7 mayo 2026
Multan a un alumno de aviación por sobrevolar la playa a ras de agua
Una avioneta fue detectada volando a una altitud que no respetaba los mínimos de seguridad establecidos sobre varias playas de la provincia de Valencia. La trayectoria del aparato recorrió la línea de costa por encima del agua y la arena en municipios de la comarca de la Safor como Oliva, Bellreguard, Gandia y Cullera, además de otras localidades próximas del litoral.
Las personas que se encontraban en aquellos momentos en las playas afectadas dieron el aviso. Se registraron numerosas llamadas al servicio de emergencias 112 para notificar que una aeronave pasaba muy cerca de la zona de baño, un hecho que suponía un riesgo de seguridad tanto para los bañistas como para las personas que paseaban o trabajaban en la arena.
La Guardia Civil movilizó al Equipo Pegaso de la comandancia de Valencia. Este grupo de seguridad está especializado en el control del espacio aéreo, la vigilancia de aeronaves ligeras y la normativa de drones. Los agentes iniciaron una investigación con los datos proporcionados por los testigos, lo que les permitió rastrear el vuelo e identificar al responsable de la maniobra poco después del suceso.
La investigación policial concluyó que la persona que se encontraba a los mandos de la avioneta era un estudiante de aviación. Concretamente, el piloto estaba en fase de prácticas y aquel era uno de los primeros vuelos que realizaba de manera autónoma, sin la presencia de un monitor en la cabina para supervisar la ruta o corregir posibles desviaciones de la altitud mínima permitida en las zonas pobladas o de costa.
Los agentes procedieron a levantar la correspondiente acta-denuncia contra el piloto. En el documento policial se detalla una lista de infracciones a las normativas vigentes. Según consta en el expediente, el vuelo vulneró los preceptos de la Ley de Navegación Aérea y la Ley de Seguridad Aérea a escala nacional. Asimismo, se ha registrado el incumplimiento del Real Decreto 1180/18, y de las normativas europeas SORA 3105 y 5005, que regulan los estándares de seguridad operacional para vuelos de estas características.
Finalmente, la Guardia Civil ha remitido toda la información y el acta-denuncia a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). Este organismo será el encargado de instruir el expediente sancionador y determinar la multa definitiva. De acuerdo con la legislación actual, las sanciones económicas derivadas de estas infracciones parten de una cuantía mínima de 4.000 euros, pero el límite puede llegar hasta los 300.000 euros, según la valoración final del riesgo que la maniobra generó para las personas.
Las personas que se encontraban en aquellos momentos en las playas afectadas dieron el aviso. Se registraron numerosas llamadas al servicio de emergencias 112 para notificar que una aeronave pasaba muy cerca de la zona de baño, un hecho que suponía un riesgo de seguridad tanto para los bañistas como para las personas que paseaban o trabajaban en la arena.
La Guardia Civil movilizó al Equipo Pegaso de la comandancia de Valencia. Este grupo de seguridad está especializado en el control del espacio aéreo, la vigilancia de aeronaves ligeras y la normativa de drones. Los agentes iniciaron una investigación con los datos proporcionados por los testigos, lo que les permitió rastrear el vuelo e identificar al responsable de la maniobra poco después del suceso.
La investigación policial concluyó que la persona que se encontraba a los mandos de la avioneta era un estudiante de aviación. Concretamente, el piloto estaba en fase de prácticas y aquel era uno de los primeros vuelos que realizaba de manera autónoma, sin la presencia de un monitor en la cabina para supervisar la ruta o corregir posibles desviaciones de la altitud mínima permitida en las zonas pobladas o de costa.
Los agentes procedieron a levantar la correspondiente acta-denuncia contra el piloto. En el documento policial se detalla una lista de infracciones a las normativas vigentes. Según consta en el expediente, el vuelo vulneró los preceptos de la Ley de Navegación Aérea y la Ley de Seguridad Aérea a escala nacional. Asimismo, se ha registrado el incumplimiento del Real Decreto 1180/18, y de las normativas europeas SORA 3105 y 5005, que regulan los estándares de seguridad operacional para vuelos de estas características.
Finalmente, la Guardia Civil ha remitido toda la información y el acta-denuncia a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). Este organismo será el encargado de instruir el expediente sancionador y determinar la multa definitiva. De acuerdo con la legislación actual, las sanciones económicas derivadas de estas infracciones parten de una cuantía mínima de 4.000 euros, pero el límite puede llegar hasta los 300.000 euros, según la valoración final del riesgo que la maniobra generó para las personas.