19 julio 2026
La Joven Orquesta de la Generalitat Valenciana cierra su gira estival con un espectacular concierto sinfónico de jóvenes talentos
Sesenta y nueve jóvenes promesas musicales de la Joven Orquesta de la Generalitat cerraron ayer su Encuentro de Verano con un magistral concierto en el Auditorio de Cullera, interpretando obras de Adams, Ravel y Shostakóvich.
El Auditorio Municipal de la Plaza de la Virgen se ha vuelto a vestir de gala este fin de semana para acoger uno de los eventos musicales más destacados de la temporada estival. El escenario cullerense fue el escogido para poner el colofón al Encuentro de Verano 2026 de la Joven Orquesta de la Generalitat Valenciana (JOGV), una cita que ha reunido a sesenta y nueve de las jóvenes promesas musicales más brillantes de nuestra tierra.
Este concierto, que comenzó a las ocho de la tarde, no era una simple actuación más en la extensa agenda cultural del municipio. Representaba el cierre de un intenso período de residencia y aprendizaje para estos jóvenes músicos, todos ellos menores de veintiséis años. Desde el pasado 8 de julio, los integrantes de la JOGV han estado concentrados en el Conservatorio Superior de Música Joaquín Rodrigo de Valencia, donde han recibido formación magistral y han realizado ensayos exhaustivos bajo la batuta de profesores especialistas de alto nivel.
Tras pasar por los teatros de Utiel y Llíria el jueves y viernes, respectivamente, la orquesta llegó a Cullera para ofrecer el último de los tres conciertos de esta gira de clausura. La elección de nuestro Auditorio Municipal no es casualidad, sino un reconocimiento a la fuerte tradición e infraestructura musical que caracteriza a nuestra ciudad, un espacio idóneo para hacer lucir el talento de una formación que depende directamente del Institut Valencià de Cultura (IVC).
Bajo la dirección titular de Jordi Francés, acompañado por Jesús Orón como director asistente, la orquesta regaló al público asistente un programa exigente y de una calidad excepcional, con una duración aproximada de sesenta y cinco minutos estructurados en dos partes muy bien diferenciadas.
La primera mitad de la velada transportó a los espectadores a mundos sonoros fascinantes. La actuación arrancó con la energía rítmica de The Chairman Dances, una obra del reconocido compositor estadounidense John Adams, caracterizada por su minimalismo vibrante. A continuación, la delicadeza y la fantasía se apoderaron de la sala con la interpretación íntegra del ballet Ma mère l'oye (Mi madre la oca) del maestro francés Maurice Ravel, una pieza que requiere una gran sensibilidad y madurez interpretativa.
Para la segunda parte, el maestro Francés reservó un plato fuerte: la Sinfonía número 9 del compositor ruso Dmitri Shostakóvich. Esta obra, conocida por sus contrastes y su tono ligeramente satírico en comparación con otras composiciones del autor, permitió a los sesenta y nueve jóvenes músicos demostrar su destreza técnica y su profunda compenetración como conjunto orquestal.
La acogida por parte del público de Cullera, siempre sensible a las propuestas musicales de primer nivel, fue muy positiva, demostrando una vez más que la música forma part del ADN de nuestro municipio. Este tipo de eventos no solo consolidan la oferta cultural local durante los meses de mayor afluencia, sino que también refuerzan el vínculo de la ciudad con el fomento y la promoción del talento joven valenciano.
La JOGV, con una plantilla total de noventa y cinco músicos, tiene precisamente ese objetivo fundamental: servir de puente entre la etapa de estudio y el mundo profesional. Al acoger esta actuación, el Auditorio de Cullera se ha convertido en un altavoz para estas futuras figuras de la música clásica, brindándoles la oportunidad de enfrentarse a la exigencia de un público en directo y culminando con éxito su esfuerzo estival.
Cullera24 · 19 julio 2026 · 08:58
Este concierto, que comenzó a las ocho de la tarde, no era una simple actuación más en la extensa agenda cultural del municipio. Representaba el cierre de un intenso período de residencia y aprendizaje para estos jóvenes músicos, todos ellos menores de veintiséis años. Desde el pasado 8 de julio, los integrantes de la JOGV han estado concentrados en el Conservatorio Superior de Música Joaquín Rodrigo de Valencia, donde han recibido formación magistral y han realizado ensayos exhaustivos bajo la batuta de profesores especialistas de alto nivel.
Tras pasar por los teatros de Utiel y Llíria el jueves y viernes, respectivamente, la orquesta llegó a Cullera para ofrecer el último de los tres conciertos de esta gira de clausura. La elección de nuestro Auditorio Municipal no es casualidad, sino un reconocimiento a la fuerte tradición e infraestructura musical que caracteriza a nuestra ciudad, un espacio idóneo para hacer lucir el talento de una formación que depende directamente del Institut Valencià de Cultura (IVC).
Bajo la dirección titular de Jordi Francés, acompañado por Jesús Orón como director asistente, la orquesta regaló al público asistente un programa exigente y de una calidad excepcional, con una duración aproximada de sesenta y cinco minutos estructurados en dos partes muy bien diferenciadas.
La primera mitad de la velada transportó a los espectadores a mundos sonoros fascinantes. La actuación arrancó con la energía rítmica de The Chairman Dances, una obra del reconocido compositor estadounidense John Adams, caracterizada por su minimalismo vibrante. A continuación, la delicadeza y la fantasía se apoderaron de la sala con la interpretación íntegra del ballet Ma mère l'oye (Mi madre la oca) del maestro francés Maurice Ravel, una pieza que requiere una gran sensibilidad y madurez interpretativa.
Para la segunda parte, el maestro Francés reservó un plato fuerte: la Sinfonía número 9 del compositor ruso Dmitri Shostakóvich. Esta obra, conocida por sus contrastes y su tono ligeramente satírico en comparación con otras composiciones del autor, permitió a los sesenta y nueve jóvenes músicos demostrar su destreza técnica y su profunda compenetración como conjunto orquestal.
La acogida por parte del público de Cullera, siempre sensible a las propuestas musicales de primer nivel, fue muy positiva, demostrando una vez más que la música forma part del ADN de nuestro municipio. Este tipo de eventos no solo consolidan la oferta cultural local durante los meses de mayor afluencia, sino que también refuerzan el vínculo de la ciudad con el fomento y la promoción del talento joven valenciano.
La JOGV, con una plantilla total de noventa y cinco músicos, tiene precisamente ese objetivo fundamental: servir de puente entre la etapa de estudio y el mundo profesional. Al acoger esta actuación, el Auditorio de Cullera se ha convertido en un altavoz para estas futuras figuras de la música clásica, brindándoles la oportunidad de enfrentarse a la exigencia de un público en directo y culminando con éxito su esfuerzo estival.
Cullera24 · 19 julio 2026 · 08:58