Una nueva oportunidad para que los jóvenes inactivos retomen los estudios
29 abril 2026
El municipio de Cullera pone en marcha una nueva edición del programa Joven Oportunidad (JOOP). Esta iniciativa se dirige a personas de entre 16 y 21 años que han abandonado los estudios de manera prematura y que, en la actualidad, no se encuentran trabajando ni cursando ningún tipo de formación. El objetivo central de la intervención es dotar a este sector de la población de una orientación integral que facilite su retorno al sistema educativo y aumente sus posibilidades de inserción laboral.
El proyecto está promovido por el Instituto Valenciano de la Juventud (IVAJ) y cuenta con la cofinanciación del Fondo Social Europeo Plus (FSE+). Para poder acceder y formar parte de los grupos de trabajo, los participantes deben estar previamente inscritos en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil, un registro institucional que centraliza las acciones y ayudas para menores de treinta años en situación de desempleo.
La metodología del JOOP se aleja del esquema de un aula tradicional. El programa se estructura en sesiones diarias de lunes a viernes en horario de mañana. La figura central es un orientador que trabaja con los jóvenes aspectos como la autoestima, la motivación y el crecimiento personal. A través de dinámicas de grupo y atención individualizada, los asistentes identifican sus intereses y aprenden a definir metas. El trabajo psicológico y actitudinal se plantea como el paso previo necesario antes de abordar la reincorporación académica, ya que el perfil del usuario suele presentar un alto nivel de desmotivación hacia el sistema escolar.
En cuanto al ámbito académico, el programa se centra en mostrar la oferta de la Formación Profesional (FP). Los jóvenes reciben información sobre las diferentes familias profesionales, especialmente las de Grado Medio. Se analizan los requisitos de acceso, los planes de estudio y las competencias que se adquieren en cada ciclo. El equipo orientador evalúa la opción que mejor encaja con el perfil de cada participante para construir un itinerario formativo viable.
Uno de los pilares fundamentales del programa son las salidas al exterior y el contacto directo con el mercado laboral. Se programan visitas periódicas a empresas locales y comarcales de diversos sectores. Estas actividades permiten a los participantes observar entornos de trabajo reales, entender el funcionamiento de una empresa por dentro y conocer los perfiles que demandan los empleadores en la actualidad. Con esta información, los jóvenes pueden comprobar de primera mano si los trabajos se ajustan a sus expectativas y entender la utilidad práctica de obtener una titulación.
Además del vertiente académico y laboral, el desarrollo del programa incluye actividades complementarias. Se llevan a cabo jornadas deportivas y visitas culturales. Estas prácticas fomenten la cohesión del grupo, el trabajo en equipo y el establecimiento de hábitos y rutinas, elementos que ayudan a estructurar el día a día de personas que llevaban tiempo inactivas.
Los datos de ediciones anteriores a nivel autonómico muestran que cerca de un 75% de los asistentes consigue una activación positiva al finalizar los meses de intervención. Esto se traduce en el hecho de que la mayoría retoma los estudios para obtener el título de la Educación Secundaria Obligatoria, se matricula directamente en un ciclo de FP o, de manera alternativa, inicia una búsqueda activa de empleo con un proyecto de vida definido.