Un cierre de fiestas patronales marcado por el agradecimiento y la solidaridad
22 abril 2026
Las fiestas patronales han llegado a su fin y este año lo han hecho con una visita que trae mucha historia detrás. Estos días nos han acompañado unos vecinos de Istán, un pueblo situado en la provincia de Málaga. No hablamos de un grupo de viajeros convencionales. Detrás de este encuentro hay una relación de cooperación muy estrecha, forjada a pie de calle y en medio de situaciones de emergencia que han afectado a ambas poblaciones.
Para entender de dónde nace este vínculo, hay que hacer un poco de memoria y situarnos en la DANA del pasado otoño de 2024. Cuando las inundaciones golpearon Cullera y el resto del territorio valenciano, provocando pérdidas materiales incalculables, la respuesta desde la distancia fue inmediata. A pesar de los más de seiscientos kilómetros que separan la costa andalusa de la nuestra, un grupo de voluntarios de Istán se movilizó enseguida. Cargaron vehículos con productos de primera necesidad y vinieron para sumarse a las tareas de limpieza. Durante semanas, el trabajo conjunto se centralizó en los puntos logísticos ubicados en el entorno de la sede de Protección Civil y del antiguo almacén de Botanch. Desde allí, se coordinaba el reparto de alimentos y de equipamiento de rescate.
La realidad es que la historia de ayuda tiene un episodio anterior y la solidaridad andaluza era una respuesta completamente recíproca. Tiempo atrás, miembros del voluntariado local habían cogido furgonetas para ir hasta Istán a prestar apoyo cuando aquel municipio sufrió su propio escenario de emergencia. Este intercambio de colaboración en los momentos más críticos ha creado una red de acción ciudadana sólida que funciona por encima de los trámites y las largas distancias.
Ahora, con el entorno recuperado y la celebración en marcha, la situación ha sido bien distinta. Los coordinadores del voluntariado han aprovechado la agenda de las fiestas mayores para organizar unos días de encuentro y convivencia. La intención ha sido ofrecer a los visitantes andaluces una estancia relajada, para que pudieran disfrutar de la zona sin tener que vestir ropa de trabajo, botas de agua ni herramientas. Se han reunido para compartir la cultura, la gastronomía y las tradiciones desde la tranquilidad que da un pueblo en fiesta.
Para completar esta experiencia, el concejal Àlex Morales ha asumido el rol de guía. A lo largo de las jornadas, ha acompañado al grupo por el entorno del Castillo, el barrio histórico, el santuario y otros puntos clave del litoral. Estas rutas han servido para mostrar la cara monumental, festiva y amable del municipio a unas personas que, hasta hace muy poco, solo habían conocido nuestras calles llenas de barro.
Hay que tener en cuenta que la unión entre los dos pueblos ya quedó registrada hace unos meses en el espacio público local. El pasado octubre, en el primer aniversario de la catástrofe natural, se inauguró la nueva Plaza del Voluntariado. En aquel acto institucional de homenaje se colocaron doscientas veintinueve rosas blancas en memoria de las víctimas y se descubrió una escultura de bronce que representa unas botas manchadas de barro y una pala. Allí ya asistieron representantes de Istán de manera oficial. Ahora, su presencia nuevamente en un contexto de celebración confirma que los lazos construidos durante aquellos días de adversidad se han convertido en una amistad permanente y sincera.