Las contrataciones de emergencia por la DANA frenan el desempleo en invierno
28 abril 2026
La evolución del mercado laboral durante el primer trimestre del año muestra una resistencia inusual a nivel municipal frente a la tendencia general. Mientras que la Encuesta de Población Activa (EPA) certifica un aumento de 41.200 parados en el conjunto de la Comunitat Valenciana, la estadística local cierra el mes de marzo con una reducción interanual del desempleo. Los datos oficiales cifran en 1.213 las personas inscritas en las listas de Labora, sobre una población total de 24.126 habitantes. Esto sitúa la tasa de paro en el 10,34%. Estas cifras mejoran los registros del mismo mes del año pasado, cuando con idéntica población había 1.237 desempleados y una tasa del 10,54%.
Esta contención del paro durante los meses más flojos del año se explica de manera directa por la intervención de las administraciones públicas tras el temporal. Los fondos autonómicos y estatales destinados a reparar los daños provocados por la DANA han generado una vía de empleo extraordinaria que ha amortiguado el parón del sector servicios. Decenas de trabajadores han sido contratados a través de planes de empleo para llevar a cabo tareas urgentes de adecuación del entorno. Los trabajos se han centrado principalmente en la reconstrucción de la red de caminos rurales, la extracción masiva de cañas y residuos de la línea de costa y la reparación de mobiliario e infraestructuras urbanas. Estas faenas han absorbido una parte significativa de la mano de obra que, en circunstancias normales, habría pasado el invierno sin ingresos.
A pesar de la mejora del dato interanual, el impacto de la estacionalidad continúa marcando la economía local. El cierre de los establecimientos hosteleros y comerciales en el barrio de Sant Antoni, la zona del Racó y el Paseo Marítimo durante los meses de enero, febrero y marzo deja a miles de personas inactivas. Los empleados con contratos fijos discontinuos se mantienen en suspensión legal hasta el nuevo llamamiento empresarial. La ausencia de un tejido industrial fuerte impide recolocar todo este excedente laboral vinculado al sol y la playa.
El efecto del calendario también ayuda a dimensionar los datos actuales. Este año, las fechas clave del inicio de la campaña turística, como la Semana Santa y los días previos a las Fiestas Mayores, han caído de lleno en el mes de abril. Por lo tanto, la estadística de marzo todavía no recoge las contrataciones masivas que hace el sector privado para limpiar apartamentos, abrir hoteles y preparar las terrazas para recibir a los primeros visitantes. La bajada del desempleo responde únicamente a las contrataciones públicas excepcionales y a una estabilidad de la base trabajadora, sin el impulso del turismo.
En la radiografía demográfica, el desempleo continúa penalizando a los colectivos tradicionales. Los menores de 25 años encuentran graves dificultades para acceder a su primer contrato o a trabajos de fin de semana hasta que no arranca el ocio primaveral y estival. En paralelo, un porcentaje alto de mujeres vinculadas a los servicios de limpieza y hostelería dependen directamente de la reapertura de los bloques de apartamentos y las segundas residencias. El análisis de los datos certifica que, si bien la obra pública de emergencia ha salvado la estadística invernal, la estructura laboral del municipio mantiene una dependencia prácticamente absoluta del ciclo turístico para crear puestos de trabajo masivos.