3 septiembre 2026
Una nueva estafa suplanta cuentas de WhatsApp sin levantar sospechas y pide dinero a conocidos
Ante la proliferación de fraudes silenciosos en aplicaciones móviles, conviene actualizar los dispositivos, activar la verificación en dos pasos y llamar inmediatamente antes de realizar cualquier transferencia económica a familiares.
Fuente: elperiodic.com
Fuente: elperiodic.com
La Policía Nacional ha lanzado una advertencia ciudadana ante la aparición de un método de estafa digital que consigue suplantar la identidad en la aplicación de WhatsApp sin que el titular de la línea se percate de ninguna anomalía. A diferencia de los fraudes convencionales, en esta ocasión el usuario legítimo no pierde el acceso a su cuenta en ningún momento ni recibe avisos de inicio de sesión en terminales desconocidos, una circunstancia que permite a los ciberdelincuentes operar con total discreción mientras solicitan transferencias monetarias urgentes a familiares, amigos y contactos estrechos.
El procedimiento de este ciberdelito rompe con las pautas habituales detectadas hasta ahora. Tradicionalmente, los usurpadores de cuentas engañaban a la víctima para que facilitara un código numérico recibido por mensaje de texto o para que escaneara un código QR malicioso, acciones que provocaban el cierre inmediato de la aplicación en el teléfono afectado. En esta nueva modalidad, las personas perjudicadas no han compartido ninguna contraseña ni han vinculado manualmente sus dispositivos. La investigación apunta a que el origen del fallo reside en vulnerabilidades de seguridad presentes en modelos de teléfonos inteligentes desactualizados o en versiones antiguas de la propia aplicación que no cuentan con los últimos parches de protección de los sistemas operativos.
Esta brecha técnica permite que el propietario legítimo y el defraudador convivan simultáneamente en el mismo perfil. Mientras la persona utiliza su teléfono móvil con aparente normalidad para su rutina diaria, el ciberdelincuente aprovecha conversaciones recientes para entablar diálogos con personas de su confianza. Desde el mismo chat habitual, con el nombre y el número de teléfono reconocidos, se expone una supuesta urgencia económica y se facilita una cuenta corriente para recibir el dinero de manera inmediata, a menudo vinculada a entidades financieras extranjeras para dificultar el rastreo de los fondos.
La mayor dificultad para destapar la trampa radica en el hecho de que los mensajes fraudulentos no quedan registrados en el terminal de la víctima. Así, quien sufre la intrusión no tiene ninguna constancia visual de los envíos que se están realizando en su nombre. Por contra, los destinatarios reciben la petición dentro de un hilo de conversación preexistente y plenamente legítimo, lo que rebaja cualquier prevención inicial y aumenta notablemente el riesgo de caer en el engaño.
En una comunidad de relaciones estrechas, donde la comunicación a través de grupos familiares, asociaciones cívicas, comisiones festivas o colectivos vecinales es una herramienta imprescindible de coordinación diaria, este tipo de delitos tiene un impacto directo sobre el tejido social. La confianza mutua es precisamente el elemento del que se aprovechan los delincuentes, especialmente cuando se dirigen a personas mayores o a redes de amistad de toda la vida que nunca desconfiarían de una petición de ayuda de un allegado.
Ante el incremento progresivo de este patrón en diferentes puntos geográficos, las autoridades recomiendan extremar las precauciones básicas de seguridad tecnológica. La medida primordial consiste en mantener actualizado el sistema operativo del dispositivo móvil con la última versión de seguridad disponible e instalar de nuevo la aplicación de mensajería si es necesario para asegurar la última versión comercial. Asimismo, resulta imprescindible activar la verificación en dos pasos desde el menú de configuración, un mecanismo que añade una capa adicional de blindaje a la cuenta.
En caso de detectar cualquier petición monetaria sospechosa o si se recibe el aviso por parte de un conocido que asegura haber recibido una solicitud extraña, el procedimiento de actuación debe ser inmediato. Conviene establecer contacto telefónico directo o en persona para contrastar la veracidad del mensaje antes de realizar ningún ingreso bancario. En paralelo, la persona afectada debe comunicar la suplantación a los canales técnicos de la aplicación y acudir a las dependencias policiales para tramitar la denuncia formal de los hechos.
Cullera24 · 3 septiembre 2026 · 13:08
El procedimiento de este ciberdelito rompe con las pautas habituales detectadas hasta ahora. Tradicionalmente, los usurpadores de cuentas engañaban a la víctima para que facilitara un código numérico recibido por mensaje de texto o para que escaneara un código QR malicioso, acciones que provocaban el cierre inmediato de la aplicación en el teléfono afectado. En esta nueva modalidad, las personas perjudicadas no han compartido ninguna contraseña ni han vinculado manualmente sus dispositivos. La investigación apunta a que el origen del fallo reside en vulnerabilidades de seguridad presentes en modelos de teléfonos inteligentes desactualizados o en versiones antiguas de la propia aplicación que no cuentan con los últimos parches de protección de los sistemas operativos.
Esta brecha técnica permite que el propietario legítimo y el defraudador convivan simultáneamente en el mismo perfil. Mientras la persona utiliza su teléfono móvil con aparente normalidad para su rutina diaria, el ciberdelincuente aprovecha conversaciones recientes para entablar diálogos con personas de su confianza. Desde el mismo chat habitual, con el nombre y el número de teléfono reconocidos, se expone una supuesta urgencia económica y se facilita una cuenta corriente para recibir el dinero de manera inmediata, a menudo vinculada a entidades financieras extranjeras para dificultar el rastreo de los fondos.
La mayor dificultad para destapar la trampa radica en el hecho de que los mensajes fraudulentos no quedan registrados en el terminal de la víctima. Así, quien sufre la intrusión no tiene ninguna constancia visual de los envíos que se están realizando en su nombre. Por contra, los destinatarios reciben la petición dentro de un hilo de conversación preexistente y plenamente legítimo, lo que rebaja cualquier prevención inicial y aumenta notablemente el riesgo de caer en el engaño.
En una comunidad de relaciones estrechas, donde la comunicación a través de grupos familiares, asociaciones cívicas, comisiones festivas o colectivos vecinales es una herramienta imprescindible de coordinación diaria, este tipo de delitos tiene un impacto directo sobre el tejido social. La confianza mutua es precisamente el elemento del que se aprovechan los delincuentes, especialmente cuando se dirigen a personas mayores o a redes de amistad de toda la vida que nunca desconfiarían de una petición de ayuda de un allegado.
Ante el incremento progresivo de este patrón en diferentes puntos geográficos, las autoridades recomiendan extremar las precauciones básicas de seguridad tecnológica. La medida primordial consiste en mantener actualizado el sistema operativo del dispositivo móvil con la última versión de seguridad disponible e instalar de nuevo la aplicación de mensajería si es necesario para asegurar la última versión comercial. Asimismo, resulta imprescindible activar la verificación en dos pasos desde el menú de configuración, un mecanismo que añade una capa adicional de blindaje a la cuenta.
En caso de detectar cualquier petición monetaria sospechosa o si se recibe el aviso por parte de un conocido que asegura haber recibido una solicitud extraña, el procedimiento de actuación debe ser inmediato. Conviene establecer contacto telefónico directo o en persona para contrastar la veracidad del mensaje antes de realizar ningún ingreso bancario. En paralelo, la persona afectada debe comunicar la suplantación a los canales técnicos de la aplicación y acudir a las dependencias policiales para tramitar la denuncia formal de los hechos.
Cullera24 · 3 septiembre 2026 · 13:08