19 agosto 2026
Del calor extremo a las tormentas: AEMET activa la alerta naranja en nuestro municipio por tormentas, rachas de viento y granizo
La AEMET decreta alerta naranja por tormentas, granizo y vendavales para mañana entre las 12:00 y las 21:00 horas, marcando un fin brusco a la ola de calor extremo. Se pide máxima precaución.
Tras las jornadas asfixiantes y el nivel rojo por altas temperaturas que estamos soportando hoy, el tiempo da un giro drástico en nuestra ciudad. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha establecido el nivel de alerta naranja por riesgo importante de tormentas para mañana, jueves 20 de agosto. El aviso, que entrará en vigor a las 12:00 del mediodía y se mantendrá activo hasta las 21:00 horas, prevé que las precipitaciones vengan acompañadas de granizo y rachas de viento que podrían ser muy fuertes.
Este cambio radical en la meteorología supone pasar de un riesgo extremo por calor, donde hemos rozado máximas excepcionales, a una situación de inestabilidad atmosférica que requiere toda nuestra atención. La alerta naranja indica un "peligro importante", lo que significa que la intensidad de los fenómenos previstos puede generar incidencias significativas en el día a día de nuestro municipio, tanto en el casco urbano como en las zonas de playa, huerta y montaña.
La previsión apunta a que los cielos irán cubriéndose de nubosidad de evolución a medida que avance la mañana, dando paso a partir del mediodía a chubascos tormentosos que podrían descargar con fuerza. La AEMET alerta específicamente de la probabilidad de que estas tormentas traigan consigo granizo y vendavales, fenómenos que, como bien sabemos los vecinos, pueden causar daños rápidos en infraestructuras, vehículos y cultivos locales.
Ante este panorama, es fundamental que adaptemos nuestras rutinas para garantizar la seguridad de todos. Desde Protección Civil y los servicios de emergencias se hace un llamamiento a la prevención. En casa, es el momento de revisar balcones, terrazas y azoteas. Debemos retirar o asegurar firmemente macetas, sillas, mesas ligeras, toldos y cualquier otro objeto que el viento pueda convertir en un proyectil peligroso hacia la vía pública. Asimismo, se recomienda mantener puertas y ventanas bien cerradas durante la tormenta para evitar corrientes de aire que puedan causar destrozos en el interior.
Si nos sorprende la tormenta en la calle, la indicación principal es buscar refugio en edificios sólidos y alejarse de árboles altos, grúas, andamios, muros en mal estado o carteles publicitarios. Debemos evitar transitar por zonas arboladas, parques públicos o paseos marítimos, donde el riesgo por caída de ramas u objetos es mucho mayor. También es vital alejarse del agua; no es momento para bañarse en la playa ni para acercarse a espigones o zonas donde el oleaje, impulsado por el viento, pueda sorprendernos.
Para quienes deban desplazarse en vehículo, la prudencia debe ser extrema. Las fuertes lluvias pueden reducir drásticamente la visibilidad y crear balsas de agua en nuestras calles y carreteras de acceso. Se aconseja reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y, bajo ningún concepto, intentar cruzar badenes, pasos inferiores inundados o zonas donde el agua discurra con fuerza. El coche, con las ventanillas cerradas, es un lugar seguro frente a los rayos, pero no frente a las riadas.
Este episodio de tormentas, típico de los finales de agosto en nuestra tierra tras periodos de calor muy intenso, nos exige estar preparados y actuar con responsabilidad. Pasar del calor extremo a las fuertes precipitaciones en apenas unas horas es un recordatorio de la fuerza de la naturaleza. Mantengámonos informados a través de los canales oficiales y evitemos situaciones de riesgo innecesarias hasta que el temporal amaine.
Cullera24 · 19 agosto 2026 · 12:43
Este cambio radical en la meteorología supone pasar de un riesgo extremo por calor, donde hemos rozado máximas excepcionales, a una situación de inestabilidad atmosférica que requiere toda nuestra atención. La alerta naranja indica un "peligro importante", lo que significa que la intensidad de los fenómenos previstos puede generar incidencias significativas en el día a día de nuestro municipio, tanto en el casco urbano como en las zonas de playa, huerta y montaña.
La previsión apunta a que los cielos irán cubriéndose de nubosidad de evolución a medida que avance la mañana, dando paso a partir del mediodía a chubascos tormentosos que podrían descargar con fuerza. La AEMET alerta específicamente de la probabilidad de que estas tormentas traigan consigo granizo y vendavales, fenómenos que, como bien sabemos los vecinos, pueden causar daños rápidos en infraestructuras, vehículos y cultivos locales.
Ante este panorama, es fundamental que adaptemos nuestras rutinas para garantizar la seguridad de todos. Desde Protección Civil y los servicios de emergencias se hace un llamamiento a la prevención. En casa, es el momento de revisar balcones, terrazas y azoteas. Debemos retirar o asegurar firmemente macetas, sillas, mesas ligeras, toldos y cualquier otro objeto que el viento pueda convertir en un proyectil peligroso hacia la vía pública. Asimismo, se recomienda mantener puertas y ventanas bien cerradas durante la tormenta para evitar corrientes de aire que puedan causar destrozos en el interior.
Si nos sorprende la tormenta en la calle, la indicación principal es buscar refugio en edificios sólidos y alejarse de árboles altos, grúas, andamios, muros en mal estado o carteles publicitarios. Debemos evitar transitar por zonas arboladas, parques públicos o paseos marítimos, donde el riesgo por caída de ramas u objetos es mucho mayor. También es vital alejarse del agua; no es momento para bañarse en la playa ni para acercarse a espigones o zonas donde el oleaje, impulsado por el viento, pueda sorprendernos.
Para quienes deban desplazarse en vehículo, la prudencia debe ser extrema. Las fuertes lluvias pueden reducir drásticamente la visibilidad y crear balsas de agua en nuestras calles y carreteras de acceso. Se aconseja reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y, bajo ningún concepto, intentar cruzar badenes, pasos inferiores inundados o zonas donde el agua discurra con fuerza. El coche, con las ventanillas cerradas, es un lugar seguro frente a los rayos, pero no frente a las riadas.
Este episodio de tormentas, típico de los finales de agosto en nuestra tierra tras periodos de calor muy intenso, nos exige estar preparados y actuar con responsabilidad. Pasar del calor extremo a las fuertes precipitaciones en apenas unas horas es un recordatorio de la fuerza de la naturaleza. Mantengámonos informados a través de los canales oficiales y evitemos situaciones de riesgo innecesarias hasta que el temporal amaine.
Cullera24 · 19 agosto 2026 · 12:43