Avanza el esperado desdoblamiento de la vía férrea hacia Gandia
29 abril 2026
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) avanza en los trámites para materializar el desdoblamiento de la línea de Cercanías C-1 hacia el sur. La redacción del proyecto que permitirá duplicar la vía férrea en el tramo que conecta con Gandia ya está en marcha, un paso que acerca el inicio de una infraestructura básica para la movilidad de las comarcas centrales.
El proceso para hacer realidad esta doble vía ha estado parado durante años por diversas exigencias legales. La Declaración de Impacto Ambiental supuso el principal obstáculo, ya que el trazado discurre cerca de zonas de alto valor ecológico y parcelas de regadío histórico. Ahora, con ese trámite ambiental completado, se ha iniciado el trabajo de diseño sobre el papel.
La planificación fija que la empresa encargada de redactar el proyecto técnico entregue el documento definitivo a lo largo de este año 2026. Una vez recibido y validado, se abrirá la fase de licitación pública para contratar a la constructora. La ejecución material de los trabajos sobre el terreno se alargará un mínimo de dos años y medio desde la firma del inicio de obras.
La obra de desdoblamiento es de gran envergadura. Consiste en la construcción de una plataforma ferroviaria nueva a lo largo de 23 kilómetros. El actual trazado de vía única provoca un auténtico cuello de botella ferroviario, ya que obliga a los trenes a esperar en las estaciones para poder cruzarse con los convoyes que circulan en sentido contrario. Esto impide aumentar la frecuencia de paso y alarga el tiempo de viaje.
La intervención tiene un presupuesto aproximado de 170 millones de euros. El dinero servirá para instalar las nuevas vías, adaptar la electrificación, renovar la señalización y adecuar los pasos a nivel y las estructuras existentes a lo largo de todo el recorrido.
Hay que tener en cuenta que la construcción de este nuevo trazado constituye la segunda parte de un plan global de mejora. La primera fase actúa sobre el corredor comprendido entre la estación de Silla y los términos municipales situados más al sur.
Actualmente, las obras de esa fase previa ya se están ejecutando y afectan de lleno al servicio ordinario de trenes. Los trabajos obligan a cortar la circulación en algunos puntos y limitar la velocidad, hechos que provocan retrasos diarios, reajustes de horarios y cancelaciones frecuentes. Estas incidencias causen molestias a los miles de viajeros que dependen del servicio para ir a trabajar o estudiar.
El calendario del ente ferroviario señala el próximo mes de junio como la fecha en la que finalizarán las obras de la primera fase. Una vez concluidas estas tareas de adecuación, la circulación debería recuperar la puntualidad y la normalidad en los horarios. Superado este episodio temporal, todos los esfuerzos técnicos se centrarán en licitar la fase final y empezar a mover tierras en los 23 kilómetros de la nueva vía doble hasta la capital de la Safor.
El proceso para hacer realidad esta doble vía ha estado parado durante años por diversas exigencias legales. La Declaración de Impacto Ambiental supuso el principal obstáculo, ya que el trazado discurre cerca de zonas de alto valor ecológico y parcelas de regadío histórico. Ahora, con ese trámite ambiental completado, se ha iniciado el trabajo de diseño sobre el papel.
La planificación fija que la empresa encargada de redactar el proyecto técnico entregue el documento definitivo a lo largo de este año 2026. Una vez recibido y validado, se abrirá la fase de licitación pública para contratar a la constructora. La ejecución material de los trabajos sobre el terreno se alargará un mínimo de dos años y medio desde la firma del inicio de obras.
La obra de desdoblamiento es de gran envergadura. Consiste en la construcción de una plataforma ferroviaria nueva a lo largo de 23 kilómetros. El actual trazado de vía única provoca un auténtico cuello de botella ferroviario, ya que obliga a los trenes a esperar en las estaciones para poder cruzarse con los convoyes que circulan en sentido contrario. Esto impide aumentar la frecuencia de paso y alarga el tiempo de viaje.
La intervención tiene un presupuesto aproximado de 170 millones de euros. El dinero servirá para instalar las nuevas vías, adaptar la electrificación, renovar la señalización y adecuar los pasos a nivel y las estructuras existentes a lo largo de todo el recorrido.
Hay que tener en cuenta que la construcción de este nuevo trazado constituye la segunda parte de un plan global de mejora. La primera fase actúa sobre el corredor comprendido entre la estación de Silla y los términos municipales situados más al sur.
Actualmente, las obras de esa fase previa ya se están ejecutando y afectan de lleno al servicio ordinario de trenes. Los trabajos obligan a cortar la circulación en algunos puntos y limitar la velocidad, hechos que provocan retrasos diarios, reajustes de horarios y cancelaciones frecuentes. Estas incidencias causen molestias a los miles de viajeros que dependen del servicio para ir a trabajar o estudiar.
El calendario del ente ferroviario señala el próximo mes de junio como la fecha en la que finalizarán las obras de la primera fase. Una vez concluidas estas tareas de adecuación, la circulación debería recuperar la puntualidad y la normalidad en los horarios. Superado este episodio temporal, todos los esfuerzos técnicos se centrarán en licitar la fase final y empezar a mover tierras en los 23 kilómetros de la nueva vía doble hasta la capital de la Safor.