13 mayo
2026
La Aemet ratifica al juzgado que el radar meteorológico guio el seguimiento de la DANA
La Aemet detalla al juzgado que la instalación meteorológica de nuestro
municipio fue fundamental para vigilar la DANA de 2024, apoyada por las estaciones de Avamet, pese a
los apagones de comunicaciones.
La dirección de la Agencia
Estatal de Meteorología ha detallado ante el juzgado que instruye la causa sobre la gestión de la DANA
del 29 de octubre de 2024 que la instalación del radar meteorológico, situado en la montaña de nuestro
municipio, fue la herramienta fundamental para realizar el seguimiento de aquel episodio histórico. Esta
infraestructura estratégica permitió la vigilancia continua de las precipitaciones en tiempo real, una
tarea que se complementó con los datos de diversas estaciones meteorológicas, redes hidrológicas y
observatorios de internet, incluyendo los de la Asociación Valenciana de Meteorología
(Avamet).
La aclaración de la agencia responde a un requerimiento de la magistrada de Catarroja, que solicitaba conocer con exactitud qué datos concretos de la red de aficionados y profesionales de Avamet se utilizaron durante los momentos más críticos del temporal. Durante la mañana de aquel martes de octubre, el organismo estatal hizo difusión pública de los datos de estas estaciones comarcales para advertir de la gravedad de la situación a través de sus redes sociales. Se informó sobre acumulaciones muy preocupantes en la Ribera Alta, con registros que por la mañana ya superaban los ciento cincuenta litros por metro cuadrado y que, poco después del mediodía, rozaron los doscientos cuarenta litros en diversas poblaciones vecinas.
No obstante, la virulencia de la gota fría alteró drásticamente la recepción de esta información de apoyo a nivel de suelo. Durante la tarde del 29 de octubre, justo cuando la situación se volvía más extrema, numerosas estaciones meteorológicas de todas las redes de observación, tanto las de Avamet como las de la propia Aemet, dejaron de transmitir datos. Las interrupciones masivas en el suministro eléctrico y la caída de las telecomunicaciones provocadas por las propias inundaciones dejaron a los equipos técnicos parcialmente a ciegas sobre los datos de superficie, dependiendo aún más de la imagen y los cálculos que seguía proporcionando el radar local para evaluar el desplazamiento de las tormentas.
Pese a este corte en las comunicaciones hacia los centros de control, los aparatos sobre el terreno continuaron registrando internamente las cantidades de lluvia. Según explica el informe remitido al juzgado, todos estos datos se pudieron recuperar días después, a medida que se restablecía la normalidad en los servicios básicos de luz e internet. Gracias al cruce de esta información recuperada —procedente de una veintena de poblaciones de toda la provincia— con los registros del radar y de las confederaciones hidrográficas, los expertos han podido elaborar una reconstrucción técnica altamente precisa del episodio y calcular su alcance con la máxima resolución espacial posible.
Esta información judicial evidencia la importancia vital de las infraestructuras de vigilancia en nuestro entorno. Tener el principal radar de observación meteorológica en nuestro término municipal supone disponer de la principal línea de defensa y alerta para todo el territorio valenciano ante fenómenos extremos. La combinación de esta tecnología de gran alcance con la red capilar de estaciones locales demuestra ser el sistema más eficaz para comprender la magnitud de los temporales, aunque pone de manifiesto la vulnerabilidad de las comunicaciones en medio de las grandes emergencias naturales.
Cullera24 · 13 mayo 2026 · 13:30
La aclaración de la agencia responde a un requerimiento de la magistrada de Catarroja, que solicitaba conocer con exactitud qué datos concretos de la red de aficionados y profesionales de Avamet se utilizaron durante los momentos más críticos del temporal. Durante la mañana de aquel martes de octubre, el organismo estatal hizo difusión pública de los datos de estas estaciones comarcales para advertir de la gravedad de la situación a través de sus redes sociales. Se informó sobre acumulaciones muy preocupantes en la Ribera Alta, con registros que por la mañana ya superaban los ciento cincuenta litros por metro cuadrado y que, poco después del mediodía, rozaron los doscientos cuarenta litros en diversas poblaciones vecinas.
No obstante, la virulencia de la gota fría alteró drásticamente la recepción de esta información de apoyo a nivel de suelo. Durante la tarde del 29 de octubre, justo cuando la situación se volvía más extrema, numerosas estaciones meteorológicas de todas las redes de observación, tanto las de Avamet como las de la propia Aemet, dejaron de transmitir datos. Las interrupciones masivas en el suministro eléctrico y la caída de las telecomunicaciones provocadas por las propias inundaciones dejaron a los equipos técnicos parcialmente a ciegas sobre los datos de superficie, dependiendo aún más de la imagen y los cálculos que seguía proporcionando el radar local para evaluar el desplazamiento de las tormentas.
Pese a este corte en las comunicaciones hacia los centros de control, los aparatos sobre el terreno continuaron registrando internamente las cantidades de lluvia. Según explica el informe remitido al juzgado, todos estos datos se pudieron recuperar días después, a medida que se restablecía la normalidad en los servicios básicos de luz e internet. Gracias al cruce de esta información recuperada —procedente de una veintena de poblaciones de toda la provincia— con los registros del radar y de las confederaciones hidrográficas, los expertos han podido elaborar una reconstrucción técnica altamente precisa del episodio y calcular su alcance con la máxima resolución espacial posible.
Esta información judicial evidencia la importancia vital de las infraestructuras de vigilancia en nuestro entorno. Tener el principal radar de observación meteorológica en nuestro término municipal supone disponer de la principal línea de defensa y alerta para todo el territorio valenciano ante fenómenos extremos. La combinación de esta tecnología de gran alcance con la red capilar de estaciones locales demuestra ser el sistema más eficaz para comprender la magnitud de los temporales, aunque pone de manifiesto la vulnerabilidad de las comunicaciones en medio de las grandes emergencias naturales.
Cullera24 · 13 mayo 2026 · 13:30