24 agosto 2026
Una nueva señalización transformará la Bassa de Sant Llorenç en un Sendero Azul
La actuación, presupuestada en cerca de 8.100 euros, permitirá señalizar este enclave natural de alto valor ecológico, fomentando el aprendizaje medioambiental y facilitando a los vecinos un acceso seguro, ordenado y respetuoso con el entorno.
El paisaje y la biodiversidad de la localidad están a punto de ser mucho más accesibles para los amantes de la naturaleza, el senderismo y el ocio saludable. La administración local ha resuelto recientemente la adjudicación del contrato para el suministro de la señalización que permitirá habilitar un nuevo Sendero Azul en la Bassa de Sant Llorenç, uno de los enclaves ecológicos más ricos y, al mismo tiempo, menos transitados de la zona norte del término municipal.
Esta intervención medioambiental, tramitada mediante un procedimiento de contrato menor, ha sido adjudicada a la empresa Numenius Tours SL por un importe definitivo de 8.099,17 euros (sin incluir impuestos). La resolución del expediente, hecha pública este pasado 22 de agosto a través de la Plataforma de Contratación del Estado, supone el paso administrativo decisivo para comenzar la fabricación y futura instalación sobre el terreno de toda la cartelería, balizas de seguimiento y paneles informativos pertinentes. El objetivo de la iniciativa es guiar correctamente a los visitantes e interpretar el entorno cumpliendo con las rigurosas exigencias de calidad que requiere un galardón de estas características.
La Bassa de Sant Llorenç es una laguna de transición de un elevado valor paisajístico y ambiental. Ubicada a los pies de la vertiente norte de la Serra de les Raboses, actúa como límite natural y nexo de unión con los terrenos pantanosos del Parque Natural de la Albufera, resguardada bajo el promontorio del Cabeçol.
Rodeada casi en su totalidad por campos de naranjos y por una densa barrera de vegetación autóctona propia de las zonas húmedas, donde predominan los carrizos, las eneas y los juncos, esta masa de agua dulce es un punto de descanso, alimentación y nidificación para diversas especies de aves acuáticas como garzas, cormoranes o cercetas. Durante décadas, el acceso rutinario y la observación respetuosa de este espacio han sido complejos para la ciudadanía, debido tanto a la proliferación del denso carrizal como a la presencia de parcelas agrícolas privadas en los márgenes, lo que mantenía el paraje generalmente aislado de las rutas vecinales habituales.
La adecuación del perímetro y el establecimiento de este nuevo Sendero Azul permitirán modificar esta situación de manera ordenada. La futura señalización marcará un recorrido seguro aprovechando los viales habilitados para caminantes y ciclistas, al mismo tiempo que cumplirá una función pedagógica indispensable. Los nuevos paneles educativos facilitarán a los vecinos comprender la importancia de conservar este ecosistema frágil, identificar la flora y la fauna locales, y entender el impacto histórico que han tenido los ciclos de sequía sobre las dimensiones y la salud de la laguna.
El impulso de este nuevo itinerario se enmarca dentro de la ampliación de la red municipal de rutas vinculadas a la interpretación de la naturaleza. El distintivo de Sendero Azul, otorgado anualmente por la entidad internacional ADEAC (la misma organización que gestiona las Banderas Azules de las playas), premia la recuperación y la adecuación de caminos naturales para que funcionen como recursos efectivos para la educación ambiental.
Hasta la actualidad, otras rutas emblemáticas del municipio, como los itinerarios adaptados en la zona de los acantilados del faro o en el entorno del Estany, ya formaban parte de esta red estatal reconocida. Con la próxima señalización de la Bassa de Sant Llorenç, la oferta de ocio activo se diversifica notablemente hacia las áreas de interior del término, consolidando alternativas transitables durante los doce meses del año y favoreciendo la desestacionalización del paso de caminantes.
Más allá del reclamo para potenciales visitantes foráneos, la ejecución de este suministro de señalización tiene una repercusión directa y funcional en la rutina de la población local. La definición de la ruta atiende una necesidad práctica entre los numerosos aficionados al senderismo, el deporte al aire libre y los paseos familiares, que pronto dispondrán de un trayecto homologado, bien documentado y, sobre todo, físicamente delimitado.
Además, al canalizar el flujo humano exclusivamente a través de puntos específicamente diseñados y señalizados, se protege eficazmente el hábitat natural de la Bassa frente a la erosión del terreno y se evitan intrusiones humanas en las zonas de máxima sensibilidad animal. La actuación garantizará finalmente poner al alcance de los vecinos un entorno natural poco conocido, fijando unas pautas claras para asegurar una convivencia sostenible a largo plazo.
Cullera24 · 24 agosto 2026 · 13:22
Esta intervención medioambiental, tramitada mediante un procedimiento de contrato menor, ha sido adjudicada a la empresa Numenius Tours SL por un importe definitivo de 8.099,17 euros (sin incluir impuestos). La resolución del expediente, hecha pública este pasado 22 de agosto a través de la Plataforma de Contratación del Estado, supone el paso administrativo decisivo para comenzar la fabricación y futura instalación sobre el terreno de toda la cartelería, balizas de seguimiento y paneles informativos pertinentes. El objetivo de la iniciativa es guiar correctamente a los visitantes e interpretar el entorno cumpliendo con las rigurosas exigencias de calidad que requiere un galardón de estas características.
La Bassa de Sant Llorenç es una laguna de transición de un elevado valor paisajístico y ambiental. Ubicada a los pies de la vertiente norte de la Serra de les Raboses, actúa como límite natural y nexo de unión con los terrenos pantanosos del Parque Natural de la Albufera, resguardada bajo el promontorio del Cabeçol.
Rodeada casi en su totalidad por campos de naranjos y por una densa barrera de vegetación autóctona propia de las zonas húmedas, donde predominan los carrizos, las eneas y los juncos, esta masa de agua dulce es un punto de descanso, alimentación y nidificación para diversas especies de aves acuáticas como garzas, cormoranes o cercetas. Durante décadas, el acceso rutinario y la observación respetuosa de este espacio han sido complejos para la ciudadanía, debido tanto a la proliferación del denso carrizal como a la presencia de parcelas agrícolas privadas en los márgenes, lo que mantenía el paraje generalmente aislado de las rutas vecinales habituales.
La adecuación del perímetro y el establecimiento de este nuevo Sendero Azul permitirán modificar esta situación de manera ordenada. La futura señalización marcará un recorrido seguro aprovechando los viales habilitados para caminantes y ciclistas, al mismo tiempo que cumplirá una función pedagógica indispensable. Los nuevos paneles educativos facilitarán a los vecinos comprender la importancia de conservar este ecosistema frágil, identificar la flora y la fauna locales, y entender el impacto histórico que han tenido los ciclos de sequía sobre las dimensiones y la salud de la laguna.
El impulso de este nuevo itinerario se enmarca dentro de la ampliación de la red municipal de rutas vinculadas a la interpretación de la naturaleza. El distintivo de Sendero Azul, otorgado anualmente por la entidad internacional ADEAC (la misma organización que gestiona las Banderas Azules de las playas), premia la recuperación y la adecuación de caminos naturales para que funcionen como recursos efectivos para la educación ambiental.
Hasta la actualidad, otras rutas emblemáticas del municipio, como los itinerarios adaptados en la zona de los acantilados del faro o en el entorno del Estany, ya formaban parte de esta red estatal reconocida. Con la próxima señalización de la Bassa de Sant Llorenç, la oferta de ocio activo se diversifica notablemente hacia las áreas de interior del término, consolidando alternativas transitables durante los doce meses del año y favoreciendo la desestacionalización del paso de caminantes.
Más allá del reclamo para potenciales visitantes foráneos, la ejecución de este suministro de señalización tiene una repercusión directa y funcional en la rutina de la población local. La definición de la ruta atiende una necesidad práctica entre los numerosos aficionados al senderismo, el deporte al aire libre y los paseos familiares, que pronto dispondrán de un trayecto homologado, bien documentado y, sobre todo, físicamente delimitado.
Además, al canalizar el flujo humano exclusivamente a través de puntos específicamente diseñados y señalizados, se protege eficazmente el hábitat natural de la Bassa frente a la erosión del terreno y se evitan intrusiones humanas en las zonas de máxima sensibilidad animal. La actuación garantizará finalmente poner al alcance de los vecinos un entorno natural poco conocido, fijando unas pautas claras para asegurar una convivencia sostenible a largo plazo.
Cullera24 · 24 agosto 2026 · 13:22