19 mayo 2026
Hasta 200.000 euros de sanción por encerrar a las mascotas en balcones o terrazas
Con la llegada del buen tiempo y la cercanía de la campaña estival, los balcones y las terrazas vuelven a ser los grandes protagonistas de las viviendas. Sin embargo, utilizar estos espacios como lugar de residencia habitual para los animales de compañía comporta sanciones económicas muy severas. La Ley de Bienestar Animal establece de manera categórica la prohibición de mantener perros, gatos u otras mascotas de manera permanente en terrazas, balcones, patios, azoteas o trasteros.
Esta normativa tiene una repercusión directa en un municipio costero caracterizado por su urbanismo vertical y la gran cantidad de apartamentos con terraza, especialmente en barrios de gran densidad como Sant Antoni, l'Oasi, el Racó o la zona del Far. Las condiciones climáticas propias del litoral valenciano, con altas temperaturas y una fuerte humedad durante los meses de verano, convierten estos espacios exteriores en zonas de alto riesgo para la salud de los animales si se quedan aislados o expuestos al sol sin refugio ni supervisión.
La legislación marca un régimen sancionador dividido en tres niveles, dependiendo del daño y las circunstancias de cada caso. Las infracciones consideradas leves, que responden a descuidos puntuales sin un perjuicio grave inmediato para el animal, oscilan entre los 500 y los 10.000 euros. Cuando la conducta consiste en mantener al animal de forma habitual o prolongada en el balcón, la infracción pasa a clasificarse como grave, con multas que van desde los 10.001 hasta los 50.000 euros. Finalmente, las infracciones muy graves contemplan penas económicas de entre 50.001 y 200.000 euros; este escenario se aplica cuando el aislamiento deriva en un maltrato evidente, el abandono o la muerte del animal, un extremo que puede ocurrir con frecuencia debido a los peligrosos golpes de calor.
Además de prevenir problemas de salud graves para las mascotas, la aplicación de esta norma busca también mejorar la convivencia vecinal. Durante la temporada alta, cuando la población de la ciudad se multiplica exponencialmente, los ladridos, llantos o malos olores derivados de animales confinados en terrazas suelen ser uno de los principales motivos de queja ciudadana y de intervención por parte de la Policía Local y las autoridades municipales, especialmente durante las noches.
Cabe matizar que la ley no impide que el animal salga de manera puntual al exterior de la vivienda para tomar el aire o interactuar. Lo que la norma penaliza y persigue es que el balcón se convierta en su hábitat permanente, donde el animal pase horas sin compañía ni protección ante las inclemencias meteorológicas. Cualquier ciudadano que observe una situación de aislamiento prolongado puede notificarlo a los servicios municipales para garantizar la protección del animal.
Cullera24 · 19 mayo 2026 · 17:38
Esta normativa tiene una repercusión directa en un municipio costero caracterizado por su urbanismo vertical y la gran cantidad de apartamentos con terraza, especialmente en barrios de gran densidad como Sant Antoni, l'Oasi, el Racó o la zona del Far. Las condiciones climáticas propias del litoral valenciano, con altas temperaturas y una fuerte humedad durante los meses de verano, convierten estos espacios exteriores en zonas de alto riesgo para la salud de los animales si se quedan aislados o expuestos al sol sin refugio ni supervisión.
La legislación marca un régimen sancionador dividido en tres niveles, dependiendo del daño y las circunstancias de cada caso. Las infracciones consideradas leves, que responden a descuidos puntuales sin un perjuicio grave inmediato para el animal, oscilan entre los 500 y los 10.000 euros. Cuando la conducta consiste en mantener al animal de forma habitual o prolongada en el balcón, la infracción pasa a clasificarse como grave, con multas que van desde los 10.001 hasta los 50.000 euros. Finalmente, las infracciones muy graves contemplan penas económicas de entre 50.001 y 200.000 euros; este escenario se aplica cuando el aislamiento deriva en un maltrato evidente, el abandono o la muerte del animal, un extremo que puede ocurrir con frecuencia debido a los peligrosos golpes de calor.
Además de prevenir problemas de salud graves para las mascotas, la aplicación de esta norma busca también mejorar la convivencia vecinal. Durante la temporada alta, cuando la población de la ciudad se multiplica exponencialmente, los ladridos, llantos o malos olores derivados de animales confinados en terrazas suelen ser uno de los principales motivos de queja ciudadana y de intervención por parte de la Policía Local y las autoridades municipales, especialmente durante las noches.
Cabe matizar que la ley no impide que el animal salga de manera puntual al exterior de la vivienda para tomar el aire o interactuar. Lo que la norma penaliza y persigue es que el balcón se convierta en su hábitat permanente, donde el animal pase horas sin compañía ni protección ante las inclemencias meteorológicas. Cualquier ciudadano que observe una situación de aislamiento prolongado puede notificarlo a los servicios municipales para garantizar la protección del animal.
Cullera24 · 19 mayo 2026 · 17:38