14 junio 2026
Renovación histórica del radar meteorológico para mejorar la prevención de tormentas y gotas frías
La actualización de esta infraestructura clave permitirá identificar con más precisión la evolución de fenómenos adversos. Durante las obras, la cobertura estará garantizada por otras estaciones cercanas para mantener la vigilancia constante.
La Agencia Estatal de Meteorología iniciará este lunes la renovación integral del radar meteorológico situado en la montaña de les Raboses, una de las infraestructuras clave para la vigilancia atmosférica en toda la fachada mediterránea. Esta intervención, considerada una de las modernizaciones más destacadas de las últimas décadas, tiene como objetivo principal afinar la detección y el seguimiento de fenómenos meteorológicos severos, como las Depresiones Aisladas en Niveles Altos (DANA) o los episodios de lluvias torrenciales que históricamente han afectado a las comarcas centrales del territorio valenciano.
La instalación, conocida popularmente entre los vecinos como "la bola" de la montaña, no solo forma parte del paisaje cotidiano del municipio, sino que es una pieza fundamental de la red estatal de vigilancia, capaz de monitorizar las precipitaciones en un radio de hasta 240 kilómetros. La principal mejora de esta actualización tecnológica radicará en la capacidad del aparato para identificar con un nivel de detalle inédito el tipo exacto de precipitación que se está produiendo, ya sea lluvia, granizo o nieve, y rastrear su evolución y desplazamiento con una precisión muy superior a la actual. Este salto cualitativo se traducirá en una información mucho más exhaustiva y fiable a la hora de elaborar las predicciones y emitir avisos de emergencia. Se trata de un avance técnico de enorme utilidad para garantizar la seguridad ciudadana, así como para proteger la agricultura local y el sector turístico ante posibles situaciones de riesgo extremo.
Mientras duren los trabajos de adecuación y cambio de sistemas, que se prevé que finalicen a mediados de verano, la instalación permanecerá desconectada. No obstante, la cobertura del espacio aeri y la seguridad de la zona estarán plenamente garantizadas, ya que las tareas de monitorización serán asumidas de manera ininterrumpida por los radares de las comunidades vecinas, concretamente los ubicados en Murcia, Zaragoza y Cataluña. La elección de estas fechas para llevar a cabo la desconexión responde a criterios puramente estadísticos que señalan este período del año como uno de los de menor inestabilidad atmosférica, minimizando así cualquier posible impacto sobre la capacidad de respuesta del sistema de alertas antes de la llegada de la inestabilidad propia del otoño.
Esta actuación se enmarca dentro de un plan de renovación tecnológica a escala estatal desplegado por el organismo público. Una vez concluidas las tareas de instalación y calibración, el nuevo equipamiento se integrará de nuevo en la compleja red de observación que combina la información de los satélites, el resto de radares y las estaciones meteorológicas de superficie.
A pesar de la trascendencia de esta mejora técnica, la ciencia meteorológica todavía hace frente a retos complejos. La predicción exacta del punto kilométrico donde descargará una tormenta o el cálculo milimétrico de la cantidad de agua que caerá en un barrio determinado continúan siendo metas inalcanzables a corto plazo. A pesar de estas limitaciones inherentes al estudio de la atmósfera, el avance tecnológico que supondrá este nuevo radar permitirá a las autoridades y a los servicios de emergencia contar con herramientas mucho más potentes para proteger a la población y anticiparse a los embates de la naturaleza.
Cullera24 · 14 junio 2026 · 13:20
La instalación, conocida popularmente entre los vecinos como "la bola" de la montaña, no solo forma parte del paisaje cotidiano del municipio, sino que es una pieza fundamental de la red estatal de vigilancia, capaz de monitorizar las precipitaciones en un radio de hasta 240 kilómetros. La principal mejora de esta actualización tecnológica radicará en la capacidad del aparato para identificar con un nivel de detalle inédito el tipo exacto de precipitación que se está produiendo, ya sea lluvia, granizo o nieve, y rastrear su evolución y desplazamiento con una precisión muy superior a la actual. Este salto cualitativo se traducirá en una información mucho más exhaustiva y fiable a la hora de elaborar las predicciones y emitir avisos de emergencia. Se trata de un avance técnico de enorme utilidad para garantizar la seguridad ciudadana, así como para proteger la agricultura local y el sector turístico ante posibles situaciones de riesgo extremo.
Mientras duren los trabajos de adecuación y cambio de sistemas, que se prevé que finalicen a mediados de verano, la instalación permanecerá desconectada. No obstante, la cobertura del espacio aeri y la seguridad de la zona estarán plenamente garantizadas, ya que las tareas de monitorización serán asumidas de manera ininterrumpida por los radares de las comunidades vecinas, concretamente los ubicados en Murcia, Zaragoza y Cataluña. La elección de estas fechas para llevar a cabo la desconexión responde a criterios puramente estadísticos que señalan este período del año como uno de los de menor inestabilidad atmosférica, minimizando así cualquier posible impacto sobre la capacidad de respuesta del sistema de alertas antes de la llegada de la inestabilidad propia del otoño.
Esta actuación se enmarca dentro de un plan de renovación tecnológica a escala estatal desplegado por el organismo público. Una vez concluidas las tareas de instalación y calibración, el nuevo equipamiento se integrará de nuevo en la compleja red de observación que combina la información de los satélites, el resto de radares y las estaciones meteorológicas de superficie.
A pesar de la trascendencia de esta mejora técnica, la ciencia meteorológica todavía hace frente a retos complejos. La predicción exacta del punto kilométrico donde descargará una tormenta o el cálculo milimétrico de la cantidad de agua que caerá en un barrio determinado continúan siendo metas inalcanzables a corto plazo. A pesar de estas limitaciones inherentes al estudio de la atmósfera, el avance tecnológico que supondrá este nuevo radar permitirá a las autoridades y a los servicios de emergencia contar con herramientas mucho más potentes para proteger a la población y anticiparse a los embates de la naturaleza.
Cullera24 · 14 junio 2026 · 13:20