11 mayo 2026
Aulas vacías y gran seguimiento en la jornada de huelga en la enseñanza pública
La jornada lectiva de este lunes ha estado marcada por el paro casi total de la actividad académica en los centros públicos. La huelga educativa ha vaciado las aulas y los pasillos tanto en los colegios de primaria como en los institutos de secundaria. La movilización, orientada a visibilizar la falta de recursos y reclamar mejoras estructurales en el sistema de enseñanza, ha registrado un seguimiento muy elevado en localidades como Cullera y Sueca.
En los institutos Blasco Ibáñez, Llopis Marí y Joan Fuster, la asistencia de alumnado ha sido prácticamente nula durante toda la mañana. La presencia de estudiantes se ha limitado básicamente a las aulas de primero y segundo de Educación Secundaria Obligatoria. Estos grupos de edad no tienen reconocido el derecho a secundar paros, pero una parte de las familias ha decidido no llevar a los hijos a clase para dar apoyo tácito a la protesta. En el resto de niveles superiores, que incluyen tercero y cuarto de ESO, Bachillerato y los ciclos de Formación Profesional, la ausencia de alumnado ha sido total. La falta de estudiantes ha impedido impartir el temario de las asignaturas y ha dejado la actividad lectiva completamente paralizada.
En cuanto al profesorado de secundaria, el paro ha tenido un seguimiento próximo al 85% en estos tres institutos. El personal docente que ha hecho huelga se ha concentrado a primera hora a las puertas de los centros escolares. Posteriormente, se han desplazado a Valencia para participar en la manifestación central programada a las doce del mediodía. Los servicios mínimos fijados por la administración autonómica se han cumplido estrictamente en todos los casos para garantizar la apertura de los centros y la seguridad de los menores presentes. Dentro de los claustros, los datos de presencialidad muestran que el personal que ha acudido a trabajar con normalidad corresponde mayoritariamente a docentes de reciente incorporación.
La repercusión de la huelga se ha trasladado con una intensidad similar a la educación primaria. En los colegios públicos, la participación refleja que más del 75% de los maestros no han acudido a su puesto de trabajo. Los centros han abiertos las puertas y han prestado la atención básica de custodia a los niños y niñas. Al igual que en la secundaria, en los colegios se ha registrado una bajada notable en la asistencia de alumnos debido a la decisión de muchos padres y madres de sumarse a la movilización desde casa. Esto también ha reducido el uso de los servicios complementarios como el comedor escolar y las rutas de transporte lectivo, que han funcionado bajo los mismos servicios mínimos.
Los motivos de este paro generalizado responden a una serie de déficits acumulados en el sistema educativo. Las cifras de matriculación muestran una tendencia al alza en la ratio de alumnos por aula, un factor que dificulta la atención personalizada. A esto se suma el retraso habitual en la cobertura de bajas médicas del profesorado, un proceso que tarda días en resolverse mediante las listas de interins y que altera el ritmo de trabajo de los departamentos. Asimismo, la ejecución de reformas en edificios escolares se encuentra estancada en diversos puntos del territorio, hecho que obliga a algunos centros a continuar utilizando instalaciones prefabricadas de manera indefinida. La suma de la falta de inversión en infraestructuras, la carga burocrática en las aulas y la necesidad de ampliar las plantillas para atender al alumnado con necesidades específicas conforman los ejes centrales de esta jornada de paralización académica.
En los institutos Blasco Ibáñez, Llopis Marí y Joan Fuster, la asistencia de alumnado ha sido prácticamente nula durante toda la mañana. La presencia de estudiantes se ha limitado básicamente a las aulas de primero y segundo de Educación Secundaria Obligatoria. Estos grupos de edad no tienen reconocido el derecho a secundar paros, pero una parte de las familias ha decidido no llevar a los hijos a clase para dar apoyo tácito a la protesta. En el resto de niveles superiores, que incluyen tercero y cuarto de ESO, Bachillerato y los ciclos de Formación Profesional, la ausencia de alumnado ha sido total. La falta de estudiantes ha impedido impartir el temario de las asignaturas y ha dejado la actividad lectiva completamente paralizada.
En cuanto al profesorado de secundaria, el paro ha tenido un seguimiento próximo al 85% en estos tres institutos. El personal docente que ha hecho huelga se ha concentrado a primera hora a las puertas de los centros escolares. Posteriormente, se han desplazado a Valencia para participar en la manifestación central programada a las doce del mediodía. Los servicios mínimos fijados por la administración autonómica se han cumplido estrictamente en todos los casos para garantizar la apertura de los centros y la seguridad de los menores presentes. Dentro de los claustros, los datos de presencialidad muestran que el personal que ha acudido a trabajar con normalidad corresponde mayoritariamente a docentes de reciente incorporación.
La repercusión de la huelga se ha trasladado con una intensidad similar a la educación primaria. En los colegios públicos, la participación refleja que más del 75% de los maestros no han acudido a su puesto de trabajo. Los centros han abiertos las puertas y han prestado la atención básica de custodia a los niños y niñas. Al igual que en la secundaria, en los colegios se ha registrado una bajada notable en la asistencia de alumnos debido a la decisión de muchos padres y madres de sumarse a la movilización desde casa. Esto también ha reducido el uso de los servicios complementarios como el comedor escolar y las rutas de transporte lectivo, que han funcionado bajo los mismos servicios mínimos.
Los motivos de este paro generalizado responden a una serie de déficits acumulados en el sistema educativo. Las cifras de matriculación muestran una tendencia al alza en la ratio de alumnos por aula, un factor que dificulta la atención personalizada. A esto se suma el retraso habitual en la cobertura de bajas médicas del profesorado, un proceso que tarda días en resolverse mediante las listas de interins y que altera el ritmo de trabajo de los departamentos. Asimismo, la ejecución de reformas en edificios escolares se encuentra estancada en diversos puntos del territorio, hecho que obliga a algunos centros a continuar utilizando instalaciones prefabricadas de manera indefinida. La suma de la falta de inversión en infraestructuras, la carga burocrática en las aulas y la necesidad de ampliar las plantillas para atender al alumnado con necesidades específicas conforman los ejes centrales de esta jornada de paralización académica.