La 'Pujà' al Castillo culmina unas Fiestas Mayores multitudinarias
20 abril 2026
Con el traslado de la imagen de la Virgen del Castillo desde la iglesia de los Santos Juanes hasta su santuario, Cullera ha cerrado oficialmente este domingo sus Fiestas Mayores de 2026. El acto de la "Pujà", cargado de simbolismo y solemnidad, pone fin a nueve días de celebraciones en los que la participación ciudadana y la afluencia de visitantes han sido la nota dominante.
La "Pujà" representa el epílogo litúrgico y sentimental para los cullerenses. Tras una semana de estancia en la villa —que se inició con la tradicional "Baixà" la noche del sábado de Pascua—, la imagen ha recorrido el camino del calvario escoltada por centenares de fieles y acompañada por el sonido de las campanas y las salvas de artillería. Este acto no es solo un traslado físico, sino la culminación de un ciclo festivo que vertebra la identidad del municipio desde el siglo XVII.
La cultura musical, pilar fundamental de Cullera, ha vuelto a ocupar un lugar central. Las dos sociedades musicales del pueblo, la Sociedad Musical Instructiva Santa Cecilia y el Ateneo Musical, han protagonizado conciertos de gran calidad técnica, reforzando el prestigio de Cullera como ciudad de músicos. Asimismo, los certámenes y festivales celebrados en el recinto del Prado han registrado cifras de asistencia que rozan el lleno absoluto, consolidando a Cullera como un polo de atracción cultural durante la primavera.
Más allá de los actos multitudinarios, se ha puesto el acento en el componente humano de la semana grande. Las Fiestas Mayores sirven de punto de encuentro para vecinos y familiares, muchos de los cuales vuelven a la localidad expresamente para estas fechas.
Las fiestas de 2026 "han sido un reflejo de lo que somos como pueblo: una sociedad que respeta su legado histórico pero que sabe abrirse a la modernidad y a la hospitalidad". El programa ha incluido actividades para todas las franjas de edad, desde talleres infantiles y teatro en la calle hasta bailes para los mayores, garantizando una fiesta inclusiva y transversal.
El impacto económico de las Fiestas Mayores es innegable para el sector servicios. La hostelería y la restauración local han reportado cifras de actividad superiores a las del año anterior, beneficiadas por una meteorología favorable y por el posicionamiento turístico de Cullera. El aumento de la demanda en el comercio local durante estos nueve días supone una inyección financiera vital antes del inicio de la temporada estival.
En cuanto a la seguridad, el dispositivo especial coordinado entre la Policía Local, Protección Civil y la Guardia Civil ha permitido que el calendario festivo se desarrollara sin incidentes de gravedad. El control de accesos a los actos más masivos y la vigilancia en las zonas de ocio han funcionado según el plan previsto, garantizando la tranquilidad de residentes y turistas.
Con el silencio que ahora queda en el castillo y el retorno a la rutina diaria, Cullera ya mira hacia el futuro. Las Fiestas Mayores de 2026 se cierran dejando una huella de civismo y orgullo local, reafirmando que la conexión entre el pueblo y sus tradiciones continúa siendo el motor que mueve la vida social de Cullera cada mes de abril.