7 julio 2026
Cullera recupera el histórico búnker del Faro y lo prepara para abrir sus puertas al público
Cullera finaliza la restauración del búnker de mando de 1938 en el Cap del Far, impulsado con fondos provinciales. El consistorio prepara ahora la museización para abrir al público este histórico enclave defensivo y patrimonial.
El Ayuntamiento de Cullera ha dado un paso de gigante en la protección y difusión de su patrimonio histórico con la finalización de la restauración del antiguo búnker de control y vigilancia del Cap de Cullera, una infraestructura clave construida en el año 1938, en plena Guerra Civil. Este enclave, que funcionó como auténtico centro neurálgico de coordinación defensiva, se integra ahora en el complejo de memoria democrática del municipio, preparándose para su última fase: la museización que permitirá a vecinos y visitantes adentrarse en la historia local.
Esta intervención, financiada a través de fondos de la Diputación de Valencia, representa un esfuerzo por poner en valor una parte fundamental del pasado reciente de la ciudad. El búnker, situado estratégicamente en un promontorio cercano a la Ermita de los Navarros y el actual Mirador del Faro, formaba parte del complejo entramado defensivo republicano. Su misión no era menor: desde su impresionante atalaya se controlaba visualmente toda la franja litoral desde el Cap de Cullera hasta Dénia. Este lugar ejercía de puesto de mando avanzado, detectando amenazas aéreas y marítimas —especialmente de la aviación italiana de Mussolini proveniente de las Islas Baleares— y transmitiendo las órdenes a las diferentes baterías encargadas de la defensa costera de la bahía.
Los trabajos recientes, impulsados por el consistorio, han sido exhaustivos para garantizar la salvaguarda de esta singular construcción excavada en la misma montaña. Las actuaciones han incluido un riguroso control arqueológico, tareas de limpieza, desescombro y la eliminación de elementos impropios o vandálicos. Además, se ha trabajado profundamente en la consolidación estructural, restaurando los revestimientos originales de hormigón armado y estructuras de hierro que en su día blindaron la cavidad natural ante posibles ataques armados.
La adecuación también ha pensado en el futuro uso público del espacio. Se han llevado a cabo mejoras significativas en la accesibilidad, destacando la creación de un nuevo acceso desde la zona de la calle Azahar y la habilitación de un área de estacionamiento, así como la instalación de alumbrado y ventilación necesarios para hacer el espacio seguro y transitable.
El valor histórico de este punto era tal que, tal como apuntan los registros históricos y arqueológicos, su construcción requirió el desmantelamiento previo de la antigua Torre del Cap del Far, una torre vigía del siglo XVI que dificultaba la instalación de los nidos de ametralladoras y la visibilidad de la nueva infraestructura militar.
Con la estructura ya consolidada y asegurada, el Ayuntamiento de Cullera trabaja actualmente en el proyecto de museización. Esta última fase, que cerrará el ciclo de recuperación iniciado con el refugio antiaéreo adyacente y las baterías exteriores, dotará al búnker de contenido interpretativo. El objetivo es que los futuros visitantes puedan comprender de manera didáctica cómo se organizaba la defensa del territorio valenciano durante el conflicto, la angustia de la población ante los bombardeos y la importancia de Cullera como bastión de vigilancia.
La recuperación de este búnker no solo supone salvar un edificio histórico de la ruina y el olvido, sino que refuerza la oferta cultural y turística de Cullera, transformando un espacio antes bélico en un lugar de reflexión, aprendizaje y respeto por la memoria democrática, al mismo tiempo que se ofrece una de las mejores vistas panorámicas de toda la costa valenciana.
Cullera24 · 7 julio 2026 · 11:42
Esta intervención, financiada a través de fondos de la Diputación de Valencia, representa un esfuerzo por poner en valor una parte fundamental del pasado reciente de la ciudad. El búnker, situado estratégicamente en un promontorio cercano a la Ermita de los Navarros y el actual Mirador del Faro, formaba parte del complejo entramado defensivo republicano. Su misión no era menor: desde su impresionante atalaya se controlaba visualmente toda la franja litoral desde el Cap de Cullera hasta Dénia. Este lugar ejercía de puesto de mando avanzado, detectando amenazas aéreas y marítimas —especialmente de la aviación italiana de Mussolini proveniente de las Islas Baleares— y transmitiendo las órdenes a las diferentes baterías encargadas de la defensa costera de la bahía.
Los trabajos recientes, impulsados por el consistorio, han sido exhaustivos para garantizar la salvaguarda de esta singular construcción excavada en la misma montaña. Las actuaciones han incluido un riguroso control arqueológico, tareas de limpieza, desescombro y la eliminación de elementos impropios o vandálicos. Además, se ha trabajado profundamente en la consolidación estructural, restaurando los revestimientos originales de hormigón armado y estructuras de hierro que en su día blindaron la cavidad natural ante posibles ataques armados.
La adecuación también ha pensado en el futuro uso público del espacio. Se han llevado a cabo mejoras significativas en la accesibilidad, destacando la creación de un nuevo acceso desde la zona de la calle Azahar y la habilitación de un área de estacionamiento, así como la instalación de alumbrado y ventilación necesarios para hacer el espacio seguro y transitable.
El valor histórico de este punto era tal que, tal como apuntan los registros históricos y arqueológicos, su construcción requirió el desmantelamiento previo de la antigua Torre del Cap del Far, una torre vigía del siglo XVI que dificultaba la instalación de los nidos de ametralladoras y la visibilidad de la nueva infraestructura militar.
Con la estructura ya consolidada y asegurada, el Ayuntamiento de Cullera trabaja actualmente en el proyecto de museización. Esta última fase, que cerrará el ciclo de recuperación iniciado con el refugio antiaéreo adyacente y las baterías exteriores, dotará al búnker de contenido interpretativo. El objetivo es que los futuros visitantes puedan comprender de manera didáctica cómo se organizaba la defensa del territorio valenciano durante el conflicto, la angustia de la población ante los bombardeos y la importancia de Cullera como bastión de vigilancia.
La recuperación de este búnker no solo supone salvar un edificio histórico de la ruina y el olvido, sino que refuerza la oferta cultural y turística de Cullera, transformando un espacio antes bélico en un lugar de reflexión, aprendizaje y respeto por la memoria democrática, al mismo tiempo que se ofrece una de las mejores vistas panorámicas de toda la costa valenciana.
Cullera24 · 7 julio 2026 · 11:42