20 agosto 2026
Súper Iván necesita la ayuda de todo un pueblo: 45.000 euros para su exoesqueleto
El municipio se vuelca con 'Súper Iván' en una campaña para recaudar 45.000 euros en cincuenta días, fondos destinados a un exoesqueleto que mejorará la vida de este niño luchador.
Fuente: Levante-EMV
Fuente: Levante-EMV
La solidaridad y la fuerza de un pueblo unido son a menudo el mejor impulso para superar las mayores adversidades. Estas semanas, nuestro municipio tiene la oportunidad de demostrar esa calidad humana para apoyar a uno de sus vecinos más jóvenes y valientes, Iván Yagüe, de tan solo cinco años. A través de la asociación 'Juntos por Súper Iván', la familia y el tejido asociativo han iniciado una campaña a contrarreloj para recaudar 45.000 euros en apenas cincuenta días. El objetivo no es otro que la adquisición de un exoesqueleto pediátrico, una estructura metálica motorizada que supone mucho más que tecnología: es la esperanza de ayudar al menor a caminar, fortalecer su musculatura y aliviar el peso de sus agotadoras rutinas diarias de rehabilitación.
La historia de Súper Iván es, desde su primer aliento, un relato de pura supervivencia que encoge el corazón. Nacido de forma extremadamente prematura, a las 27 semanas de gestación, su llegada al mundo estuvo acompañada de formidables retos médicos. Sus primeros seis meses de vida transcurrieron entre las paredes de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital La Fe, donde un prolapso rectal obligó a intervenirle en una operación de altísimo riesgo. Conectado a una máquina ECMO para mantenerlo con vida, las esperanzas de supervivencia apenas alcanzaban el 5 %. Sin embargo, haciendo honor a su apodo, el pequeño resistió.
Hoy, la realidad de aquella victoria inicial convive con unas profundas secuelas que requieren una dedicación absoluta. El menor afronta un día a día marcado por una parálisis cerebral severa, epilepsia, retraso madurativo e hipoacusia neurosensorial que mitiga con implantes cocleares. Además, padece kernícterus, una rara y grave afección neurológica. Todo esto se traduce en una dependencia total para cualquier actividad cotidiana, una situación que su familia asume con un amor incondicional y una lucha incansable para ofrecerle la mejor calidad de vida posible en su entorno habitual.
El mayor esfuerzo de esta familia se hace patente en su compromiso irrenunciable con la inclusión. En lugar de resignarse a matricularlo en un centro de educación especial en Valencia, lejos de su comunidad, apostaron con determinación para que Iván creciera al lado de su hermana melliza, Mar, y de los niños de su pueblo. Así, se ha convertido en un auténtico pioner de la educación inclusiva en la Comunidad Valenciana al asistir al colegio Sant Vicent Ferrer - Hermanos Maristas. Allí, entre juegos adaptados y el cariño de compañeros y maestros, experimenta la verdadera integración gracias al apoyo vital de un Profesional de Apoyo Terapéutico Infantil (PATI).
No obstante, este triunfo social ha exigido un sacrificio económico sobrecogedor. Para poder contar con la ayuda del PATI en el aula y mantenerlo escolarizado en el municipio, los padres han tenido que renunciar a ayudas públicas fundamentales de la ley de dependencia. Como resultado, la familia asume íntegramente los elevados costes de las terapias de logopedia, fisioterapia y terapia ocupacional imprescindibles para su desarrollo. Ahora, ante la imposibilidad de asumir en solitario el coste del exoesqueleto, abren su reto a la solidaridad de todos los vecinos. Cada euro aportado a la campaña es, literalmente, un paso más hacia la libertad de movimiento de un niño que lleva toda la vida luchando por salir adelante.
Cullera24 · 20 de agosto de 2026 · 10:35
La historia de Súper Iván es, desde su primer aliento, un relato de pura supervivencia que encoge el corazón. Nacido de forma extremadamente prematura, a las 27 semanas de gestación, su llegada al mundo estuvo acompañada de formidables retos médicos. Sus primeros seis meses de vida transcurrieron entre las paredes de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital La Fe, donde un prolapso rectal obligó a intervenirle en una operación de altísimo riesgo. Conectado a una máquina ECMO para mantenerlo con vida, las esperanzas de supervivencia apenas alcanzaban el 5 %. Sin embargo, haciendo honor a su apodo, el pequeño resistió.
Hoy, la realidad de aquella victoria inicial convive con unas profundas secuelas que requieren una dedicación absoluta. El menor afronta un día a día marcado por una parálisis cerebral severa, epilepsia, retraso madurativo e hipoacusia neurosensorial que mitiga con implantes cocleares. Además, padece kernícterus, una rara y grave afección neurológica. Todo esto se traduce en una dependencia total para cualquier actividad cotidiana, una situación que su familia asume con un amor incondicional y una lucha incansable para ofrecerle la mejor calidad de vida posible en su entorno habitual.
El mayor esfuerzo de esta familia se hace patente en su compromiso irrenunciable con la inclusión. En lugar de resignarse a matricularlo en un centro de educación especial en Valencia, lejos de su comunidad, apostaron con determinación para que Iván creciera al lado de su hermana melliza, Mar, y de los niños de su pueblo. Así, se ha convertido en un auténtico pioner de la educación inclusiva en la Comunidad Valenciana al asistir al colegio Sant Vicent Ferrer - Hermanos Maristas. Allí, entre juegos adaptados y el cariño de compañeros y maestros, experimenta la verdadera integración gracias al apoyo vital de un Profesional de Apoyo Terapéutico Infantil (PATI).
No obstante, este triunfo social ha exigido un sacrificio económico sobrecogedor. Para poder contar con la ayuda del PATI en el aula y mantenerlo escolarizado en el municipio, los padres han tenido que renunciar a ayudas públicas fundamentales de la ley de dependencia. Como resultado, la familia asume íntegramente los elevados costes de las terapias de logopedia, fisioterapia y terapia ocupacional imprescindibles para su desarrollo. Ahora, ante la imposibilidad de asumir en solitario el coste del exoesqueleto, abren su reto a la solidaridad de todos los vecinos. Cada euro aportado a la campaña es, literalmente, un paso más hacia la libertad de movimiento de un niño que lleva toda la vida luchando por salir adelante.
Cullera24 · 20 de agosto de 2026 · 10:35