13 junio 2026
Tres acusados de la manada de Cullera admiten el contacto sexual alegando que fue consentido
La Audiencia de Valencia concluye el juicio contra los cinco implicados. La Fiscalía mantiene la petición de diez años de prisión por abuso sexual mediante sumisión química ante pruebas concluyentes.
La Audiencia Provincial de Valencia ha dejado visto para sentencia el juicio contra los cinco hombres acusados de la grave agresión sexual grupal cometida a principios de junio de 2021 en un chalet alquilado en nuestra zona costera. Este suceso conmocionó profundamente a la sociedad cullerense, que no está acostumbrada a vivir episodios de esta naturaleza. Durante la última jornada de la vista oral, que se alargó hasta la tarde, todas las partes tuvieron la oportunidad de presentar sus conclusiones definitivas para esclarecer unos hechos que han marcado la actualidad local de los últimos años.
La Fiscalía se ha mantenido firme en su posición inicial y solicita una pena de diez años de prisión para tres de los implicados por un delito de abuso sexual con penetración, mientras que a los otros dos se les acusa de cooperadores necesarios por omitir el deber de impedir el delito. Se añade además la agravante de abuso de superioridad. La acusación particular, que representa a la joven de veintinueve años, se ha adherido a esta línea, aunque eleva las peticiones al considerar que todos tuvieron un grado de implicación más directo en la agresión.
El ministerio público ha subrayado que las declaraciones de los procesados carecen de credibilidad. Aunque tres de ellos han acabado reconociendo haber mantenido relaciones con la víctima, han intentado articular una defensa basada en un supuesto consentimiento pleno. Esta afirmación contrasta de manera muy evidente con los informes rigorosos de los médicos forenses. Las pruebas recogidas en el cuerpo de la chica, que presentaba arañazos, múltiples heridas y restos biológicos en numerosas zonas, evidencian una realidad muy diferente de la planteada por las defensas. Además, el relato acusatorio sostiene que la joven fue víctima de sumisión química, un hecho que anuló por completo su voluntad y capacidad de defensa en un entorno que desconocía y donde se encontraba vulnerable.
Uno de los aspectos más llamativos de esta última sesión ha sido la actitud y las versiones contradictorias de los acusados ante el tribunal. El individuo que alquiló la propiedad en la playa se encontraba refugiado en nuestra localidad para eludir la acción de la justicia, ya que tenía vigente una orden de búsqueda y captura por otros delitos. Según se ha expuesto durante la vista, cuando la patrulla llegó a la casa a la mañana siguiente, este hombre decidió huir a pie y a medio vestir por los arenales de nuestra costa, intentando camuflarse entre los bañistas para llegar hasta la carretera y evitar ser detenido.
El resto de los implicados argumentaron que se encontraban durmiendo cuando los agentes llamaron al timbre, mostrando una aparente e inusual ignorancia sobre el estado en que se encontraba la víctima. Entre ellos figuran un antiguo amigo íntimo de la joven, un productor de vídeos musicales que ha intentado enmarcar la denuncia en un intento de chantaje económico, y el joven que la invitó al encuentro. Las evidentes contradicciones en sus respectivas declaraciones y la aparición de ADN en zonas anatómicas que no han podido justificar razonablemente han sido puntos clave para la acusación.
El desenlace de aquella fatídica noche y la atención a la víctima no se entenderían sin la celeridad y el trabajo de los agentes de la Guardia Civil de Cullera. Los investigadores han ratificado en sede judicial que, tras recibir el aviso de alerta, tardaron apenas diez minutos en desplazarse desde el cuartel del municipio hasta el inmueble afectado. A su llegada, encontraron a la joven completamente sola, en la vía pública y fuera del recinto del chalet. Los agentes percibieron de manera inmediata que la chica se encontraba en estado de shock, confirmando in situ la gravedad de la situación antes de coordinar su traslado urgente al hospital para recibir asistencia médica e iniciar el protocolo correspondiente.
Ahora, el tribunal de la Audiencia Provincial tiene el encargo de valorar todas las pruebas testificales, forenses y policiales para dictar una sentencia sobre unos hechos que exigen respuestas claras y justicia para la víctima.
Cullera24 · 13 junio 2026 · 07:37
La Fiscalía se ha mantenido firme en su posición inicial y solicita una pena de diez años de prisión para tres de los implicados por un delito de abuso sexual con penetración, mientras que a los otros dos se les acusa de cooperadores necesarios por omitir el deber de impedir el delito. Se añade además la agravante de abuso de superioridad. La acusación particular, que representa a la joven de veintinueve años, se ha adherido a esta línea, aunque eleva las peticiones al considerar que todos tuvieron un grado de implicación más directo en la agresión.
El ministerio público ha subrayado que las declaraciones de los procesados carecen de credibilidad. Aunque tres de ellos han acabado reconociendo haber mantenido relaciones con la víctima, han intentado articular una defensa basada en un supuesto consentimiento pleno. Esta afirmación contrasta de manera muy evidente con los informes rigorosos de los médicos forenses. Las pruebas recogidas en el cuerpo de la chica, que presentaba arañazos, múltiples heridas y restos biológicos en numerosas zonas, evidencian una realidad muy diferente de la planteada por las defensas. Además, el relato acusatorio sostiene que la joven fue víctima de sumisión química, un hecho que anuló por completo su voluntad y capacidad de defensa en un entorno que desconocía y donde se encontraba vulnerable.
Uno de los aspectos más llamativos de esta última sesión ha sido la actitud y las versiones contradictorias de los acusados ante el tribunal. El individuo que alquiló la propiedad en la playa se encontraba refugiado en nuestra localidad para eludir la acción de la justicia, ya que tenía vigente una orden de búsqueda y captura por otros delitos. Según se ha expuesto durante la vista, cuando la patrulla llegó a la casa a la mañana siguiente, este hombre decidió huir a pie y a medio vestir por los arenales de nuestra costa, intentando camuflarse entre los bañistas para llegar hasta la carretera y evitar ser detenido.
El resto de los implicados argumentaron que se encontraban durmiendo cuando los agentes llamaron al timbre, mostrando una aparente e inusual ignorancia sobre el estado en que se encontraba la víctima. Entre ellos figuran un antiguo amigo íntimo de la joven, un productor de vídeos musicales que ha intentado enmarcar la denuncia en un intento de chantaje económico, y el joven que la invitó al encuentro. Las evidentes contradicciones en sus respectivas declaraciones y la aparición de ADN en zonas anatómicas que no han podido justificar razonablemente han sido puntos clave para la acusación.
El desenlace de aquella fatídica noche y la atención a la víctima no se entenderían sin la celeridad y el trabajo de los agentes de la Guardia Civil de Cullera. Los investigadores han ratificado en sede judicial que, tras recibir el aviso de alerta, tardaron apenas diez minutos en desplazarse desde el cuartel del municipio hasta el inmueble afectado. A su llegada, encontraron a la joven completamente sola, en la vía pública y fuera del recinto del chalet. Los agentes percibieron de manera inmediata que la chica se encontraba en estado de shock, confirmando in situ la gravedad de la situación antes de coordinar su traslado urgente al hospital para recibir asistencia médica e iniciar el protocolo correspondiente.
Ahora, el tribunal de la Audiencia Provincial tiene el encargo de valorar todas las pruebas testificales, forenses y policiales para dictar una sentencia sobre unos hechos que exigen respuestas claras y justicia para la víctima.
Cullera24 · 13 junio 2026 · 07:37