27 julio
2026
La romería a los Benissants Abdó i Senent, renueva la devoción histórica por la protección de los arrozales
Este domingo, los vecinos acompañarán las imágenes de Abdó y Senent hasta la ermita. La jornada incluirá
el canto de los "Goigs", la bendición de los campos y una merienda popular de hermandad.
El próximo domingo, 2 de
agosto, a partir de las 20:00 horas, las calles se llenarán nuevamente de fervor y tradición con la
celebración de la histórica romería en honor a los Benissants, Abdó y Senent. Esta festividad,
profundamente vinculada a las raíces agrícolas del municipio y a la esencia del barrio del Raval,
volverá a movilizar a vecinos, agricultores y devotos en un acto que trasciende la religiosidad para
convertirse en un símbolo de identidad colectiva. La marcha cívica y religiosa iniciará su recorrido
habitual desde la Parroquia de la Sangre, punto de partida histórico desde donde las imágenes de los
santos patronos de las cosechas comenzarán su camino.
El trayecto hasta la Ermita de los Santos de la Piedra, situada estratégicamente sobre la emblemática colina que domina la inmensidad del Parque Natural de la Albufera, constituye uno de los momentos más emotivos de la jornada. El ascenso hacia este edificio, que actualmente también alberga el renovado Museo del Arroz y que mantiene sus orígenes medievales, se realiza de manera solemne y pausada. Este desplazamiento no solo representa una demostración de respeto hacia el legado local, sino también una conexión directa con el entorno natural y el paisaje de la marjal, un espacio que ha sido el auténtico motor económico y social de la zona durante generaciones.
Una vez la comitiva llegue a la explanada de la ermita, tendrán lugar los actos centrales de la conmemoración. La liturgia dará paso a uno de los elementos sonoros y culturales más ricos del patrimonio inmaterial local: el tradicional canto de los "Goigs", unas composiciones poéticas de herencia secular que alaban la figura de los dos mártires persas. Inmediatamente después, se procederá a la bendición de los campos y de las cosechas. Este ritual histórico, que se dirige hacia la gran extensión de los arrozales, tiene como propósito pedir protección contra las tormentas de verano y, especialmente, contra las temidas granizadas, un fenómeno meteorológico capaz de arruinar toda la producción de arroz justo antes de la siega.
La conservación de estas costumbres es posible, año tras año, gracias a la dedicación altruista de la ciudadanía. Este año, la responsabilidad de mantener viva esta herencia cultural recae en las festeras Chelo Martínez Orengo y Susi Félix Piris, quienes garantizan que todos los actos se lleven a cabo con el rigor que la fiesta exige. Su labor permite dar continuidad a una práctica que enlaza el pasado agrícola con el presente. Para concluir la jornada con un marcado carácter de hermandad, los asistentes podrán disfrutar de un convite o merienda popular en los alrededores de la ermita, configurando un espacio de encuentro y diálogo que refuerza los lazos de la comunidad al caer la tarde.
Cullera24 · 27 julio 2026 · 20:00
El trayecto hasta la Ermita de los Santos de la Piedra, situada estratégicamente sobre la emblemática colina que domina la inmensidad del Parque Natural de la Albufera, constituye uno de los momentos más emotivos de la jornada. El ascenso hacia este edificio, que actualmente también alberga el renovado Museo del Arroz y que mantiene sus orígenes medievales, se realiza de manera solemne y pausada. Este desplazamiento no solo representa una demostración de respeto hacia el legado local, sino también una conexión directa con el entorno natural y el paisaje de la marjal, un espacio que ha sido el auténtico motor económico y social de la zona durante generaciones.
Una vez la comitiva llegue a la explanada de la ermita, tendrán lugar los actos centrales de la conmemoración. La liturgia dará paso a uno de los elementos sonoros y culturales más ricos del patrimonio inmaterial local: el tradicional canto de los "Goigs", unas composiciones poéticas de herencia secular que alaban la figura de los dos mártires persas. Inmediatamente después, se procederá a la bendición de los campos y de las cosechas. Este ritual histórico, que se dirige hacia la gran extensión de los arrozales, tiene como propósito pedir protección contra las tormentas de verano y, especialmente, contra las temidas granizadas, un fenómeno meteorológico capaz de arruinar toda la producción de arroz justo antes de la siega.
La conservación de estas costumbres es posible, año tras año, gracias a la dedicación altruista de la ciudadanía. Este año, la responsabilidad de mantener viva esta herencia cultural recae en las festeras Chelo Martínez Orengo y Susi Félix Piris, quienes garantizan que todos los actos se lleven a cabo con el rigor que la fiesta exige. Su labor permite dar continuidad a una práctica que enlaza el pasado agrícola con el presente. Para concluir la jornada con un marcado carácter de hermandad, los asistentes podrán disfrutar de un convite o merienda popular en los alrededores de la ermita, configurando un espacio de encuentro y diálogo que refuerza los lazos de la comunidad al caer la tarde.
Cullera24 · 27 julio 2026 · 20:00