19 mayo 2026
Cullera se promociona en Zaragoza para consolidar la llegada histórica de turistas aragoneses
La exposición de los atractivos locales en la feria ARATUR refuerza los lazos históricos con el mercado aragonés, un turismo clave para la hostelería, el comercio y la desestacionalización económica.
La presencia en la feria de turismo ARATUR 2026, celebrada este pasado fin de semana en el Palacio de Congresos de Zaragoza, ha marcado un paso decisivo para la planificación económica de este año en el municipio. Bajo la coordinación de la marca València Turisme de la Diputación, la oferta turística local se ha desplegado ante miles de visitantes con un objetivo claro: consolidar y fidelizar uno de los mercados emisores nacionales más relevantes para nuestra ciudadanía. Aragón no es solo una región vecina, sino una fuente histórica de visitantes que sostiene una parte muy significativa de la economía local basada en los servicios.
La estrategia presentada en este certamen ha ido mucho más allá del tradicional reclamo de sol y playa, que ya es ampliamente conocido y valorado por el turista aragonés. Aunque la extensión de nuestra costa y espacios emblemáticos como el Faro o el Castillo continúan ejerciendo de principal polo de atracción, el planteamiento actual busca ofrecer un destino integral. En este sentido, se ha puesto en valor el patrimonio histórico, las rutas naturales como las del Estany o la montaña de las Raboses, y, de manera muy especial, la gastronomía autóctona. Los arroces y los productos de kilómetro cero se han presentado como una experiencia fundamental, diseñada para captar un perfil de visitante que requiere actividades complementarias durante su estancia.
El impacto de mantener vivo el interés de este mercado es profundo y transversal para todos los barrios. El turista procedente de Zaragoza y de otros puntos de la comunidad aragonesa representa un pilar básico para las reservas en hoteles y apartamentos, así como para el empleo en el sector de la hostelería. Desde las terrazas del paseo marítimo hasta los comercios del centro, la afluencia de estos visitantes garantiza la viabilidad de numerosos pequeños negocios familiares y fomenta la creación de puestos de trabajo directos durante los meses de mayor actividad.
Hay que tener en cuenta, además, la fuerte vinculación de estas familias con el municipio, ya que un porcentaje elevado cuenta con segundas residencias en las zonas marítimas. Este hecho transforma al visitante en un vecino de temporada, lo que favorece el consumo diario en los mercados locales y establecimientos de proximidad. Asegurar que la ciudad continúe siendo su opción preferente en un entorno cada vez más competitivo es una tarea esencial para salvaguardar el tejido productivo.
Finalmente, el trabajo promocional realizado en la feria abre la puerta a la necesaria desestacionalización. Al mostrar eventos deportivos, culturales y ofertas de turismo activo, el objetivo a medio plazo es conseguir que el flujo de visitantes no se limite exclusivamente a la temporada alta. Atraer al mercado aragonés durante los fines de semana, puentes y festividades permitiría estabilizar la economía local y mejorar la calidad de vida de los residentes de manera continuada.
Cullera24 · 19 mayo 2026 · 14:50
La estrategia presentada en este certamen ha ido mucho más allá del tradicional reclamo de sol y playa, que ya es ampliamente conocido y valorado por el turista aragonés. Aunque la extensión de nuestra costa y espacios emblemáticos como el Faro o el Castillo continúan ejerciendo de principal polo de atracción, el planteamiento actual busca ofrecer un destino integral. En este sentido, se ha puesto en valor el patrimonio histórico, las rutas naturales como las del Estany o la montaña de las Raboses, y, de manera muy especial, la gastronomía autóctona. Los arroces y los productos de kilómetro cero se han presentado como una experiencia fundamental, diseñada para captar un perfil de visitante que requiere actividades complementarias durante su estancia.
El impacto de mantener vivo el interés de este mercado es profundo y transversal para todos los barrios. El turista procedente de Zaragoza y de otros puntos de la comunidad aragonesa representa un pilar básico para las reservas en hoteles y apartamentos, así como para el empleo en el sector de la hostelería. Desde las terrazas del paseo marítimo hasta los comercios del centro, la afluencia de estos visitantes garantiza la viabilidad de numerosos pequeños negocios familiares y fomenta la creación de puestos de trabajo directos durante los meses de mayor actividad.
Hay que tener en cuenta, además, la fuerte vinculación de estas familias con el municipio, ya que un porcentaje elevado cuenta con segundas residencias en las zonas marítimas. Este hecho transforma al visitante en un vecino de temporada, lo que favorece el consumo diario en los mercados locales y establecimientos de proximidad. Asegurar que la ciudad continúe siendo su opción preferente en un entorno cada vez más competitivo es una tarea esencial para salvaguardar el tejido productivo.
Finalmente, el trabajo promocional realizado en la feria abre la puerta a la necesaria desestacionalización. Al mostrar eventos deportivos, culturales y ofertas de turismo activo, el objetivo a medio plazo es conseguir que el flujo de visitantes no se limite exclusivamente a la temporada alta. Atraer al mercado aragonés durante los fines de semana, puentes y festividades permitiría estabilizar la economía local y mejorar la calidad de vida de los residentes de manera continuada.
Cullera24 · 19 mayo 2026 · 14:50