El programa ‘Cullera et beca’ ofrece quince plazas de prácticas remuneradas
21 abril 2026
Foto de archivo.
El Ayuntamiento de Cullera ha formalizado la apertura del programa de prácticas formativas conocido como ‘Cullera et beca’. Esta iniciativa ofrece un total de 15 plazas destinadas a jóvenes que se encuentran cursando estudios reglados, con el objetivo de proporcionar una primera incursión en el entorno laboral dentro de la estructura de la administración pública local durante el periodo estival. El programa formativo se desarrolla durante los meses de julio y agosto. Cada estudiante seleccionado percibe una dotación económica mensual de 500 euros bruts, lo que supone una inversión directa en capital humano joven por parte del consistorio. La jornada laboral establecida para estos beneficiarios es de 20 horas semanales, distribuidas habitualmente en horario de mañana, para permitir la compatibilidad con el descanso académico. Esta convocatoria se enmarca en una estrategia de fomento de la empleabilidad que busca reducir la fractura entre la formación teórica y la práctica profesional. Las becas están financiadas íntegramente con fondos municipales, consolidando un model de gestión autónoma tras la extinción de programas provinciales similares que existían en años anteriores. Para acceder a una de estas quince plazas, los aspirantes deben cumplir una serie de criterios administrativos y académicos estrictos. Los solicitantes deben tener más de 18 años y estar empadronados en el municipio de Cullera. En el ámbito formativo, se exige estar matriculado en alguna de las enseñanzas siguientes: Ciclos Formativos de Formación Profesional (Grado Medio o Superior), Enseñanzas Universitarias oficiales de Grado, Diplomatura o Licenciatura, o bien en un Máster oficial impartido por una universidad. La asignación de las plazas se realiza mediante un proceso de concurrencia competitiva. El baremo de puntuación se centra principalmente en el expediente académico del curso anterior, ponderado con la situación socioeconómica de la unidad familiar y el nivel de conocimientos de valenciano acreditado. También se valoran otros mérits como cursos de formación complementaria relacionados con el área de ejercicio de la beca. El alumnado seleccionado se integra en diversos departamentos del Ayuntamiento, según su especialización académica. Entre las áreas que habitualmente requieren refuerzo y soporte formativo durante el verano se encuentran: · Turismo y Playas: Especialmente relevante en Cullera por el aumento estacional de la población. Los estudiantes colaboran en puntos de información turística y en la gestión de servicios litorales. · Administración General: Apoyo en tareas de digitalización de archivos, atención ciudadana y gestión de trámites administrativos. · Cultura y Patrimonio: Participación en la dinamización de museos, bibliotecas y actividades culturales de verano. · Deportes: Asistencia en la organización de eventos deportivos y gestión de instalaciones municipales. · Medio Ambiente: Apoyo en tareas de vigilancia y concienciación ecológica en el entorno natural del municipio. La estancia de los jóvenes en las dependencias municipales no se limita a la ejecución de tareas mecánicas, sino que implica el aprendizaje del funcionamiento interno de una corporación local. Los becarios conocen de primera mano los procedimientos de la Ley de Procedimiento Administrativo Común, el uso de firmas digitales y la interacción con la ciudadanía desde una perspectiva institucional. Esta experiencia sirve como mecanismo de transparencia, ya que permite que una generación de jóvenes comprenda la complejidad de la gestión pública y los mecanismos de toma de decisiones que afectan a su ciudad. Asimismo, el programa actúa como un elemento de retención del talento local, mostrando las oportunidades profesionales que existen dentro de la propia comarca de la Ribera Baixa. La llegada de estos 15 estudiantes coincide con el momento de mayor presión asistencial para el Ayuntamiento de Cullera. El incremento de turistas durante los meses de julio y agosto multiplica la demanda de servicios públicos. La incorporación de este personal en formación permite a la administración local mantener unos estándares de calidad en la atención sin saturar las plantillas estructurales, a la vez que los jóvenes aplican sus conocimientos académicos en situaciones reales de gestión de alta intensidad. El proceso de selección finalizará en las próximas semanas, una vez revisadas las alegaciones y publicadas las listas definitivas de admitidos, para garantizar que la incorporación se realice de manera efectiva a principios del mes de julio.
El Ayuntamiento de Cullera ha formalizado la apertura del programa de prácticas formativas conocido como ‘Cullera et beca’. Esta iniciativa ofrece un total de 15 plazas destinadas a jóvenes que se encuentran cursando estudios reglados, con el objetivo de proporcionar una primera incursión en el entorno laboral dentro de la estructura de la administración pública local durante el periodo estival. El programa formativo se desarrolla durante los meses de julio y agosto. Cada estudiante seleccionado percibe una dotación económica mensual de 500 euros bruts, lo que supone una inversión directa en capital humano joven por parte del consistorio. La jornada laboral establecida para estos beneficiarios es de 20 horas semanales, distribuidas habitualmente en horario de mañana, para permitir la compatibilidad con el descanso académico. Esta convocatoria se enmarca en una estrategia de fomento de la empleabilidad que busca reducir la fractura entre la formación teórica y la práctica profesional. Las becas están financiadas íntegramente con fondos municipales, consolidando un model de gestión autónoma tras la extinción de programas provinciales similares que existían en años anteriores. Para acceder a una de estas quince plazas, los aspirantes deben cumplir una serie de criterios administrativos y académicos estrictos. Los solicitantes deben tener más de 18 años y estar empadronados en el municipio de Cullera. En el ámbito formativo, se exige estar matriculado en alguna de las enseñanzas siguientes: Ciclos Formativos de Formación Profesional (Grado Medio o Superior), Enseñanzas Universitarias oficiales de Grado, Diplomatura o Licenciatura, o bien en un Máster oficial impartido por una universidad. La asignación de las plazas se realiza mediante un proceso de concurrencia competitiva. El baremo de puntuación se centra principalmente en el expediente académico del curso anterior, ponderado con la situación socioeconómica de la unidad familiar y el nivel de conocimientos de valenciano acreditado. También se valoran otros mérits como cursos de formación complementaria relacionados con el área de ejercicio de la beca. El alumnado seleccionado se integra en diversos departamentos del Ayuntamiento, según su especialización académica. Entre las áreas que habitualmente requieren refuerzo y soporte formativo durante el verano se encuentran: · Turismo y Playas: Especialmente relevante en Cullera por el aumento estacional de la población. Los estudiantes colaboran en puntos de información turística y en la gestión de servicios litorales. · Administración General: Apoyo en tareas de digitalización de archivos, atención ciudadana y gestión de trámites administrativos. · Cultura y Patrimonio: Participación en la dinamización de museos, bibliotecas y actividades culturales de verano. · Deportes: Asistencia en la organización de eventos deportivos y gestión de instalaciones municipales. · Medio Ambiente: Apoyo en tareas de vigilancia y concienciación ecológica en el entorno natural del municipio. La estancia de los jóvenes en las dependencias municipales no se limita a la ejecución de tareas mecánicas, sino que implica el aprendizaje del funcionamiento interno de una corporación local. Los becarios conocen de primera mano los procedimientos de la Ley de Procedimiento Administrativo Común, el uso de firmas digitales y la interacción con la ciudadanía desde una perspectiva institucional. Esta experiencia sirve como mecanismo de transparencia, ya que permite que una generación de jóvenes comprenda la complejidad de la gestión pública y los mecanismos de toma de decisiones que afectan a su ciudad. Asimismo, el programa actúa como un elemento de retención del talento local, mostrando las oportunidades profesionales que existen dentro de la propia comarca de la Ribera Baixa. La llegada de estos 15 estudiantes coincide con el momento de mayor presión asistencial para el Ayuntamiento de Cullera. El incremento de turistas durante los meses de julio y agosto multiplica la demanda de servicios públicos. La incorporación de este personal en formación permite a la administración local mantener unos estándares de calidad en la atención sin saturar las plantillas estructurales, a la vez que los jóvenes aplican sus conocimientos académicos en situaciones reales de gestión de alta intensidad. El proceso de selección finalizará en las próximas semanas, una vez revisadas las alegaciones y publicadas las listas definitivas de admitidos, para garantizar que la incorporación se realice de manera efectiva a principios del mes de julio.