10 julio 2026
La falta de piedra retrasa la apertura de la playa mientras se nivela la arena diariamente
La falta de material mantiene cerrado el tramo central del litoral sur. Mientras duran las obras, la maquinaria trabaja cada mañana para alisar la arena y evitar escalones peligrosos a la orilla del mar.
Las obras de regeneración del litoral sur afrontan la recta final, pero un contratiempo logístico ha impedido la reapertura total de la costa. El parón en el suministro de piedra procedente de la cantera de Pego, material esencial para rematar el último espigón, mantiene cerrado al baño el tramo central de esta franja marítima. Aunque la aportación de miles de metros cúbicos de arena ya ha transformado radicalmente el paisaje de zonas como el Marenyet y l'Estany, la ciudadanía deberá esperar unas semanas más, previsiblemente hasta la tercera semana de julio, para poder disfrutar de la playa en su totalidad.
Actualmente, los bañistas solo pueden acceder con normalidad a dos extremos del litoral afectado: el espacio comprendido entre la desembocadura del río Júcar y el primer espigón, y el segmento que va desde la última escollera hasta la playa de l'Estany. La zona intermedia continúa perimetrada, ya que la construcción de estas estructuras de piedra es un paso ineludible para consolidar la nueva morfología de la costa y garantizar que las recientes aportaciones de material soporten la dinámica natural del mar.
Mientras se soluciona la llegada de la escollera, los trabajos de adecuación en la zona de baño no se detienen. La maquinaria pesada recorre diariamente la orilla del mar con un objetivo preventivo claro: evitar la formación de grandes escalones de arena. Este fenómeno, muy habitual tras una regeneración artificial, ya ha generado problemas de accesibilidad y seguridad en municipios vecinos. El caso más reciente es el de la playa de Motilla, en Sueca, donde la acción del oleaje sobre los nuevos vertidos llegó a crear desniveles de más de dos metros de altura, convirtiendo la entrada al agua en un obstáculo peligroso.
Para esquivar este escenario en las playas locales, un equipo de tractores trabaja de manera continua desde primera hora de la mañana, aprovechando los momentos previos a la llegada masiva de usuarios para minimizar las molestias. La tarea consiste en modelar y redistribuir la arena recién vertida, rebajando la pendiente para lograr una transición suave hacia el agua. Este allanamiento diario permite que el propio oleaje ayude a estabilizar y compactar la nueva superficie de manera natural.
De manera paralela al tratamiento del arenal, se están ejecutando los trabajos de acondicionamiento para la temporada estival. Tanto en las zonas ya abiertas al público como en las que continúan en obras, se lleva a cabo la instalación de infraestructuras básicas como las pasarelas de madera, los lavapiés y el resto de servicios esenciales. La planificación prevé que, en el momento en que se recepcione la piedra restante, se cierre la construcción de los espigones y se retire el balizamiento, cada tramo se incorpore al uso público con todas las garantías de accesibilidad cubiertas.
Esta actuación integral supone un cambio histórico para uno de los espacios naturales y turísticos más sensibles del municipio, el cual había sufrido una grave regresión en los últimos años. Ahora, la inyección de nueva arena sumada a las intensas tareas de mantenimiento preventivo buscan asegurar que la costa renacida esté libre de incidencias para el resto del verano.
Cullera24 · 10 julio 2026 · 12:19
Actualmente, los bañistas solo pueden acceder con normalidad a dos extremos del litoral afectado: el espacio comprendido entre la desembocadura del río Júcar y el primer espigón, y el segmento que va desde la última escollera hasta la playa de l'Estany. La zona intermedia continúa perimetrada, ya que la construcción de estas estructuras de piedra es un paso ineludible para consolidar la nueva morfología de la costa y garantizar que las recientes aportaciones de material soporten la dinámica natural del mar.
Mientras se soluciona la llegada de la escollera, los trabajos de adecuación en la zona de baño no se detienen. La maquinaria pesada recorre diariamente la orilla del mar con un objetivo preventivo claro: evitar la formación de grandes escalones de arena. Este fenómeno, muy habitual tras una regeneración artificial, ya ha generado problemas de accesibilidad y seguridad en municipios vecinos. El caso más reciente es el de la playa de Motilla, en Sueca, donde la acción del oleaje sobre los nuevos vertidos llegó a crear desniveles de más de dos metros de altura, convirtiendo la entrada al agua en un obstáculo peligroso.
Para esquivar este escenario en las playas locales, un equipo de tractores trabaja de manera continua desde primera hora de la mañana, aprovechando los momentos previos a la llegada masiva de usuarios para minimizar las molestias. La tarea consiste en modelar y redistribuir la arena recién vertida, rebajando la pendiente para lograr una transición suave hacia el agua. Este allanamiento diario permite que el propio oleaje ayude a estabilizar y compactar la nueva superficie de manera natural.
De manera paralela al tratamiento del arenal, se están ejecutando los trabajos de acondicionamiento para la temporada estival. Tanto en las zonas ya abiertas al público como en las que continúan en obras, se lleva a cabo la instalación de infraestructuras básicas como las pasarelas de madera, los lavapiés y el resto de servicios esenciales. La planificación prevé que, en el momento en que se recepcione la piedra restante, se cierre la construcción de los espigones y se retire el balizamiento, cada tramo se incorpore al uso público con todas las garantías de accesibilidad cubiertas.
Esta actuación integral supone un cambio histórico para uno de los espacios naturales y turísticos más sensibles del municipio, el cual había sufrido una grave regresión en los últimos años. Ahora, la inyección de nueva arena sumada a las intensas tareas de mantenimiento preventivo buscan asegurar que la costa renacida esté libre de incidencias para el resto del verano.
Cullera24 · 10 julio 2026 · 12:19