27 mayo 2026
Homenaje local al maestro Gaietà Ripoll en el bicentenario de su ejecución por la Inquisición
El Auditorio Municipal acoge este viernes un acto para recordar al último condenado a muerte por las Juntas de Fe, reivindicando la libertad de pensamiento y la educación ciudadana en el municipio.
Este 2026 se conmemoran doscientos años de la ejecución del maestro Gaietà Ripoll, considerada históricamente como la última víctima de un tribunal inquisitorial en el Estado español. Con motivo de este relevante bicentenario, el próximo viernes 29 de mayo, a las 19:30 horas, el Auditorio Municipal acogerá un acto de memoria histórica centrado en la divulgación y la defensa de la libertad de pensamiento. La cita, de acceso abierto para toda la ciudadanía, servirá para presentar de forma oficial en nuestra localidad el libro Ripoll. Mestre, lliurepensador i màrtir. Materials per a la memòria. Esta obra documentada es fruto de la rigurosa investigación de los autores Emili Renard y Rafael Solaz, y profundiza en los hechos que motivaron la sentencia condenatoria contra este docente.
La biografía de Gaietà Ripoll está estrechamente vinculada al ejercicio de la educación en un período caracterizado por una fuerte represión ideológica. Ripoll ejercía de maestro en una escuela de niños en el barrio valenciano de Russafa, donde fue denunciado por parte del vecindario con la acusación de no impartir la ortodoxia católica a su alumnado y no obligar a seguir los rituales religiosos tradicionales. Los cargos instruidos señalaban sus convicciones personales deístas y la supuesta práctica de doctrinas de origen francés, percibidas como liberales y perniciosas por las autoridades eclesiásticas del momento. Tras un proceso judicial dirigido por las Juntas de Fe —tribunales diocesanos que actuaban en la práctica como una prolongación de la extinta Inquisición—, el maestro fue sentenciado a la pena capital.
La ejecución formal se llevó a cabo el 31 de julio de 1826 en la plaza del Mercado de Valencia. De acuerdo con los documentos procesales, Ripoll murió colgado en la horca e, inmediatamente después, sus restos mortales fueron introducidos dentro de un tonel pintado con llamas para ser sepultados en un descampado situado fuera de suelo sagrado. Este procedimiento simbolizaba el fuego purificador destinado históricamente a la supuesta herejía, evitando el uso del fuego real pero manteniendo intacto el estigma público.
La programación de este acto conmemorativo toma una dimensión cívica especial para nuestro tejido social, ya que nace impulsado por el asociacionismo de nuestra propia ciudad. El evento está coorganizado por el Ayuntamiento y la asociación Cullera Laica, contando también con el apoyo de entidades de referencia autonómica como AVALL y Valencia Laica. La actividad busca ir un paso más allá de la presentación literaria, configurándose como un espacio comunitario de pedagogía sobre la evolución de las libertades civiles.
El trabajo que se detallará en el Auditorio responde a una intensa búsqueda en múltiples depósitos documentales, que ha permitido a los autores localizar información incluso en los Archivos Secretos del Vaticano. El texto ayuda a los asistentes a comprender la mecánica del dogmatismo decimonónico y a analizar cómo un marco de control social basado en el miedo podía desencadenar actuaciones estatales letales, precisamente cuando otras sociedades europeas ya consolidaban los principios de la Ilustración.
Para nuestra comunidad vecinal, esta cita supone una oportunidad directa de acercarse a un episodio histórico de proximidad geográfica que ayuda a poner en perspectiva los derechos fundamentales. El estudio sobre el expediente de Gaietà Ripoll pone en valor y da contexto a la libertad de conciencia, la educación crítica y la pluralidad de pensamiento; valores irrenunciables que forman hoy en día la base de la convivencia en nuestros barrios y centros educativos.
Cullera24 · 27 mayo 2026 · 18:15
La biografía de Gaietà Ripoll está estrechamente vinculada al ejercicio de la educación en un período caracterizado por una fuerte represión ideológica. Ripoll ejercía de maestro en una escuela de niños en el barrio valenciano de Russafa, donde fue denunciado por parte del vecindario con la acusación de no impartir la ortodoxia católica a su alumnado y no obligar a seguir los rituales religiosos tradicionales. Los cargos instruidos señalaban sus convicciones personales deístas y la supuesta práctica de doctrinas de origen francés, percibidas como liberales y perniciosas por las autoridades eclesiásticas del momento. Tras un proceso judicial dirigido por las Juntas de Fe —tribunales diocesanos que actuaban en la práctica como una prolongación de la extinta Inquisición—, el maestro fue sentenciado a la pena capital.
La ejecución formal se llevó a cabo el 31 de julio de 1826 en la plaza del Mercado de Valencia. De acuerdo con los documentos procesales, Ripoll murió colgado en la horca e, inmediatamente después, sus restos mortales fueron introducidos dentro de un tonel pintado con llamas para ser sepultados en un descampado situado fuera de suelo sagrado. Este procedimiento simbolizaba el fuego purificador destinado históricamente a la supuesta herejía, evitando el uso del fuego real pero manteniendo intacto el estigma público.
La programación de este acto conmemorativo toma una dimensión cívica especial para nuestro tejido social, ya que nace impulsado por el asociacionismo de nuestra propia ciudad. El evento está coorganizado por el Ayuntamiento y la asociación Cullera Laica, contando también con el apoyo de entidades de referencia autonómica como AVALL y Valencia Laica. La actividad busca ir un paso más allá de la presentación literaria, configurándose como un espacio comunitario de pedagogía sobre la evolución de las libertades civiles.
El trabajo que se detallará en el Auditorio responde a una intensa búsqueda en múltiples depósitos documentales, que ha permitido a los autores localizar información incluso en los Archivos Secretos del Vaticano. El texto ayuda a los asistentes a comprender la mecánica del dogmatismo decimonónico y a analizar cómo un marco de control social basado en el miedo podía desencadenar actuaciones estatales letales, precisamente cuando otras sociedades europeas ya consolidaban los principios de la Ilustración.
Para nuestra comunidad vecinal, esta cita supone una oportunidad directa de acercarse a un episodio histórico de proximidad geográfica que ayuda a poner en perspectiva los derechos fundamentales. El estudio sobre el expediente de Gaietà Ripoll pone en valor y da contexto a la libertad de conciencia, la educación crítica y la pluralidad de pensamiento; valores irrenunciables que forman hoy en día la base de la convivencia en nuestros barrios y centros educativos.
Cullera24 · 27 mayo 2026 · 18:15