17 agosto 2026
Un fuerte poniente elevará los termómetros hasta los 42 °C los próximos miércoles y jueves
Las previsiones de AEMET alertan de un fuerte episodio de poniente con temperaturas de hasta 42 °C el miércoles y jueves, disparando el riesgo de incendios y obligando a extremar precauciones.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido un aviso especial para la Comunitat Valenciana que tendrá un impacto directo sobre el municipio en las próximas jornadas. Durante el miércoles 19 y el jueves 20 de agosto, la localidad se enfrentará a un episodio meteorológico muy adverso marcado por la entrada continuada de viento de poniente, que hará subir las temperaturas hasta valores extremadamente altos. Las horas centrales de la jornada serán especialmente críticas, con previsión de que los termómetros puedan alcanzar y superar los 42 °C tanto en el núcleo urbano como en las pedanías y en la misma línea de la costa.
Este fenómeno está motivado por la llegada de una masa de aire de origen continental, muy cálida y seca, que cruzará la península antes de llegar al litoral. La presencia constante del viento de poniente impedirá la formación de la brisa marina tradicional, el garbí, que suele reducir la sensación de calor en las zonas próximas al mar. Asimismo, el efecto de esta masa de aire provocará una caída drástica de la humedad relativa, la cual podría situarse por debajo del 35% en las horas de mayor insolación del jueves. Estas condiciones generarán un ambiente sofocante y de riesgo elevado para la salud pública.
Las horas nocturnas tampoco traerán un alivio significativo. Está previsto que las temperaturas mínimas no bajen de los 26 o 27 °C, lo que se considera en términos meteorológicos como «noches tórridas». La persistencia del calor durante más de 48 horas consecutivas requiere incrementar las medidas de precaución, especialmente en lo relativo a la población de mayor riesgo: personas mayores, niños de corta edad, mujeres embarazadas y ciudadanos con enfermedades crónicas o respiratorias.
Ante estos datos, las autoridades de salud pública recomiendan mantener una hidratación constante mediante el consumo de agua, sin esperar a tener sensación de sed, y evitar las bebidas alcohólicas o con un alto contenido de azúcar. Del mismo modo, se aconseja suspender cualquier ejercicio físico o trabajo de alta intensidad al aire libre entre las 12:00 y las 17:00 horas, la franja horaria de mayor radiación solar. Permanecer en lugares frescos y ventilados, realizar comidas ligeras y vestir ropa de colores claros y tejido transpirable son acciones clave para prevenir la aparición de golpes de calor.
Paralelamente a las consecuencias para la salud, la combinación de temperaturas superiores a los 40 grados, humedad muy baja y rachas de viento de poniente que podrían superar los 20 kilómetros por hora aumenta de manera drástica el peligro de incendios forestales. El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat (112 CV) mantiene el nivel máximo de preemergencia en gran parte del territorio valenciano.
A nivel local, espacios naturales como la montaña de les Raboses, l'Estany o la zona del Dosser estarán sometidos a un seguimiento y vigilancia especiales. Está completamente prohibido encender cualquier tipo de fuego, utilizar material pirotécnico o llevar a cabo acciones que puedan generar chispas en terrenos forestales y sus áreas próximas. Se pide la máxima prudencia a la ciudadanía, recordando que cualquier negligencia puede comportar daños irreparables en el patrimonio natural. En caso de observar humo o cualquier indicio de incendio, se debe avisar inmediatamente al teléfono de emergencias 112.
Por otra parte, el fuerte viento obliga a tomar medidas de seguridad en viviendas y comercios, tales como la fijación o retirada de elementos ubicados en balcones, terrazas o fachadas —como macetas o toldos— para evitar su caída a la vía pública. En el litoral, se recomienda seguir en todo momento las indicaciones del equipo de salvamento y prestar atención al color de las banderas en las playas, ya que el viento de poniente empuja la masa de agua mar adentro y puede favorecer el desarrollo de corrientes peligrosas para los bañistas.
Una vez superado este episodio, las predicciones de los modelos meteorológicos señalan una bajada progresiva y notable de los valores térmicos de cara al fin de semana, cuando se recuperará una situación de mayor normalidad con temperaturas más adecuadas para las últimas semanas del verano.
Cullera24 · 17 agosto 2026 · 19:01
Este fenómeno está motivado por la llegada de una masa de aire de origen continental, muy cálida y seca, que cruzará la península antes de llegar al litoral. La presencia constante del viento de poniente impedirá la formación de la brisa marina tradicional, el garbí, que suele reducir la sensación de calor en las zonas próximas al mar. Asimismo, el efecto de esta masa de aire provocará una caída drástica de la humedad relativa, la cual podría situarse por debajo del 35% en las horas de mayor insolación del jueves. Estas condiciones generarán un ambiente sofocante y de riesgo elevado para la salud pública.
Las horas nocturnas tampoco traerán un alivio significativo. Está previsto que las temperaturas mínimas no bajen de los 26 o 27 °C, lo que se considera en términos meteorológicos como «noches tórridas». La persistencia del calor durante más de 48 horas consecutivas requiere incrementar las medidas de precaución, especialmente en lo relativo a la población de mayor riesgo: personas mayores, niños de corta edad, mujeres embarazadas y ciudadanos con enfermedades crónicas o respiratorias.
Ante estos datos, las autoridades de salud pública recomiendan mantener una hidratación constante mediante el consumo de agua, sin esperar a tener sensación de sed, y evitar las bebidas alcohólicas o con un alto contenido de azúcar. Del mismo modo, se aconseja suspender cualquier ejercicio físico o trabajo de alta intensidad al aire libre entre las 12:00 y las 17:00 horas, la franja horaria de mayor radiación solar. Permanecer en lugares frescos y ventilados, realizar comidas ligeras y vestir ropa de colores claros y tejido transpirable son acciones clave para prevenir la aparición de golpes de calor.
Paralelamente a las consecuencias para la salud, la combinación de temperaturas superiores a los 40 grados, humedad muy baja y rachas de viento de poniente que podrían superar los 20 kilómetros por hora aumenta de manera drástica el peligro de incendios forestales. El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat (112 CV) mantiene el nivel máximo de preemergencia en gran parte del territorio valenciano.
A nivel local, espacios naturales como la montaña de les Raboses, l'Estany o la zona del Dosser estarán sometidos a un seguimiento y vigilancia especiales. Está completamente prohibido encender cualquier tipo de fuego, utilizar material pirotécnico o llevar a cabo acciones que puedan generar chispas en terrenos forestales y sus áreas próximas. Se pide la máxima prudencia a la ciudadanía, recordando que cualquier negligencia puede comportar daños irreparables en el patrimonio natural. En caso de observar humo o cualquier indicio de incendio, se debe avisar inmediatamente al teléfono de emergencias 112.
Por otra parte, el fuerte viento obliga a tomar medidas de seguridad en viviendas y comercios, tales como la fijación o retirada de elementos ubicados en balcones, terrazas o fachadas —como macetas o toldos— para evitar su caída a la vía pública. En el litoral, se recomienda seguir en todo momento las indicaciones del equipo de salvamento y prestar atención al color de las banderas en las playas, ya que el viento de poniente empuja la masa de agua mar adentro y puede favorecer el desarrollo de corrientes peligrosas para los bañistas.
Una vez superado este episodio, las predicciones de los modelos meteorológicos señalan una bajada progresiva y notable de los valores térmicos de cara al fin de semana, cuando se recuperará una situación de mayor normalidad con temperaturas más adecuadas para las últimas semanas del verano.
Cullera24 · 17 agosto 2026 · 19:01