Mitología hindú y más de 130 artistas en el Medusa Festival
13 abril 2026
La duodécima edición del reconocido festival de música ha completado su cartel musical para este verano. El evento, que tendrá lugar entre el 13 y el 17 de agosto, se vertebrará alrededor de la temática 'Apsaras', un concepto fundamentado en el universo de la mitología hindú y budista. En las tradiciones asiáticas, las apsaras son espíritus femeninos de las nubes y las aguas, figuras que este año servirán de eje central para el diseño. Esta elección supone un cambio conceptual significativo respecto a la estética basada en los videojuegos clásicos de la pasada edición, y determinará de manera íntegra tanto la línea gráfica del festival como la arquitectura y la decoración de los escenarios principales.
El calendario de operaciones se estructura en cinco jornadas consecutivas. El jueves 13 de agosto se llevará a cabo la fiesta de bienvenida previa al evento principal. Los días 14, 15 y 16 de agosto concentrarán la programación con la apertura simultánea de todos los escenarios musicales. Finalmente, el lunes 17 de agosto se destinará exclusivamente a la salida de los asistentes alojados en la zona de acampada. El evento continúa reuniendo la práctica totalidad de los géneros del espectro electrónico actual, desde el techno y el EDM hasta el trance, el hardstyle y la música de recuerdo o 'remember'.
El cartel definitivo cuenta con más de 130 artistas. Dentro de la oferta musical de masas, destaca la presencia del neerlandés Tiësto, el cual presenta un retorno a los sonidos 'trance' que caracterizaron los inicios de su trayectoria. Este artista posee un historial relevante en la historia de la música electrónica, ya que fue el primero DJ en actuar en una ceremonia de apertura de unos Juegos Olímpicos, concretamente en la edición de Atenas en el año 2004. Junto con él, la oferta más comercial incluye figuras internacionales de larga trayectoria como Dimitri Vegas, Steve Aoki, Oliver Heldens, Timmy Trumpet y el dúo australiano NERVO.
Un análisis de la programación evidencia un crecimiento sustancial de los sonidos más acelerados, especialmente de las variantes 'hard techno' y 'hard groove'. Estos estilos se caracterizan por un ritmo por minuto muy elevado y una base contundente, factores que actualmente registran una alta demanda entre el público perteneciente a la Generación Z. Para cubrir esta área musical, el listado de artistas incorpora nombres como Nico Moreno, Winson, Adrián Mills, Fantasm, Holy Priest, Novah, Basswell y DYEN, además de la artista belga Mandy.
El festival también mantiene una fuerte presencia del género 'hardstyle' más contundente. En esta categoría se incluyen artistas como Rebelion, Gunz For Hire, Phuture Noize, D-Sturb, Partyraiser y Soundrush. Asimismo, el evento cuenta con cesiones exclusivas de escenario a marcas históricas especializadas en ritmos extremos, como por ejemplo Masters Of Hardcore y 240 KM/H, las cuales gestionarán la programación de determinados espacios durante el festival.
Dentro del terreno del techno y el 'tech house', el cartel suma DJ de gran recorrido. El aragonés Andrés Campo forma parte de esta oferta de estilos puristas tras finalizar su gira Alma Bakala. A él se unen referentes consolidados como el británico Ben Sims, la nacional Fátima Hajji y la neerlandesa Chelina Manuhutu. La programación se cierra con diferentes variantes de la música house, incluyendo el afro house y el latin house, géneros que han registrado un incremento notable de oyentes a escala global durante el último año.
Más allá de los cabezas de cartel, el evento integra propuestas emergentes y formatos particulares. Formaciones y artistas como Yasmin K, Luxi Villar, Rello y Relajadita figuran junto a veteranos nacionales como JP Candela. Un aspecto destacado de este año es la actuación de Marsal Ventura, quien ejecutará un format específico denominado Techno Flamenco, basado en la fusión de ritmos electrónicos de baile con elementos de la tradición musical española.
La configuración final de artistas refleja la combinación de las tendencias globales de consumo musical con el legado de las últimas cuatro décadas de música de baile. Todo esto se enmarca geográficamente en Valencia, un territorio que presenta un amplio historial de influencia en la música electrónica desde la década de los ochenta hasta la actualidad.