18 agosto 2026
Alarma por una plaga de garrapatas que ya provoca ingresos y amenaza las zonas de paseo
La plaga de garrapatas que afecta al campo valenciano provoca hospitalizaciones y se extiende a zonas de paseo. Vecinos y mascotas que frecuentan entornos rurales y caminos están expuestos a un creciente problema sanitario.
La proliferación de garrapatas en nuestros campos y espacios naturales ha dejado de ser un mero contratiempo para quienes trabajan la tierra y se está convirtiendo en un verdadero problema de salud pública que nos afecta a todos. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha lanzado una nueva y contundente voz de alarma: la presencia de estos parásitos está alcanzando niveles extraordinarios en el medio rural valenciano, y las consecuencias ya se están notando en los centros de salud.
La situación es especialmente preocupante porque, según los últimos avisos, ya no hablamos solo de picaduras aisladas. Se están registrando casos de trabajadores agrícolas que han requerido atención médica urgente, algunos llegando a la hospitalización tras presentar cuadros febriles graves. Hay testimonios que relatan cómo, tras una simple jornada en el campo, algunas personas han llegado a retirarse hasta una veintena de garrapatas adheridas al cuerpo. La magnitud de esta plaga es tal que cuadrillas enteras de jornaleros se han visto obligadas a dar media vuelta y no entrar a trabajar en ciertas parcelas debido a la auténtica invasión que presentaba la vegetación.
Aunque los focos más graves notificados hasta ahora se sitúan en comarcas vecinas como la Ribera Alta (con casos destacados en Picassent) o la Plana Baixa en Castellón, la amenaza es real y muy cercana para los vecinos de Cullera. Nuestro municipio está rodeado de marjal, campos de arroz, huertos de cítricos y montañas con multitud de senderos; un entorno privilegiado, pero que también reúne las condiciones ideales de humedad y vegetación —a menudo sin desbrozar— donde estos artrópodos proliferan, especialmente con las altas temperaturas de este verano. Además, el aumento de fauna salvaje, que actúa como vehículo para estos parásitos, contribuye a su rápida expansión.
El riesgo, advierten desde la organización agraria, traspasa las lindes de los campos de cultivo. Las garrapatas acechan en las hierbas altas de los márgenes de caminos, en los barrancos, en parcelas abandonadas y en sendas rurales. Esto significa que cualquier vecino de Cullera que salga a dar su habitual paseo matutino, quienes hacen rutas en bicicleta hacia el Estany o el Castillo, los corredores o las familias que disfrutan del aire libre el fin de semana, están igualmente expuestos a sufrir picaduras. De hecho, se han reportado casos angustiosos de familias cuyos niños han regresado de zonas rurales con decenas de garrapatas en el cuero cabelludo, donde son más difíciles de detectar.
La Conselleria de Sanidad ya reforzó a principios de verano la vigilancia de enfermedades transmitidas por vectores, consciente del aumento de estas amenazas. Y es que las garrapatas no solo provocan molestias; pueden ser portadoras de enfermedades serias como la Fiebre Botonosa Mediterránea (endémica en nuestra zona) o la Enfermedad de Lyme. Los síntomas iniciales, que incluyen dolor persistente en la zona de la picadura, fiebre, dolores musculares o inflamación de ganglios, requieren atención médica inmediata. Además, el problema también está golpeando con dureza a nuestros animales de compañía, registrándose perros gravemente afectados por infestaciones masivas.
Ante este escenario, resulta vital extremar las precauciones. Si se va a transitar por zonas de campo o montaña en Cullera, es recomendable usar ropa clara que cubra brazos y piernas, aplicar repelentes específicos y, sobre todo, realizar una revisión exhaustiva del cuerpo, la ropa y de nuestras mascotas al llegar a casa. Asimismo, desde el sector primario se exige a las administraciones una actuación urgente, impulsando la limpieza de márgenes y parcelas abandonadas para frenar un problema que ya no es exclusivo del campo, sino que amenaza nuestra tranquilidad cotidiana.
Cullera24 · 18 agosto 2026 · 03:36
La situación es especialmente preocupante porque, según los últimos avisos, ya no hablamos solo de picaduras aisladas. Se están registrando casos de trabajadores agrícolas que han requerido atención médica urgente, algunos llegando a la hospitalización tras presentar cuadros febriles graves. Hay testimonios que relatan cómo, tras una simple jornada en el campo, algunas personas han llegado a retirarse hasta una veintena de garrapatas adheridas al cuerpo. La magnitud de esta plaga es tal que cuadrillas enteras de jornaleros se han visto obligadas a dar media vuelta y no entrar a trabajar en ciertas parcelas debido a la auténtica invasión que presentaba la vegetación.
Aunque los focos más graves notificados hasta ahora se sitúan en comarcas vecinas como la Ribera Alta (con casos destacados en Picassent) o la Plana Baixa en Castellón, la amenaza es real y muy cercana para los vecinos de Cullera. Nuestro municipio está rodeado de marjal, campos de arroz, huertos de cítricos y montañas con multitud de senderos; un entorno privilegiado, pero que también reúne las condiciones ideales de humedad y vegetación —a menudo sin desbrozar— donde estos artrópodos proliferan, especialmente con las altas temperaturas de este verano. Además, el aumento de fauna salvaje, que actúa como vehículo para estos parásitos, contribuye a su rápida expansión.
El riesgo, advierten desde la organización agraria, traspasa las lindes de los campos de cultivo. Las garrapatas acechan en las hierbas altas de los márgenes de caminos, en los barrancos, en parcelas abandonadas y en sendas rurales. Esto significa que cualquier vecino de Cullera que salga a dar su habitual paseo matutino, quienes hacen rutas en bicicleta hacia el Estany o el Castillo, los corredores o las familias que disfrutan del aire libre el fin de semana, están igualmente expuestos a sufrir picaduras. De hecho, se han reportado casos angustiosos de familias cuyos niños han regresado de zonas rurales con decenas de garrapatas en el cuero cabelludo, donde son más difíciles de detectar.
La Conselleria de Sanidad ya reforzó a principios de verano la vigilancia de enfermedades transmitidas por vectores, consciente del aumento de estas amenazas. Y es que las garrapatas no solo provocan molestias; pueden ser portadoras de enfermedades serias como la Fiebre Botonosa Mediterránea (endémica en nuestra zona) o la Enfermedad de Lyme. Los síntomas iniciales, que incluyen dolor persistente en la zona de la picadura, fiebre, dolores musculares o inflamación de ganglios, requieren atención médica inmediata. Además, el problema también está golpeando con dureza a nuestros animales de compañía, registrándose perros gravemente afectados por infestaciones masivas.
Ante este escenario, resulta vital extremar las precauciones. Si se va a transitar por zonas de campo o montaña en Cullera, es recomendable usar ropa clara que cubra brazos y piernas, aplicar repelentes específicos y, sobre todo, realizar una revisión exhaustiva del cuerpo, la ropa y de nuestras mascotas al llegar a casa. Asimismo, desde el sector primario se exige a las administraciones una actuación urgente, impulsando la limpieza de márgenes y parcelas abandonadas para frenar un problema que ya no es exclusivo del campo, sino que amenaza nuestra tranquilidad cotidiana.
Cullera24 · 18 agosto 2026 · 03:36