25
agosto 2026
Un sorprendente retroceso del mar alarma a los bañistas y altera el caudal del Júcar
Un fenómeno meteorológico, conocido como meteotsunami, provoca una súbita y alarmante retirada de las
aguas en las playas del municipio y un descenso de casi medio metro en el río Júcar.
La tranquilidad de la
mañana de este martes en nuestras playas se ha visto bruscamente interrumpida por un fenómeno natural
que ha dejado boquiabiertos a decenas de vecinos y veraneantes. Alrededor de las nueve de la mañana, las
aguas de la bahía han experimentado una retirada súbita e inusual, dejando al descubierto franjas de
arena habitualmente sumergidas y generando desconcierto entre quienes a esa hora paseaban por la orilla
o se preparaban para disfrutar de una jornada de sol.
El insólito acontecimiento no solo ha sido visible en el litoral marítimo, sino que ha tenido un impacto directo y muy llamativo en la desembocadura del río Júcar. Los vecinos que transitaban por los márgenes del río a primera hora han podido observar estupefactos cómo el nivel del cauce descendía de forma acelerada, perdiendo entre 40 y 50 centímetros de su caudal habitual en cuestión de minutos. Esta bajada repentina ha alterado la estampa tradicional de la ribera, dejando a la vista tramos de fango y rocas que normalmente permanecen ocultos bajo el agua.
El desconcierto inicial ha dado paso rápidamente a la preocupación, y las redes sociales se han llenado de vídeos y mensajes de alerta compartidos por ciudadanos sorprendidos ante una oscilación tan drástica que, inevitablemente, evocaba las imágenes previas a un tsunami. Sin embargo, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha intervenido para arrojar luz sobre el suceso, confirmando que nuestro municipio ha sido escenario de un "meteotsunami", un episodio natural que, aunque infrecuente y visualmente impactante, tiene una explicación puramente atmosférica y no sísmica.
Los meteotsunamis, a diferencia de los maremotos tradicionales originados por movimientos de las placas tectónicas o erupciones submarinas, son provocados por variaciones bruscas en la presión atmosférica a nivel del mar. La AEMET detalla que ciertas condiciones meteorológicas generan ondas gravitatorias en la atmósfera, las cuales, al desplazarse, actúan como un pistón invisible sobre la superficie del agua. Esta alteración en el "peso" del aire sobre el mar provoca oscilaciones verticales: un aumento repentino de la presión empuja el agua hacia abajo, causando una retirada o descenso del nivel del mar (conocido como efecto de barómetro invertido), al que le sigue un efecto rebote cuando la presión disminuye, generando un oleaje u oscilación que llega a la costa.
A lo largo de esta mañana, una serie de perturbaciones atmosféricas se han desplazado rápidamente sobre el Mediterráneo, cruzando la franja litoral de la Comunidad Valenciana en dirección sur-suroeste a nor-noreste. Esta trayectoria explica por qué el fenómeno no ha sido exclusivo de nuestra localidad, sino que se ha registrado con fuerza en diversos puntos de la costa valenciana, desde Jávea hasta la desembocadura del Turia en la capital, pasando por Gandía. En el puerto de esta última ciudad vecina, los mareógrafos de Puertos del Estado han documentado un retroceso del mar de casi un metro en un margen de apenas cinco minutos, pasando de niveles positivos a negativos con una rapidez vertiginosa.
Afortunadamente, tras la espectacular retirada de las aguas, el Mediterráneo ha comenzado a recuperar su pulso habitual. En nuestras playas y en la cuenca baja del Júcar, la situación ha tendido a normalizarse de forma progresiva a lo largo de las últimas horas, estabilizándose por completo alrededor de las trece horas y devolviendo la normalidad a la costa y el caudal acostumbrado a nuestro río, sin que se hayan registrado daños personales ni materiales.
Este episodio subraya la interconexión de nuestros ecosistemas y cómo los factores atmosféricos, invisibles a los ojos, pueden modelar de forma drástica y temporal el entorno que habitamos, dejando para el recuerdo una jornada en la que el mar y el río han retrocedido al unísono.
Cullera24 · 25 agosto 2026 · 13:45
El insólito acontecimiento no solo ha sido visible en el litoral marítimo, sino que ha tenido un impacto directo y muy llamativo en la desembocadura del río Júcar. Los vecinos que transitaban por los márgenes del río a primera hora han podido observar estupefactos cómo el nivel del cauce descendía de forma acelerada, perdiendo entre 40 y 50 centímetros de su caudal habitual en cuestión de minutos. Esta bajada repentina ha alterado la estampa tradicional de la ribera, dejando a la vista tramos de fango y rocas que normalmente permanecen ocultos bajo el agua.
El desconcierto inicial ha dado paso rápidamente a la preocupación, y las redes sociales se han llenado de vídeos y mensajes de alerta compartidos por ciudadanos sorprendidos ante una oscilación tan drástica que, inevitablemente, evocaba las imágenes previas a un tsunami. Sin embargo, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha intervenido para arrojar luz sobre el suceso, confirmando que nuestro municipio ha sido escenario de un "meteotsunami", un episodio natural que, aunque infrecuente y visualmente impactante, tiene una explicación puramente atmosférica y no sísmica.
Los meteotsunamis, a diferencia de los maremotos tradicionales originados por movimientos de las placas tectónicas o erupciones submarinas, son provocados por variaciones bruscas en la presión atmosférica a nivel del mar. La AEMET detalla que ciertas condiciones meteorológicas generan ondas gravitatorias en la atmósfera, las cuales, al desplazarse, actúan como un pistón invisible sobre la superficie del agua. Esta alteración en el "peso" del aire sobre el mar provoca oscilaciones verticales: un aumento repentino de la presión empuja el agua hacia abajo, causando una retirada o descenso del nivel del mar (conocido como efecto de barómetro invertido), al que le sigue un efecto rebote cuando la presión disminuye, generando un oleaje u oscilación que llega a la costa.
A lo largo de esta mañana, una serie de perturbaciones atmosféricas se han desplazado rápidamente sobre el Mediterráneo, cruzando la franja litoral de la Comunidad Valenciana en dirección sur-suroeste a nor-noreste. Esta trayectoria explica por qué el fenómeno no ha sido exclusivo de nuestra localidad, sino que se ha registrado con fuerza en diversos puntos de la costa valenciana, desde Jávea hasta la desembocadura del Turia en la capital, pasando por Gandía. En el puerto de esta última ciudad vecina, los mareógrafos de Puertos del Estado han documentado un retroceso del mar de casi un metro en un margen de apenas cinco minutos, pasando de niveles positivos a negativos con una rapidez vertiginosa.
Afortunadamente, tras la espectacular retirada de las aguas, el Mediterráneo ha comenzado a recuperar su pulso habitual. En nuestras playas y en la cuenca baja del Júcar, la situación ha tendido a normalizarse de forma progresiva a lo largo de las últimas horas, estabilizándose por completo alrededor de las trece horas y devolviendo la normalidad a la costa y el caudal acostumbrado a nuestro río, sin que se hayan registrado daños personales ni materiales.
Este episodio subraya la interconexión de nuestros ecosistemas y cómo los factores atmosféricos, invisibles a los ojos, pueden modelar de forma drástica y temporal el entorno que habitamos, dejando para el recuerdo una jornada en la que el mar y el río han retrocedido al unísono.
Cullera24 · 25 agosto 2026 · 13:45