14 julio 2026
Veintitrés trabajadores agrarios refuerzan la limpieza y el mantenimiento de espacios naturales durante el verano
El programa de empleo agrario da trabajo a veintitrés personas durante tres meses para adecuar caminos, limpiar parajes clave como el Azud o el Estany y sanear el entorno natural de los barrios de la montaña.
El municipio ha dado la bienvenida esta misma semana a veintitrés nuevos trabajadores que se incorporan inmediatamente a las tareas de mantenimiento y mejora del medio natural local. Se trata de dos capataces y veintiún peones agrícolas contratados mediante el programa de empleo agrario del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) para el ejercicio 2026. Este equipo centrará sus esfuerzos durante los próximos tres meses, desde este mes de julio y hasta octubre, en el acondicionamiento de caminos, barrancos, senderos y zonas de gran valor ecológico y vecinal.
Esta iniciativa cumple una doble función fundamental para la ciudad. Por una parte, permite paliar el desempleo estacional que sufre el sector primario durante la época estival, ofreciendo una continuidad laboral y unos ingresos a las familias que dependen de la agricultura, justo cuando finalizan las principales campañas de recolección. Por otra parte, dota a los servicios municipales de un refuerzo de personal imprescindible en los meses de más calor y mayor afluencia de visitantes, precisamente cuando los espacios naturales soportan una mayor presión humana y requieren una atención continua para garantizar su conservación y disfrute óptimo por parte de toda la ciudadanía.
El plan de actuación diseñado para este año es exhaustivo y pone el foco en diversos puntos estratégicos del término municipal donde la intervención humana es prioritaria. Una de las áreas de trabajo más relevantes será la franja perimetral que separa la montaña de la trama urbana, incidiendo de manera muy específica en los históricos barrios del Pou, Sant Francesc y el Raval. En estas zonas, donde las viviendas se entrelazan históricamente con la ladera de la montaña, las tareas de desbroce y retirada de vegetación seca son vitales para mejorar la salubridad del entorno, evitar la proliferación de plagas e insectos propios de las altas temperaturas, y adecuar visual y medioambientalmente unas calles y senderos que conforman la imagen más tradicional de la localidad. Esta limpieza intensiva asegura un entorno más amable y saludable para el día a día de los vecinos que residen allí.
Además de esta necesaria puesta a punto en las áreas pobladas adyacentes a la sierra, los trabajos se extenderán a tres de los parajes naturales más emblemáticos de la localidad para el ocio ciudadano. En el Azud de la Marquesa, situado en el tramo final del río Júcar, el objetivo es limpiar el entorno para facilitar su uso público y preservar el ecosistema fluvial, el cual a menudo se ve afectado por la acumulación de residuos orgánicos o el exceso de cañaveral descontrolado. Paralelamente, las brigadas también actuarán en el sendero del Estany, una vía altamente transitada por caminantes, vecinos y turistas a diario, donde se adecuarán los márgenes para mejorar la accesibilidad, la seguridad de los peatones y la imagen global de esta popular y querida zona húmeda.
Finalmente, el programa de empleo prevé intervenciones específicas en el entorno de la Bassa de Sant Llorenç, un enclave de gran riqueza medioambiental situado en los límites del Parque Natural de la Albufera. En este espacio, que sirve de refugio y zona de alimentación para numerosas aves acuáticas autóctonas y migratorias, las tareas de mantenimiento cuidadoso son esenciales. La actuación se centrará en controlar la proliferación de especies invasoras, sanear el carrizal y proteger un hábitat acuático muy sensible a las altas temperaturas y las variaciones del nivel del agua que caracterizan los meses centrales del año.
Cullera24 · 14 julio 2026 · 09:47
Esta iniciativa cumple una doble función fundamental para la ciudad. Por una parte, permite paliar el desempleo estacional que sufre el sector primario durante la época estival, ofreciendo una continuidad laboral y unos ingresos a las familias que dependen de la agricultura, justo cuando finalizan las principales campañas de recolección. Por otra parte, dota a los servicios municipales de un refuerzo de personal imprescindible en los meses de más calor y mayor afluencia de visitantes, precisamente cuando los espacios naturales soportan una mayor presión humana y requieren una atención continua para garantizar su conservación y disfrute óptimo por parte de toda la ciudadanía.
El plan de actuación diseñado para este año es exhaustivo y pone el foco en diversos puntos estratégicos del término municipal donde la intervención humana es prioritaria. Una de las áreas de trabajo más relevantes será la franja perimetral que separa la montaña de la trama urbana, incidiendo de manera muy específica en los históricos barrios del Pou, Sant Francesc y el Raval. En estas zonas, donde las viviendas se entrelazan históricamente con la ladera de la montaña, las tareas de desbroce y retirada de vegetación seca son vitales para mejorar la salubridad del entorno, evitar la proliferación de plagas e insectos propios de las altas temperaturas, y adecuar visual y medioambientalmente unas calles y senderos que conforman la imagen más tradicional de la localidad. Esta limpieza intensiva asegura un entorno más amable y saludable para el día a día de los vecinos que residen allí.
Además de esta necesaria puesta a punto en las áreas pobladas adyacentes a la sierra, los trabajos se extenderán a tres de los parajes naturales más emblemáticos de la localidad para el ocio ciudadano. En el Azud de la Marquesa, situado en el tramo final del río Júcar, el objetivo es limpiar el entorno para facilitar su uso público y preservar el ecosistema fluvial, el cual a menudo se ve afectado por la acumulación de residuos orgánicos o el exceso de cañaveral descontrolado. Paralelamente, las brigadas también actuarán en el sendero del Estany, una vía altamente transitada por caminantes, vecinos y turistas a diario, donde se adecuarán los márgenes para mejorar la accesibilidad, la seguridad de los peatones y la imagen global de esta popular y querida zona húmeda.
Finalmente, el programa de empleo prevé intervenciones específicas en el entorno de la Bassa de Sant Llorenç, un enclave de gran riqueza medioambiental situado en los límites del Parque Natural de la Albufera. En este espacio, que sirve de refugio y zona de alimentación para numerosas aves acuáticas autóctonas y migratorias, las tareas de mantenimiento cuidadoso son esenciales. La actuación se centrará en controlar la proliferación de especies invasoras, sanear el carrizal y proteger un hábitat acuático muy sensible a las altas temperaturas y las variaciones del nivel del agua que caracterizan los meses centrales del año.
Cullera24 · 14 julio 2026 · 09:47