Diez Banderas Azules premian la excelencia de las playas de Cullera
5 mayo 2026
La franja litoral de la comarca ha alcanzado un hito sin precedentes al recibir un total de diez Banderas Azules, el máximo reconocimiento internacional que certifica la calidad y la excelencia de las playas. Este resultado sitúa al municipio como el primero de toda la provincia de Valencia en número de galardones y el segundo de toda la Comunidad Valenciana, solo por detrás de Orihuela. Además, los datos de kilómetros de costa galardonada convierten a esta localidad en la quinta de todo el Estado español con más extensión de playa reconocida con este distintivo.
La gran novedad de esta temporada es la incorporación de dos playas que hasta ahora no disponían de esta certificación: el Brosquil y el Mareny de Sant Llorenç. Estas dos zonas de baño, frecuentadas históricamente más por la población residente que por el turismo masivo, han experimentado una transformación importante en los últimos años para adaptarse a los estrictos criterios que marca la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC), la entidad encargada de otorgar las banderas en España.
Por un lado, el Mareny de Sant Llorenç es una playa de tradición nudista que se extiende a lo largo de 2.700 metros. Su ubicación es de gran valor ecológico, ya que se encuentra plenamente integrada en el entorno del Parque Natural de la Albufera y cuenta con un cordón dunar protegido de gran relevancia medioambiental. Para conseguir la Bandera Azul, en este tramo se ha instalado una nueva torre de vigilancia, una infraestructura fundamental que ha venido acompañada de un aumento significativo en la dotación de personal de socorrismo, garantizando así la seguridad en una zona de alto valor natural pero con menos servicios históricos que las playas urbanas.
Por otro lado, la playa del Brosquil aporta 2.200 metros más de costa galardonada. Situada en la zona sur, justo después de la desembocadura de l'Estany, destaca por ser un espacio muy tranquilo. La obtención del distintivo en este punto ha requerido un despliegue importante de equipamientos sanitarios y de salvamento. Se ha habilitado un nuevo puesto de asistencia sanitaria equipado con tecnología de primeros auxilios avanzada, incluyendo desfibriladores automáticos y maletines de oxigenoterapia para posibles reanimaciones. Además, se han implementado mejoras notables en materia de accesibilidad, destacando la introducción de banderas de estado del mar adaptadas para personas con daltonismo, una medida inclusiva que facilita la comprensión de los avisos de seguridad a todos los usuarios. También se han establecido programas periódicos de educación ambiental para concienciar a los bañistas sobre la fragilidad del entorno.
Estas dos nuevas incorporaciones se añaden a las ocho playas que han conseguido revalidar la Bandera Azul que ya tenían en años anteriores. El listado completo de las playas galardonadas incluye Sant Antoni, el Dosser, el Racó, el Far, Los Olivos, Cap Blanc, l'Escollera y Marenyet-l'Illa. El mantenimiento de estos ocho distintivos confirma la regularidad en los estándares de calidad de las aguas de baño y de la arena.
Los criterios para mantener estas banderas implican superar auditorías anuales muy exigentes. Se evalúan de manera continua parámetros como la ausencia de vertidos, la limpieza diaria de la arena, la presencia de papeleras para la recogida selectiva de residuos, la disponibilidad de aseos y duchas públicas en perfecto estado de funcionamiento, y el cumplimiento estricto de la legislación litoral. La accesibilidad también es un factor clave en las playas urbanas, que disponen de pasarelas adaptadas, sillas anfibias y zonas de sombra para personas con movilidad reducida.
La estrategia medioambiental en la zona no se limita exclusivamente a las playas. El reconocimiento de las Banderas Azules se complementa con la red de Senderos Azules, unos galardones que premian la recuperación y puesta en valor de itinerarios y elementos paisajísticos que conectan espacios naturales. Recientemente, se ha obtenido un nuevo Sendero Azul en la zona del Fort, que se añade a las renovaciones de los senderos del Cap y el itinerario que une la playa con el Estany. Con estas certificaciones, el municipio encabeza también el ranking autonómico en número de Senderos Azules.
Las actuaciones de regeneración costera continúan en marcha en otros puntos del litoral. Los proyectos técnicos actuales se centran en la mejora de los servicios y la restauración ambiental de nuevas áreas de baño, con el objetivo a medio plazo de cumplir los requisitos de la ADEAC para poder optar a nuevas Banderas Azules en próximas ediciones, ampliando así la red de playas de excelencia certificada.
La gran novedad de esta temporada es la incorporación de dos playas que hasta ahora no disponían de esta certificación: el Brosquil y el Mareny de Sant Llorenç. Estas dos zonas de baño, frecuentadas históricamente más por la población residente que por el turismo masivo, han experimentado una transformación importante en los últimos años para adaptarse a los estrictos criterios que marca la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC), la entidad encargada de otorgar las banderas en España.
Por un lado, el Mareny de Sant Llorenç es una playa de tradición nudista que se extiende a lo largo de 2.700 metros. Su ubicación es de gran valor ecológico, ya que se encuentra plenamente integrada en el entorno del Parque Natural de la Albufera y cuenta con un cordón dunar protegido de gran relevancia medioambiental. Para conseguir la Bandera Azul, en este tramo se ha instalado una nueva torre de vigilancia, una infraestructura fundamental que ha venido acompañada de un aumento significativo en la dotación de personal de socorrismo, garantizando así la seguridad en una zona de alto valor natural pero con menos servicios históricos que las playas urbanas.
Por otro lado, la playa del Brosquil aporta 2.200 metros más de costa galardonada. Situada en la zona sur, justo después de la desembocadura de l'Estany, destaca por ser un espacio muy tranquilo. La obtención del distintivo en este punto ha requerido un despliegue importante de equipamientos sanitarios y de salvamento. Se ha habilitado un nuevo puesto de asistencia sanitaria equipado con tecnología de primeros auxilios avanzada, incluyendo desfibriladores automáticos y maletines de oxigenoterapia para posibles reanimaciones. Además, se han implementado mejoras notables en materia de accesibilidad, destacando la introducción de banderas de estado del mar adaptadas para personas con daltonismo, una medida inclusiva que facilita la comprensión de los avisos de seguridad a todos los usuarios. También se han establecido programas periódicos de educación ambiental para concienciar a los bañistas sobre la fragilidad del entorno.
Estas dos nuevas incorporaciones se añaden a las ocho playas que han conseguido revalidar la Bandera Azul que ya tenían en años anteriores. El listado completo de las playas galardonadas incluye Sant Antoni, el Dosser, el Racó, el Far, Los Olivos, Cap Blanc, l'Escollera y Marenyet-l'Illa. El mantenimiento de estos ocho distintivos confirma la regularidad en los estándares de calidad de las aguas de baño y de la arena.
Los criterios para mantener estas banderas implican superar auditorías anuales muy exigentes. Se evalúan de manera continua parámetros como la ausencia de vertidos, la limpieza diaria de la arena, la presencia de papeleras para la recogida selectiva de residuos, la disponibilidad de aseos y duchas públicas en perfecto estado de funcionamiento, y el cumplimiento estricto de la legislación litoral. La accesibilidad también es un factor clave en las playas urbanas, que disponen de pasarelas adaptadas, sillas anfibias y zonas de sombra para personas con movilidad reducida.
La estrategia medioambiental en la zona no se limita exclusivamente a las playas. El reconocimiento de las Banderas Azules se complementa con la red de Senderos Azules, unos galardones que premian la recuperación y puesta en valor de itinerarios y elementos paisajísticos que conectan espacios naturales. Recientemente, se ha obtenido un nuevo Sendero Azul en la zona del Fort, que se añade a las renovaciones de los senderos del Cap y el itinerario que une la playa con el Estany. Con estas certificaciones, el municipio encabeza también el ranking autonómico en número de Senderos Azules.
Las actuaciones de regeneración costera continúan en marcha en otros puntos del litoral. Los proyectos técnicos actuales se centran en la mejora de los servicios y la restauración ambiental de nuevas áreas de baño, con el objetivo a medio plazo de cumplir los requisitos de la ADEAC para poder optar a nuevas Banderas Azules en próximas ediciones, ampliando así la red de playas de excelencia certificada.