24 agosto 2026
El consistorio aprueba licitar la reforma integral del Pont de la Bega por 2,2 millones de euros
La actuación solucionará las vibraciones y el ruido que sufre el vecindario pacificando el tráfico, al tiempo que convertirá la infraestructura viaria en un espacio amable con zonas verdes y carril bici.
El Ayuntamiento ha dado un paso decisivo para hacer realidad una de las reivindicaciones históricas de una parte importante del vecindario del municipio. A través de una resolución oficial aprobada este pasado 20 de agosto, se ha dado luz verde al expediente y a los pliegos de condiciones para la contratación de las obras de rehabilitación del Pont de la Bega. Este trámite administrativo, imprescindible en la administración pública, marca el inicio formal del proceso de licitación, lo que permitirá a las empresas constructoras presentar sus ofertas para ejecutar una obra llamada a transformar por completo uno de los accesos neurálgicos hacia la zona marítima.
El proyecto de contratación definitivo establece un presupuesto base de 2.209.149 euros, con los impuestos ya incluidos, y marca un plazo de ejecución cerrado de doce meses ininterrumpidos. Este tiempo de trabajos comenzará a contar justo en el momento en que la constructora ganadora firme el acta de comprobación del replanteo sobre el propio terreno. Para la adjudicación de este contrato millonario, se ha optado por aplicar un procedimiento abierto de tramitación simplificada, una herramienta diseñada específicamente para agilizar los plazos burocráticos sin perder transparencia institucional. Según se especifica en la memoria técnica justificativa, la envergadura y variedad de los trabajos exigirán que las empresas aspirantes acrediten una alta solvencia económica y clasificaciones profesionales muy específicas en estructuras de puentes, pavimentación de vías públicas y, como gran novedad de esta reforma, en trabajos de jardinería.
Y es que la intervención prevista va mucho más allá de un simple mantenimiento o de una intervención de seguridad. Actualmente, esta infraestructura vital soporta a diario una altísima densidad de tráfico rodado, especialmente intensa durante las semanas de la campaña de verano y las vacaciones. Este paso constante y rápido de coches, autobuses y repartidores lleva asociados desde hace décadas graves problemas de contaminación acústica y fuertes vibraciones en las estructuras, una situación incómoda que los residentes de los edificios limítrofes han denunciado reiteradamente. El propósito fundamental de las nuevas obras es, precisamente, pacificar el entorno viario, obligar a los vehículos a moderar la velocidad y hacer del espacio un lugar más respetuoso con el derecho al descanso ciudadano.
Para materializar este ambicioso cambio, los pliegos técnicos prevén el levantamiento del asfaltado y la sustitución total de la superficie de rodadura actual por un pavimento de última generación. Concretamente, se instalará un asfalto de carácter fonoabsorbente y fotocatalítico, fabricado para reducir el chirrido de los neumáticos y mitigar los niveles de contaminación del aire en los alrededores. La remodelación, además, alterará totalmente la fisonomía y el uso de la calzada actual. Se restará espacio al coche privado para cederlo a la movilidad sostenible y a los peatones: en uno de los márgenes del viaducto se habilitará un carril bici completamente segregado y seguro, mientras que al otro lado se crearán zonas amplias de paseo equipadas con mobiliario urbano, vegetación integrada y diversos miradores enfocados hacia el cauce y la desembocadura del río Júcar. La idea de fondo es que la construcción deje de ser exclusivamente un lugar de paso rápido para convertirse en una especie de puente-jardín diseñado para la integración urbana y el paseo.
Por otra parte, y aprovechando el profundo lavado de cara estético, la obra abordará con rigor los obligatorios cuidados estructurales que el puente necesita por el desgaste natural y el paso de tantos años. Los trabajos permitirán el arreglo a fondo de las patologías y fisuras, la limpieza de todo el hormigón, el tratamiento anticorrosivo de las piezas de sujeción, la impermeabilización de las juntas estructurales y la actualización necesaria de toda la red de drenaje de aguas pluviales. Finalmente, el proyecto adjudicará la eliminación del viejo alumbrado público, que será relevado por farolas de tecnología LED energéticamente eficiente. Asimismo, el aspecto cerrado y rígido de las antiguas barandillas metálicas cambiará en las nuevas zonas de mirador, donde serán sustituidas por parapetos de vidrio de seguridad para permeabilizar las vistas fluviales de todas las personas que paseen por allí.
Cullera24 · 24 agosto 2026 · 13:00
El proyecto de contratación definitivo establece un presupuesto base de 2.209.149 euros, con los impuestos ya incluidos, y marca un plazo de ejecución cerrado de doce meses ininterrumpidos. Este tiempo de trabajos comenzará a contar justo en el momento en que la constructora ganadora firme el acta de comprobación del replanteo sobre el propio terreno. Para la adjudicación de este contrato millonario, se ha optado por aplicar un procedimiento abierto de tramitación simplificada, una herramienta diseñada específicamente para agilizar los plazos burocráticos sin perder transparencia institucional. Según se especifica en la memoria técnica justificativa, la envergadura y variedad de los trabajos exigirán que las empresas aspirantes acrediten una alta solvencia económica y clasificaciones profesionales muy específicas en estructuras de puentes, pavimentación de vías públicas y, como gran novedad de esta reforma, en trabajos de jardinería.
Y es que la intervención prevista va mucho más allá de un simple mantenimiento o de una intervención de seguridad. Actualmente, esta infraestructura vital soporta a diario una altísima densidad de tráfico rodado, especialmente intensa durante las semanas de la campaña de verano y las vacaciones. Este paso constante y rápido de coches, autobuses y repartidores lleva asociados desde hace décadas graves problemas de contaminación acústica y fuertes vibraciones en las estructuras, una situación incómoda que los residentes de los edificios limítrofes han denunciado reiteradamente. El propósito fundamental de las nuevas obras es, precisamente, pacificar el entorno viario, obligar a los vehículos a moderar la velocidad y hacer del espacio un lugar más respetuoso con el derecho al descanso ciudadano.
Para materializar este ambicioso cambio, los pliegos técnicos prevén el levantamiento del asfaltado y la sustitución total de la superficie de rodadura actual por un pavimento de última generación. Concretamente, se instalará un asfalto de carácter fonoabsorbente y fotocatalítico, fabricado para reducir el chirrido de los neumáticos y mitigar los niveles de contaminación del aire en los alrededores. La remodelación, además, alterará totalmente la fisonomía y el uso de la calzada actual. Se restará espacio al coche privado para cederlo a la movilidad sostenible y a los peatones: en uno de los márgenes del viaducto se habilitará un carril bici completamente segregado y seguro, mientras que al otro lado se crearán zonas amplias de paseo equipadas con mobiliario urbano, vegetación integrada y diversos miradores enfocados hacia el cauce y la desembocadura del río Júcar. La idea de fondo es que la construcción deje de ser exclusivamente un lugar de paso rápido para convertirse en una especie de puente-jardín diseñado para la integración urbana y el paseo.
Por otra parte, y aprovechando el profundo lavado de cara estético, la obra abordará con rigor los obligatorios cuidados estructurales que el puente necesita por el desgaste natural y el paso de tantos años. Los trabajos permitirán el arreglo a fondo de las patologías y fisuras, la limpieza de todo el hormigón, el tratamiento anticorrosivo de las piezas de sujeción, la impermeabilización de las juntas estructurales y la actualización necesaria de toda la red de drenaje de aguas pluviales. Finalmente, el proyecto adjudicará la eliminación del viejo alumbrado público, que será relevado por farolas de tecnología LED energéticamente eficiente. Asimismo, el aspecto cerrado y rígido de las antiguas barandillas metálicas cambiará en las nuevas zonas de mirador, donde serán sustituidas por parapetos de vidrio de seguridad para permeabilizar las vistas fluviales de todas las personas que paseen por allí.
Cullera24 · 24 agosto 2026 · 13:00