12 mayo 2026
La defensa de la escuela pública toma la calle en el inicio de la huelga indefinida
La comunidad escolar se concentra en la plaza de España con apoyo institucional para reclamar mejoras estructurales y laborales en el inicio de un paro histórico e indefinido en todo el territorio.
La movilización por la defensa de la enseñanza pública ha tomado las calles en una jornada histórica, marcada por el inicio de la primera huelga educativa de carácter indefinido que se vive en el territorio valenciano en las últimas décadas. La comunidad escolar local, formada por docentes, familias y alumnado, se ha concentrado de forma multitudinaria en la plaza de España para visibilizar el malestar del sector y exigir soluciones inmediatas a las necesidades estructurales de los centros educativos.
Durante la concentración, que ha transcurrido en un ambiente reivindicativo y donde ha predominado el color verde como símbolo histórico de la defensa de la escuela pública, se ha procedido a la lectura de varios manifiestos. Estos textos han servido para trasladar a los asistentes las principales demandas de la comunidad educativa y evidenciar la unión de todos los agentes implicados. El acto ha contado con un marcado apoyo institucional, materializado en la presencia del alcalde Jordi Mayor y de varios representantes del equipo de gobierno local, quienes han acompañado a los manifestantes durante la jornada de protesta.
Este paro indefinido, impulsado por los principales sindicatos educativos a escala autonómica, llega tras una serie de negociaciones fallidas con la Conselleria de Educación. Los motivos centrales de la movilización radican en la necesidad de una reducción efectiva de las ratios de alumnos por aula, la urgencia de mejorar y modernizar las infraestructuras y la ampliación de las plantillas de profesorado. Asimismo, el colectivo docente exige la recuperación del poder adquisitivo perdido durante los últimos años y rechaza las últimas propuestas salariales de la administración por considerarlas del todo insuficientes para paliar el estancamiento retributivo.
El impacto de la huelga en los centros escolares de la localidad se ha hecho notar desde primera hora de la mañana. Las cifras de seguimiento reflejan la disparidad habitual en este tipo de convocatorias: mientras que la administración autonómica cifra la participación general en torno al 50%, las organizaciones sindicales elevan el paro a más del 80% de la plantilla docente. A pesar de la paralización de la actividad lectiva ordinaria, los colegios e institutos han garantizado la apertura y la atención al alumnado mediante los servicios mínimos establecidos previamente.
En este sentido, la fijación de los servicios mínimos ha sido uno de los aspectos logísticos más complejos de la jornada, especialmente en lo referente a la obligatoriedad de garantizar la docencia completa al alumnado de segundo de Bachillerato. Esta medida se ha aplicado de forma estricta para asegurar que los estudiantes que se enfrentan próximamente a las pruebas de acceso a la universidad (EVAU) no vean comprometida su evaluación ni su preparación académica, un criterio que recientemente ha sido avalado por los tribunales de justicia.
Con la declaración de huelga indefinida en marcha, la normalidad en las aulas queda a la espera de posibles avances en la mesa de negociación entre los representantes de los trabajadores y la Generalitat. Mientras tanto, las asociaciones de familias han tenido que empezar a reorganizar las rutinas diarias de conciliación ante un escenario de movilizaciones continuas que busca marcar un punto de inflexión decisivo en el futuro del sistema educativo público.
Durante la concentración, que ha transcurrido en un ambiente reivindicativo y donde ha predominado el color verde como símbolo histórico de la defensa de la escuela pública, se ha procedido a la lectura de varios manifiestos. Estos textos han servido para trasladar a los asistentes las principales demandas de la comunidad educativa y evidenciar la unión de todos los agentes implicados. El acto ha contado con un marcado apoyo institucional, materializado en la presencia del alcalde Jordi Mayor y de varios representantes del equipo de gobierno local, quienes han acompañado a los manifestantes durante la jornada de protesta.
Este paro indefinido, impulsado por los principales sindicatos educativos a escala autonómica, llega tras una serie de negociaciones fallidas con la Conselleria de Educación. Los motivos centrales de la movilización radican en la necesidad de una reducción efectiva de las ratios de alumnos por aula, la urgencia de mejorar y modernizar las infraestructuras y la ampliación de las plantillas de profesorado. Asimismo, el colectivo docente exige la recuperación del poder adquisitivo perdido durante los últimos años y rechaza las últimas propuestas salariales de la administración por considerarlas del todo insuficientes para paliar el estancamiento retributivo.
El impacto de la huelga en los centros escolares de la localidad se ha hecho notar desde primera hora de la mañana. Las cifras de seguimiento reflejan la disparidad habitual en este tipo de convocatorias: mientras que la administración autonómica cifra la participación general en torno al 50%, las organizaciones sindicales elevan el paro a más del 80% de la plantilla docente. A pesar de la paralización de la actividad lectiva ordinaria, los colegios e institutos han garantizado la apertura y la atención al alumnado mediante los servicios mínimos establecidos previamente.
En este sentido, la fijación de los servicios mínimos ha sido uno de los aspectos logísticos más complejos de la jornada, especialmente en lo referente a la obligatoriedad de garantizar la docencia completa al alumnado de segundo de Bachillerato. Esta medida se ha aplicado de forma estricta para asegurar que los estudiantes que se enfrentan próximamente a las pruebas de acceso a la universidad (EVAU) no vean comprometida su evaluación ni su preparación académica, un criterio que recientemente ha sido avalado por los tribunales de justicia.
Con la declaración de huelga indefinida en marcha, la normalidad en las aulas queda a la espera de posibles avances en la mesa de negociación entre los representantes de los trabajadores y la Generalitat. Mientras tanto, las asociaciones de familias han tenido que empezar a reorganizar las rutinas diarias de conciliación ante un escenario de movilizaciones continuas que busca marcar un punto de inflexión decisivo en el futuro del sistema educativo público.