6 mayo 2026
Se explora un modelo europeo de voluntariado con recompensa en el comercio
El Ayuntamiento de Cullera
analiza la viabilidad de integrar nuevos modelos de participación ciudadana a través del programa
europeo de intercambio institucional 'city-to-city'. El foco de estudio se centra en el proyecto checo
denominado Účka, originario de la ciudad de Ústí nad Labem, una iniciativa reconocida a escala
internacional que conecta el trabajo voluntario de la comunidad con el soporte directo a la economía
local y la oferta de ocio.
El sistema Účka funciona mediante una plataforma y aplicación digital donde la administración pública, junto a diversas entidades sociales, publica necesidades específicas de mantenimiento del espacio urbano. Estas tareas incluyen trabajos como la pintura de mobiliario urbano, la limpieza de zonas peatonales, el mantenimiento de jardines públicos o la plantación de arbolado. Los ciudadanos que deciden inscribirse y participar en estas acciones de manera voluntaria reciben como compensación una moneda digital o créditos.
Una vez acumulados, estos puntos funcionan como un método de pago válido dentro de una red de establecimientos adheridos. El vecindario puede canjear su tiempo y esfuerzo por entradas a recintos culturales como teatros y museos, o accesos a instalaciones deportivas como las piscinas municipales, y también consumir en comercios de barrio o locales de hostelería. Así, se establece un circuito de economía circular donde los recursos generados por la propia participación ciudadana se quedan y se reinvierten de manera directa en el tejido empresarial de proximidad.
Los datos de la implementación de este modelo en la República Checa muestran la participación continuada de cerca de 5.000 residentes en el sistema de recompensas. Paralelamente, los comercios locales que forman parte de la red han registrado un incremento del 20% en su clientela, un hecho que evidencia la capacidad de la plataforma para dinamizar la actividad económica a pequeña escala y fidelizar a los consumidores de la propia ciudad. A nivel urbano, el resultado visible es una mejora constante y descentralizada de los espacios públicos sin que suponga una carga inasumible para las arcas municipales.
Este proyecto centroeuropeo, que nació con el apoyo de estudiantes universitarios para modernizar la vida comunitaria, recibió recientemente un galardón a la innovación en el marco de los premios estatales 'Smart City'. El objetivo de fondo del programa radica en el desarrollo socioeconómico sostenible, abordando de manera integral tres ámbitos de actuación. En el ámbito medioambiental, permite mantener y poner en valor los espacios verdes; en el ámbito económico, genera un flujo de clientes nuevos hacia la pequeña empresa y la hostelería; y en el ámbito social, incentiva el sentido de pertenencia, el trabajo en equipo y la inclusión de los vecinos.
La participación en las redes de intercambio europeas permite a los municipios incorporar buenas prácticas y replicar casos de éxito. Esta transmisión de información facilita el aprendizaje mutuo y la aplicación de políticas probadas, evitando el ensayo y error en la estrategia local y aprovechando los protocolos de innovación tecnológica y de movilización vecinal que ya han funcionado en otras ciudades de Europa.
El sistema Účka funciona mediante una plataforma y aplicación digital donde la administración pública, junto a diversas entidades sociales, publica necesidades específicas de mantenimiento del espacio urbano. Estas tareas incluyen trabajos como la pintura de mobiliario urbano, la limpieza de zonas peatonales, el mantenimiento de jardines públicos o la plantación de arbolado. Los ciudadanos que deciden inscribirse y participar en estas acciones de manera voluntaria reciben como compensación una moneda digital o créditos.
Una vez acumulados, estos puntos funcionan como un método de pago válido dentro de una red de establecimientos adheridos. El vecindario puede canjear su tiempo y esfuerzo por entradas a recintos culturales como teatros y museos, o accesos a instalaciones deportivas como las piscinas municipales, y también consumir en comercios de barrio o locales de hostelería. Así, se establece un circuito de economía circular donde los recursos generados por la propia participación ciudadana se quedan y se reinvierten de manera directa en el tejido empresarial de proximidad.
Los datos de la implementación de este modelo en la República Checa muestran la participación continuada de cerca de 5.000 residentes en el sistema de recompensas. Paralelamente, los comercios locales que forman parte de la red han registrado un incremento del 20% en su clientela, un hecho que evidencia la capacidad de la plataforma para dinamizar la actividad económica a pequeña escala y fidelizar a los consumidores de la propia ciudad. A nivel urbano, el resultado visible es una mejora constante y descentralizada de los espacios públicos sin que suponga una carga inasumible para las arcas municipales.
Este proyecto centroeuropeo, que nació con el apoyo de estudiantes universitarios para modernizar la vida comunitaria, recibió recientemente un galardón a la innovación en el marco de los premios estatales 'Smart City'. El objetivo de fondo del programa radica en el desarrollo socioeconómico sostenible, abordando de manera integral tres ámbitos de actuación. En el ámbito medioambiental, permite mantener y poner en valor los espacios verdes; en el ámbito económico, genera un flujo de clientes nuevos hacia la pequeña empresa y la hostelería; y en el ámbito social, incentiva el sentido de pertenencia, el trabajo en equipo y la inclusión de los vecinos.
La participación en las redes de intercambio europeas permite a los municipios incorporar buenas prácticas y replicar casos de éxito. Esta transmisión de información facilita el aprendizaje mutuo y la aplicación de políticas probadas, evitando el ensayo y error en la estrategia local y aprovechando los protocolos de innovación tecnológica y de movilización vecinal que ya han funcionado en otras ciudades de Europa.