10 julio 2026
Las playas incorporan doce sillas anfibias y ocho grúas nuevas para garantizar el baño adaptado
La renovación del equipamiento, impulsada con fondos europeos, permitirá ofrecer un servicio mucho más seguro y cómodo para las personas con movilidad reducida en los diferentes puntos de nuestro litoral.
La llegada de la temporada estival pone de manifiesto cada año la necesidad de contar con un litoral preparado para recibir a todo tipo de usuarios. Para muchas familias y vecinos con movilidad reducida, el simple hecho de acercarse a la orilla del mar y tomar un baño puede suponer un auténtico reto si no se dispone de la infraestructura adecuada. Con el objetivo de paliar estas barreras y fomentar una autonomía real, la red de playas locales ha renovado y ampliado recientemente su equipamiento de accesibilidad.
La nueva dotación, que ya se encuentra a disposición de los usuarios, está formada por un total de doce sillas anfibias, ocho grúas de transferencia y diez módulos de pasarelas accesibles. Estos elementos no solo sustituyen el material más desgastado por el uso de veranos anteriores, sino que incrementan notablemente la oferta disponible. De esta manera, se pasa de las dos sillas que había hasta ahora en cada punto accesible a un total de tres por playa. Los puntos donde se ha distribuido este nuevo material son las playas de San Antonio, El Racó, Los Olivos y la zona próxima al edificio Espacio.
La utilidad de estos recursos es fundamental para el día a día de muchas personas. Las pasarelas facilitan el tránsito de sillas de ruedas y andadores sobre la arena sin riesgo de quedarse encallados, mientras que las grúas de transferencia permiten que los acompañantes o el personal de asistencia puedan trasladar al usuario desde su silla personal hasta la silla anfibia con mayor seguridad y sin sufrir sobreesfuerzos físicos. Una vez en la silla anfibia, el baño se puede realizar de manera cómoda y estable gracias a su flotabilidad.
La adquisición de este equipamiento ha sido posible gracias a una línea de subvenciones financiada con fondos europeos Next Generation, gestionada a través de la Diputación de Valencia. Esta partida se enmarca dentro de un proyecto provincial más amplio, dotado con 228.000 euros, que ha permitido repartir hasta 66 nuevas sillas anfibias a lo largo de 19 municipios valencianos para homogeneizar y mejorar la accesibilidad de toda la costa.
Este paso adelante cobra un significado especial en la playa de San Antonio, un espacio que históricamente fue pionero al convertirse en la primera playa accesible de toda España. Además, este año este mismo arenal celebra un hito medioambiental y de servicios destacable: cumple cuatro décadas ininterrumpidas izando la Bandera Azul. Todo esto se complementa con el mantenimiento de las infraestructuras ya existentes, como los itinerarios adaptados hasta el mar, las zonas de sombra reservadas, los vestuarios y aseos específicos, y la presencia fundamental del personal especializado que asiste a los bañistas durante los meses de verano.
Más allá de la eliminación de barreras físicas o arquitectónicas, la inclusión en la costa local continúa evolucionando hacia otros ámbitos fundamentales. Actualmente, el municipio se encuentra inmerso en el desarrollo del proyecto «Cullera t'ho posa fàcil», impulsado de manera conjunta con la asociación Asindown. Esta iniciativa busca adaptar los espacios y la información del municipio para hacerlos cognitivamente accesibles, mediante señalización clara y pictogramas. El objetivo es facilitar la comprensión del entorno y de los servicios a personas con discapacidad intelectual, cerrando así el círculo de una accesibilidad universal y garantizando que el entorno marítimo sea, a la práctica, un espacio abierto y disfrutable para todo el vecindario sin excepciones.
Cullera24 · 10 julio 2026 · 12:30
La nueva dotación, que ya se encuentra a disposición de los usuarios, está formada por un total de doce sillas anfibias, ocho grúas de transferencia y diez módulos de pasarelas accesibles. Estos elementos no solo sustituyen el material más desgastado por el uso de veranos anteriores, sino que incrementan notablemente la oferta disponible. De esta manera, se pasa de las dos sillas que había hasta ahora en cada punto accesible a un total de tres por playa. Los puntos donde se ha distribuido este nuevo material son las playas de San Antonio, El Racó, Los Olivos y la zona próxima al edificio Espacio.
La utilidad de estos recursos es fundamental para el día a día de muchas personas. Las pasarelas facilitan el tránsito de sillas de ruedas y andadores sobre la arena sin riesgo de quedarse encallados, mientras que las grúas de transferencia permiten que los acompañantes o el personal de asistencia puedan trasladar al usuario desde su silla personal hasta la silla anfibia con mayor seguridad y sin sufrir sobreesfuerzos físicos. Una vez en la silla anfibia, el baño se puede realizar de manera cómoda y estable gracias a su flotabilidad.
La adquisición de este equipamiento ha sido posible gracias a una línea de subvenciones financiada con fondos europeos Next Generation, gestionada a través de la Diputación de Valencia. Esta partida se enmarca dentro de un proyecto provincial más amplio, dotado con 228.000 euros, que ha permitido repartir hasta 66 nuevas sillas anfibias a lo largo de 19 municipios valencianos para homogeneizar y mejorar la accesibilidad de toda la costa.
Este paso adelante cobra un significado especial en la playa de San Antonio, un espacio que históricamente fue pionero al convertirse en la primera playa accesible de toda España. Además, este año este mismo arenal celebra un hito medioambiental y de servicios destacable: cumple cuatro décadas ininterrumpidas izando la Bandera Azul. Todo esto se complementa con el mantenimiento de las infraestructuras ya existentes, como los itinerarios adaptados hasta el mar, las zonas de sombra reservadas, los vestuarios y aseos específicos, y la presencia fundamental del personal especializado que asiste a los bañistas durante los meses de verano.
Más allá de la eliminación de barreras físicas o arquitectónicas, la inclusión en la costa local continúa evolucionando hacia otros ámbitos fundamentales. Actualmente, el municipio se encuentra inmerso en el desarrollo del proyecto «Cullera t'ho posa fàcil», impulsado de manera conjunta con la asociación Asindown. Esta iniciativa busca adaptar los espacios y la información del municipio para hacerlos cognitivamente accesibles, mediante señalización clara y pictogramas. El objetivo es facilitar la comprensión del entorno y de los servicios a personas con discapacidad intelectual, cerrando así el círculo de una accesibilidad universal y garantizando que el entorno marítimo sea, a la práctica, un espacio abierto y disfrutable para todo el vecindario sin excepciones.
Cullera24 · 10 julio 2026 · 12:30