31 julio 2026
El cine clásico se despide de las noches del Pou consolidándose como un éxito de convivencia vecinal
El ciclo gratuito 'Un Pou de Cine' cierra su segunda edición en la placeta de la calle Calvari. La iniciativa municipal, organizada junto a K-lidoscopi, ha dinamizado el barrio histórico durante seis semanas con comedias clásicas.
El histórico y serpenteante barrio del Pou, con sus tradicionales fachadas encaladas y sus característicos callejones empinados, cerró anoche su particular sala de cine a cielo abierto. La proyección de El profesor chiflado (1963), la icónica comedia dirigida y protagonizada por Jerry Lewis, puso el broche de oro a la segunda edición del ciclo de verano ‘Un Pou de Cine’.
Durante las noches de los jueves de este último mes y medio, la pequeña y acogedora placeta de reciente creación al final de la calle Calvari, justo antes de emprender la subida del viacrucis hacia la Torre de la Reina Mora y nuestro Castillo, se ha transformado en un punto de encuentro vecinal fundamental. Este espacio público, recuperado para la ciudadanía en el corazón del antiguo arrabal de Santa Anna de origen musulmán, ha demostrado ser el escenario perfecto para disfrutar del séptimo arte en un ambiente distendido y familiar, aprovechando la brisa de las noches estivales.
La iniciativa ‘Un Pou de Cine’, que conjuga de manera acertada la puesta en valor del patrimonio urbano de Cullera con la cultura de proximidad, ha sido impulsada por el Ayuntamiento y cuenta con la organización de la Asociación Cultural K-lidoscopi. Esta entidad local, muy arraigada en el municipio, es también la responsable del reconocido Festival Nacional de Cortometrajes de Cullera, que este próximo octubre celebrará ya su decimoquinta edición.
En esta segunda edición, el ciclo ha redoblado su apuesta por el género de la comedia, ofreciendo una cartelera de seis sesiones gratuitas que han garantizado las risas y el entretenimiento de vecinos y visitantes de todas las edades. La programación arrancó a finales de junio con una obra maestra del cine español, Bienvenido, Mister Marshall (1953) de Luis García Berlanga, y ha continuado durante todo julio desgranando títulos inolvidables que ya forman parte de la memoria cinematogràfica colectiva.
Así, centenares de personas han ido ocupando semana tras semana las sillas dispuestas en la calle Calvari para revivir obras como El jovencito Frankenstein (1974) de Mel Brooks; la sofisticada comedia de enredos ¿Qué me pasa, doctor? (1972) de Peter Bogdanovich; el caos festivo de El guateque (1968) con el genial Peter Sellers; o el humor absurdo e irreverente de la incombustible Aterriza como puedas (1980).
El punto final llegó ayer jueves con la reinterpretación en clave de humor del mito de Jekyll y Hyde a cargo de Jerry Lewis en El profesor chiflado. La historia del tímido y acomplejado profesor de química Julius Kelp, que inventa un brebaje para transformarse en el seductor Buddy Love, resonó con fuerza en la plaza, constatando que el humor clásico conecta a la perfección con el público actual.
Más allá del mero ocio estival, ‘Un Pou de Cine’ ha alcanzado con creces su objetivo principal: revitalizar y dinamizar uno de los barrios con mayor identidad e historia de nuestra ciudad. Las calles del Pou, cuya trama urbana todavía recuerda su configuración como medina islámica a los pies de la montaña, han vuelto a llenarse de vida. La iniciativa ha conseguido sacar a los vecinos a la fresca, fomentando la convivencia intergeneracional y ofreciendo una alternativa cultural accesible y gratuita que descentraliza las actividades de la playa hacia el corazón de nuestro centro histórico.
Con un notable éxito de asistencia, ya que el público ha llenado el aforo disponible cada jueves, todo hace presagiar que las noches de cine a la fresca volverán el próximo verano para seguir iluminando las faldas de la montaña de Cullera.
Cullera24 · 31 julio 2026 · 01:11
Durante las noches de los jueves de este último mes y medio, la pequeña y acogedora placeta de reciente creación al final de la calle Calvari, justo antes de emprender la subida del viacrucis hacia la Torre de la Reina Mora y nuestro Castillo, se ha transformado en un punto de encuentro vecinal fundamental. Este espacio público, recuperado para la ciudadanía en el corazón del antiguo arrabal de Santa Anna de origen musulmán, ha demostrado ser el escenario perfecto para disfrutar del séptimo arte en un ambiente distendido y familiar, aprovechando la brisa de las noches estivales.
La iniciativa ‘Un Pou de Cine’, que conjuga de manera acertada la puesta en valor del patrimonio urbano de Cullera con la cultura de proximidad, ha sido impulsada por el Ayuntamiento y cuenta con la organización de la Asociación Cultural K-lidoscopi. Esta entidad local, muy arraigada en el municipio, es también la responsable del reconocido Festival Nacional de Cortometrajes de Cullera, que este próximo octubre celebrará ya su decimoquinta edición.
En esta segunda edición, el ciclo ha redoblado su apuesta por el género de la comedia, ofreciendo una cartelera de seis sesiones gratuitas que han garantizado las risas y el entretenimiento de vecinos y visitantes de todas las edades. La programación arrancó a finales de junio con una obra maestra del cine español, Bienvenido, Mister Marshall (1953) de Luis García Berlanga, y ha continuado durante todo julio desgranando títulos inolvidables que ya forman parte de la memoria cinematogràfica colectiva.
Así, centenares de personas han ido ocupando semana tras semana las sillas dispuestas en la calle Calvari para revivir obras como El jovencito Frankenstein (1974) de Mel Brooks; la sofisticada comedia de enredos ¿Qué me pasa, doctor? (1972) de Peter Bogdanovich; el caos festivo de El guateque (1968) con el genial Peter Sellers; o el humor absurdo e irreverente de la incombustible Aterriza como puedas (1980).
El punto final llegó ayer jueves con la reinterpretación en clave de humor del mito de Jekyll y Hyde a cargo de Jerry Lewis en El profesor chiflado. La historia del tímido y acomplejado profesor de química Julius Kelp, que inventa un brebaje para transformarse en el seductor Buddy Love, resonó con fuerza en la plaza, constatando que el humor clásico conecta a la perfección con el público actual.
Más allá del mero ocio estival, ‘Un Pou de Cine’ ha alcanzado con creces su objetivo principal: revitalizar y dinamizar uno de los barrios con mayor identidad e historia de nuestra ciudad. Las calles del Pou, cuya trama urbana todavía recuerda su configuración como medina islámica a los pies de la montaña, han vuelto a llenarse de vida. La iniciativa ha conseguido sacar a los vecinos a la fresca, fomentando la convivencia intergeneracional y ofreciendo una alternativa cultural accesible y gratuita que descentraliza las actividades de la playa hacia el corazón de nuestro centro histórico.
Con un notable éxito de asistencia, ya que el público ha llenado el aforo disponible cada jueves, todo hace presagiar que las noches de cine a la fresca volverán el próximo verano para seguir iluminando las faldas de la montaña de Cullera.
Cullera24 · 31 julio 2026 · 01:11