19 agosto 2026
Más de 150 establecimientos hosteleros se unen al reto para conseguir la Bandera Verde del reciclaje
Cullera aspira a ganar la Bandera Verde de Ecovidrio gracias a la participación de más de 150 bares, restaurantes y chiringuitos. El reto es aumentar el volumen de reciclaje de vidrio para combatir el cambio climático y fomentar el turismo sostenible.
La ciudad de Cullera se encuentra inmersa de lleno en la carrera por conseguir la preciada Bandera Verde de la Sostenibilidad, un galardón impulsado por Ecovidrio que reconoce el compromiso medioambiental de los municipios costeros y, especialmente, de su hostelería durante los meses de mayor afluencia turística. En esta séptima edición del '#MovimientoBanderasVerdes', Cullera compite junto a otras 27 localidades de la Comunitat Valenciana para demostrar quién lidera la recogida selectiva de envases de vidrio y la economía circular en el litoral valenciano.
El sector de la restauración, motor fundamental de la economía local y uno de los grandes generadores de residuos de vidrio durante la temporada estival, se ha volcado por completo en la iniciativa. Más de 150 establecimientos hosteleros, entre los que se incluyen restaurantes, bares y los característicos chiringuitos de nuestras playas, han confirmado su participación activa. Esta movilización masiva del tejido empresarial cullerense no es solo un requisito indispensable para optar al galardón —Ecovidrio exige una participación de, como mínimo, el 50% de los locales—, sino que refleja una concienciación creciente sobre la importancia de unas prácticas turísticas más sostenibles y respetuosas con el entorno privilegiado de la ciudad.
Para revalidar y superar las cifras de campañas anteriores, donde Cullera ya ha demostrado ser un referente llegando a recoger cerca de 171.000 kilos de envases de vidrio en solo dos meses, el reto de este año se centra en aumentar significativamente ese volumen de reciclaje. Los criterios establecidos por Ecovidrio son estrictos: se evaluará el incremento porcentual de la recogida respecto al verano pasado, la implicación real de los hosteleros y la capacidad del Ayuntamiento de Cullera para difundir y fomentar esta cultura del reciclaje tanto entre los visitantes como entre el vecindario local.
La importancia de esta campaña trasciende el simple reconocimiento simbólico que supone la Bandera Verde. El reciclaje de vidrio durante los meses de verano en zonas de alta presión turística como Cullera tiene un impacto medioambiental directo y medible. El vidrio depositado en los iglús verdes se recicla al 100% para fabricar nuevos envases de forma indefinida, sin perder sus propiedades. Este proceso circular evita la extracción de nuevas materias primas de la naturaleza, reduciendo así la erosión del suelo. Además, disminuye drásticamente las emisiones de CO2 a la atmósfera y supone un ahorro energético considerable respecto a la fabricación de vidrio desde cero, hitos clave en la estrategia local de lucha contra el cambio climático.
En el ámbito autonómico, la competencia es exigente. En la edición anterior, fueron las localidades de Calp (Alicante) y Peñíscola (Castellón) las que se alzaron con las dos Banderes Verdes asignadas a la Comunitat Valenciana. Este año, con cerca de 3.000 hosteleros valencianos implicados en total, Cullera aspira a hacer valer el peso de su sector turístico y la concienciación de su ciudadanía para traer el galardón a la Ribera Baixa.
Además del reconocimiento municipal, la campaña de Ecovidrio también premiará de forma individual a los dos establecimientos hosteleros de la Comunitat Valenciana que demuestren las mejores prácticas medioambientales globales. Se evaluará no solo el reciclaje de vidrio, sino también iniciativas complementarias como la eficiencia energética, la gestión del agua y la apuesta por compras sostenibles o de proximidad, lo que supone un aliciente extra para que los negocios locales de Cullera destaquen por su excelencia ambiental.
Cullera24 · 19 agosto 2026 · 16:00
El sector de la restauración, motor fundamental de la economía local y uno de los grandes generadores de residuos de vidrio durante la temporada estival, se ha volcado por completo en la iniciativa. Más de 150 establecimientos hosteleros, entre los que se incluyen restaurantes, bares y los característicos chiringuitos de nuestras playas, han confirmado su participación activa. Esta movilización masiva del tejido empresarial cullerense no es solo un requisito indispensable para optar al galardón —Ecovidrio exige una participación de, como mínimo, el 50% de los locales—, sino que refleja una concienciación creciente sobre la importancia de unas prácticas turísticas más sostenibles y respetuosas con el entorno privilegiado de la ciudad.
Para revalidar y superar las cifras de campañas anteriores, donde Cullera ya ha demostrado ser un referente llegando a recoger cerca de 171.000 kilos de envases de vidrio en solo dos meses, el reto de este año se centra en aumentar significativamente ese volumen de reciclaje. Los criterios establecidos por Ecovidrio son estrictos: se evaluará el incremento porcentual de la recogida respecto al verano pasado, la implicación real de los hosteleros y la capacidad del Ayuntamiento de Cullera para difundir y fomentar esta cultura del reciclaje tanto entre los visitantes como entre el vecindario local.
La importancia de esta campaña trasciende el simple reconocimiento simbólico que supone la Bandera Verde. El reciclaje de vidrio durante los meses de verano en zonas de alta presión turística como Cullera tiene un impacto medioambiental directo y medible. El vidrio depositado en los iglús verdes se recicla al 100% para fabricar nuevos envases de forma indefinida, sin perder sus propiedades. Este proceso circular evita la extracción de nuevas materias primas de la naturaleza, reduciendo así la erosión del suelo. Además, disminuye drásticamente las emisiones de CO2 a la atmósfera y supone un ahorro energético considerable respecto a la fabricación de vidrio desde cero, hitos clave en la estrategia local de lucha contra el cambio climático.
En el ámbito autonómico, la competencia es exigente. En la edición anterior, fueron las localidades de Calp (Alicante) y Peñíscola (Castellón) las que se alzaron con las dos Banderes Verdes asignadas a la Comunitat Valenciana. Este año, con cerca de 3.000 hosteleros valencianos implicados en total, Cullera aspira a hacer valer el peso de su sector turístico y la concienciación de su ciudadanía para traer el galardón a la Ribera Baixa.
Además del reconocimiento municipal, la campaña de Ecovidrio también premiará de forma individual a los dos establecimientos hosteleros de la Comunitat Valenciana que demuestren las mejores prácticas medioambientales globales. Se evaluará no solo el reciclaje de vidrio, sino también iniciativas complementarias como la eficiencia energética, la gestión del agua y la apuesta por compras sostenibles o de proximidad, lo que supone un aliciente extra para que los negocios locales de Cullera destaquen por su excelencia ambiental.
Cullera24 · 19 agosto 2026 · 16:00