9 julio 2026
Una treintena de jóvenes se forma en seguridad vial para prevenir accidentes sobre dos ruedas
El programa educativo 'Conduïm... segur?' conciencia a los futuros conductores sobre los riesgos sobre la moto, combinando el respeto a las normas de circulación con la prevención del consumo de sustancias.
La llegada del verano y el consecuente aumento del tráfico en las calles suponen un reto añadido para la seguridad vial, especialmente para los conductores más vulnerables. En este contexto, alrededor de una treintena de jóvenes que actualmente se preparan para obtener el permiso de conducir ciclomotores y motocicletas han completado una nueva edición del programa formativo 'Conduïm... segur?'. Estas jornadas, desarrolladas entre el 7 y el 9 de julio, buscan dotar a los futuros motoristas de las herramientas necesarias para moverse por las vías públicas con responsabilidad y minimizar los riesgos de accidente.
La iniciativa nace de la colaboración directa entre la Unidad de Prevención Comunitaria en Conductas Adictivas (UPCCA) y la Policía Local. Esta unión de departamentos permite abordar la seguridad vial desde una perspectiva integral. Por un lado, los agentes de tráfico se encargan de instruir a los jóvenes en el cumplimiento estricto de la normativa, la interpretación correcta de las señales, la adaptación de la velocidad al entorno urbano y las técnicas de conducción defensiva. Durante las sesiones se pone especial énfasis en la anticipación ante los puntos complejos de la circulación diaria, la convivencia cívica con peatones y otros vehículos, así como en los peligros letales de las distracciones, con una mención destacada al uso del teléfono móvil mientras se conduce.
Por otro lado, la intervención de la UPCCA resulta fundamental para tratar el factor humano en los siniestros viales. El programa profundiza en cómo la alteración de las capacidades físicas y reflejos, derivada del consumo de alcohol u otras sustancias estupefacientes, multiplica exponencialmente la probabilidad de sufrir o provocar un accidente grave. A través de datos objetivos y el análisis de situaciones cotidianas, se trabaja la concienciación para evitar conductas temerarias y aprender a gestionar la presión de grupo, un aspecto educativo clave durante la adolescencia y la primera juventud.
El impacto de esta formación tiene una relevancia directa en la movilidad local de la ciudad. Durante los meses estivales, el municipio experimenta una multiplicación evidente de su parque móvil y de la densidad de vehículos hacia las zonas de playa, los accesos costeros o el centro urbano. Las motocicletas y los ciclomotores representan el medio de transporte predilecto para los más jóvenes por su agilidad y facilidad de aparcamiento, pero también son los vehículos que ofrecen una menor protección ante una colisión. Por ello, establecer unas bases sólidas de prudencia antes incluso de que obtengan el permiso definitivo de Tráfico se considera una medida preventiva de alto valor para pacificar las calles y proteger a la comunidad.
Como incentivo práctico y para reforzar el mensaje sobre la importancia innegociable del equipamiento de protección pasiva, la clausura de las jornadas ha incluido el sorteo de un casco integral homologado entre todos los asistentes. El uso correcto de un casco que cumpla rigurosamente con las normativas vigentes de seguridad europeas sigue siendo el factor más determinante para reducir la mortalidad y evitar lesiones cerebrales severas en caso de caída. Con acciones educativas de este tipo, el objetivo final es que la nueva generación de conductores inicie su trayectoria en el asfalto con una mentalidad donde la prudencia y el respeto sean el eje central de cada trayecto.
Cullera24 · 9 julio 2026 · 14:10
La iniciativa nace de la colaboración directa entre la Unidad de Prevención Comunitaria en Conductas Adictivas (UPCCA) y la Policía Local. Esta unión de departamentos permite abordar la seguridad vial desde una perspectiva integral. Por un lado, los agentes de tráfico se encargan de instruir a los jóvenes en el cumplimiento estricto de la normativa, la interpretación correcta de las señales, la adaptación de la velocidad al entorno urbano y las técnicas de conducción defensiva. Durante las sesiones se pone especial énfasis en la anticipación ante los puntos complejos de la circulación diaria, la convivencia cívica con peatones y otros vehículos, así como en los peligros letales de las distracciones, con una mención destacada al uso del teléfono móvil mientras se conduce.
Por otro lado, la intervención de la UPCCA resulta fundamental para tratar el factor humano en los siniestros viales. El programa profundiza en cómo la alteración de las capacidades físicas y reflejos, derivada del consumo de alcohol u otras sustancias estupefacientes, multiplica exponencialmente la probabilidad de sufrir o provocar un accidente grave. A través de datos objetivos y el análisis de situaciones cotidianas, se trabaja la concienciación para evitar conductas temerarias y aprender a gestionar la presión de grupo, un aspecto educativo clave durante la adolescencia y la primera juventud.
El impacto de esta formación tiene una relevancia directa en la movilidad local de la ciudad. Durante los meses estivales, el municipio experimenta una multiplicación evidente de su parque móvil y de la densidad de vehículos hacia las zonas de playa, los accesos costeros o el centro urbano. Las motocicletas y los ciclomotores representan el medio de transporte predilecto para los más jóvenes por su agilidad y facilidad de aparcamiento, pero también son los vehículos que ofrecen una menor protección ante una colisión. Por ello, establecer unas bases sólidas de prudencia antes incluso de que obtengan el permiso definitivo de Tráfico se considera una medida preventiva de alto valor para pacificar las calles y proteger a la comunidad.
Como incentivo práctico y para reforzar el mensaje sobre la importancia innegociable del equipamiento de protección pasiva, la clausura de las jornadas ha incluido el sorteo de un casco integral homologado entre todos los asistentes. El uso correcto de un casco que cumpla rigurosamente con las normativas vigentes de seguridad europeas sigue siendo el factor más determinante para reducir la mortalidad y evitar lesiones cerebrales severas en caso de caída. Con acciones educativas de este tipo, el objetivo final es que la nueva generación de conductores inicie su trayectoria en el asfalto con una mentalidad donde la prudencia y el respeto sean el eje central de cada trayecto.
Cullera24 · 9 julio 2026 · 14:10