Europa financia la restauración de la muralla del Castillo dañada por la DANA
22 abril 2026
El Fondo de Solidaridad de la Unión Europea (FSUE) ha formalizado una asignación de 111.319 euros destinada a sufragar los costes de la rehabilitación de emergencia del castillo de Cullera. Esta infraestructura defensiva sufrió daños estructurales severos a consecuencia de las precipitaciones torrenciales derivadas del episodio de DANA registrado en otoño del año 2024. La transferencia de fondos permite compensar el gasto económico adelantado en su momento por la administración local para evitar el colapso de la edificación y garantizar la seguridad en el recinto.
El impacto meteorológico desencadenó el derrumbe parcial del lienzo oriental y de la torre esquinera, elementos correspondientes al primer albacar del complejo fortificado. La erosión hídrica dejó al descubierto el interior del muro original, construido con la técnica de la tapia de tierra durante el siglo X, en plena época de dominación islámica. La exposición de estos materiales milenarios al exterior representaba un riesgo de degradación irreversible para un conjunto arquitectónico que actualmente está catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC).
Ante la situación de inestabilidad estructural y el peligro de desprendimientos, los procedimientos administrativos de urgencia se activaron a finales de 2024. La intervención, presupuestada inicialmente en 105.000 euros mediante contratación de emergencia, se ha justificado finalmente por un valor superior a los 111.000 euros. Los datos administrativos reflejan que esta variación responde a la inclusión de tareas imprevistas de consolidación arqueológica que fueron necesarias al abrir los muros. La obra se dividió en diferentes fases operativas: la primera consistió en el desescombro, el apuntalamiento de las estructuras adyacentes y el cierre perimetral del área afectada. Posteriormente, se ejecutó la reconstrucción volumétrica del muro y el saneamiento de los paramentos históricos, utilizando metodologías compatibles con los materiales originales para preservar la autenticidad del conjunto defensivo sin alterar su morfología original.
Los trabajos de reconstrucción física concluyeron durante el mes de abril de 2025. El restablecimiento de la integridad estructural hizo posible reobrir el acceso al público coincidiendo con el comienzo de las semanas de máxima afluencia turística del municipio. La presente inyección económica procedente de instancias comunitarias se enmarca en una línea de financiación diseñada para paliar los efectos de las catástrofes naturales sobre las infraestructuras públicas y el patrimonio histórico.
La asignación a este monumento se integra dentro de una resolución más amplia dirigida a diversos municipios de la Comunitat Valenciana que acreditaron pérdidas patrimoniales millonarias durante la misma DANA. Las auditorías técnicas y los estudios estructurales documentados en el expediente de la restauración detallan que las nuevas capas de protección aplicadas al primer albacar están diseñadas específicamente para aumentar la resiliencia del monumento ante futuras precipitaciones torrenciales. Estos tratamientos mejoran el índice de impermeabilidad de la tapia de tierra a la vez que mantienen inalterada su capacidad de transpiración natural, un factor clave en la conservación de arquitectura histórica vulnerable a los fenómenos climáticos extremos.
El impacto meteorológico desencadenó el derrumbe parcial del lienzo oriental y de la torre esquinera, elementos correspondientes al primer albacar del complejo fortificado. La erosión hídrica dejó al descubierto el interior del muro original, construido con la técnica de la tapia de tierra durante el siglo X, en plena época de dominación islámica. La exposición de estos materiales milenarios al exterior representaba un riesgo de degradación irreversible para un conjunto arquitectónico que actualmente está catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC).
Ante la situación de inestabilidad estructural y el peligro de desprendimientos, los procedimientos administrativos de urgencia se activaron a finales de 2024. La intervención, presupuestada inicialmente en 105.000 euros mediante contratación de emergencia, se ha justificado finalmente por un valor superior a los 111.000 euros. Los datos administrativos reflejan que esta variación responde a la inclusión de tareas imprevistas de consolidación arqueológica que fueron necesarias al abrir los muros. La obra se dividió en diferentes fases operativas: la primera consistió en el desescombro, el apuntalamiento de las estructuras adyacentes y el cierre perimetral del área afectada. Posteriormente, se ejecutó la reconstrucción volumétrica del muro y el saneamiento de los paramentos históricos, utilizando metodologías compatibles con los materiales originales para preservar la autenticidad del conjunto defensivo sin alterar su morfología original.
Los trabajos de reconstrucción física concluyeron durante el mes de abril de 2025. El restablecimiento de la integridad estructural hizo posible reobrir el acceso al público coincidiendo con el comienzo de las semanas de máxima afluencia turística del municipio. La presente inyección económica procedente de instancias comunitarias se enmarca en una línea de financiación diseñada para paliar los efectos de las catástrofes naturales sobre las infraestructuras públicas y el patrimonio histórico.
La asignación a este monumento se integra dentro de una resolución más amplia dirigida a diversos municipios de la Comunitat Valenciana que acreditaron pérdidas patrimoniales millonarias durante la misma DANA. Las auditorías técnicas y los estudios estructurales documentados en el expediente de la restauración detallan que las nuevas capas de protección aplicadas al primer albacar están diseñadas específicamente para aumentar la resiliencia del monumento ante futuras precipitaciones torrenciales. Estos tratamientos mejoran el índice de impermeabilidad de la tapia de tierra a la vez que mantienen inalterada su capacidad de transpiración natural, un factor clave en la conservación de arquitectura histórica vulnerable a los fenómenos climáticos extremos.