mantenimiento y se ha instalado nuevo mobiliario interior y vegetación para mejorar el confort de la zona de público.
Más allá de la estética, el edificio ha sido objeto de una profunda actualización energética. Se ha sustituido completamente la cubierta para mejorar el aislamiento térmico, se ha incorporado un sistema de placas fotovoltaicas para favorecer el autoconsumo y se ha dotado a todo el espacio de una instalación de climatización de alta eficiencia, garantizando así un funcionamiento sostenible y adaptado a las necesidades climáticas actuales.
El pliego de condiciones establece un modelo de concesión por un periodo de veinte años, articulado a través de un lote único. Esto significa que un solo concesionario general será el responsable de administrar todo el recinto y, posteriormente, se encargará de subarrendar cada una de las siete unidades comerciales a diferentes operadores.
Para garantizar el atractivo del recinto y evitar la competencia directa en un mismo espacio, la normativa del proceso exige que cada una de las siete paradas ofrezca un concepto culinario diferente. El catálogo de usos permitidos va mucho más allá del tradicional servicio de bar, abriendo la puerta a cervecerías artesanales, tiendas gourmet con degustación, laboratorios de cocina experimental, espacios de coctelería de autor o propuestas de fusión internacional. El objetivo es configurar un ecosistema donde la diversidad sea el principal reclamo para los vecinos y visitantes.
El canon mínimo de licitación se ha fijado en poco más de 15.100 euros anuales, una cifra que los candidatos pueden mejorar al alza en sus ofertas. No obstante, para facilitar la puesta en marcha del negocio y amortiguar el impacto de las inversiones iniciales que tendrá que asumir el gestor privado, se ha establecido un periodo de carencia de dos años.
Durante estos primeros veinticuatro meses, el concesionario estará exento de pagar el canon municipal. Este margen económico está pensado para que el adjudicatario pueda hacer frente a obligaciones esenciales, como la adecuación interna de las paradas, la dotación de maquinaria específica y, especialmente, la transformación del antiguo despacho del conserje en un nuevo núcleo de aseos que permita cumplir con las normativas sanitarias y de aforo del recinto.
La concesión también incluye estrictas normativas de funcionamiento diario y compromiso medioambiental. Se ha prohibido terminantemente el uso de plásticos de un solo uso, como vasos, platos o cubiertos, obligando a utilizar materiales reciclables, biodegradables o reutilizables. Además, tampoco se permitirá la instalación de máquinas expendedoras de tabaco.
En cuanto a la prestación del servicio, los vecinos tendrán garantizada la apertura del recinto de forma continua. Durante la temporada baja (del 16 de septiembre al 31 de mayo), el mercado gastronómico abrirá obligatoriamente los jueves y los fines de semana. En temporada alta (de junio a mediados de septiembre), la actividad se ampliará hasta seis días a la semana, consolidando así este espacio como un motor estable para la economía y la actividad social del centro histórico durante todo el año.
Cullera24 · 15 septiembre 2026 · 10:46
El recinto habilitado dispone de una superficie diseñada para acoger hasta siete paradas comerciales independientes, articuladas alrededor de una amplia zona central de uso público de cerca de 400 metros cuadrados. Esta distribución permitirá albergar un aforo máximo de 274 personas, facilitando la interacción y el ocio de una experiencia culinaria compartida. Las empresas y profesionales interesados en liderar este espacio tienen hasta el próximo 26 de octubre para presentar sus proyectos a través de la Plataforma de Contratación del Estado.
El futuro gestor recibirá unas instalaciones donde ya se ha ejecutado una inyección económica superior a los 770.000 euros, financiada en gran parte a través de los fondos europeos Next Generation. Esta actuación previa ha servido para acondicionar completamente el continente. Se han eliminado las barreras arquitectónicas de los antiguos puestos de venta para garantizar una accesibilidad total, se ha renovado el pavimento con materiales de fácil mantenimiento y se ha instalado nuevo mobiliario interior y vegetación para mejorar el confort de la zona de público.
Más allá de la estética, el edificio ha sido objeto de una profunda actualización energética. Se ha sustituido completamente la cubierta para mejorar el aislamiento térmico, se ha incorporado un sistema de placas fotovoltaicas para favorecer el autoconsumo y se ha dotado a todo el espacio de una instalación de climatización de alta eficiencia, garantizando así un funcionamiento sostenible y adaptado a las necesidades climáticas actuales.
El pliego de condiciones establece un modelo de concesión por un periodo de veinte años, articulado a través de un lote único. Esto significa que un solo concesionario general será el responsable de administrar todo el recinto y, posteriormente, se encargará de subarrendar cada una de las siete unidades comerciales a diferentes operadores.
Para garantizar el atractivo del recinto y evitar la competencia directa en un mismo espacio, la normativa del proceso exige que cada una de las siete paradas ofrezca un concepto culinario diferente. El catálogo de usos permitidos va mucho más allá del tradicional servicio de bar, abriendo la puerta a cervecerías artesanales, tiendas gourmet con degustación, laboratorios de cocina experimental, espacios de coctelería de autor o propuestas de fusión internacional. El objetivo es configurar un ecosistema donde la diversidad sea el principal reclamo para los vecinos y visitantes.
El canon mínimo de licitación se ha fijado en poco más de 15.100 euros anuales, una cifra que los candidatos pueden mejorar al alza en sus ofertas. No obstante, para facilitar la puesta en marcha del negocio y amortiguar el impacto de las inversiones iniciales que tendrá que asumir el gestor privado, se ha establecido un periodo de carencia de dos años.
Durante estos primeros veinticuatro meses, el concesionario estará exento de pagar el canon municipal. Este margen económico está pensado para que el adjudicatario pueda hacer frente a obligaciones esenciales, como la adecuación interna de las paradas, la dotación de maquinaria específica y, especialmente, la transformación del antiguo despacho del conserje en un nuevo núcleo de aseos que permita cumplir con las normativas sanitarias y de aforo del recinto.
La concesión también incluye estrictas normativas de funcionamiento diario y compromiso medioambiental. Se ha prohibido terminantemente el uso de plásticos de un solo uso, como vasos, platos o cubiertos, obligando a utilizar materiales reciclables, biodegradables o reutilizables. Además, tampoco se permitirá la instalación de máquinas expendedoras de tabaco.
En cuanto a la prestación del servicio, los vecinos tendrán garantizada la apertura del recinto de forma continua. Durante la temporada baja (del 16 de septiembre al 31 de mayo), el mercado gastronómico abrirá obligatoriamente los jueves y los fines de semana. En temporada alta (de junio a mediados de septiembre), la actividad se ampliará hasta seis días a la semana, consolidando así este espacio como un motor estable para la economía y la actividad social del centro histórico durante todo el año.
Cullera24 · 15 septiembre 2026 · 10:46