Culmina la renovación integral de 14 islas de contenedores soterrados
7 abril 2026
El Ayuntamiento de Cullera ha dado un paso significativo en la modernización de los servicios urbanos con la finalización de la renovación integral de gran parte de su sistema de contenedores soterrados. Esta actuación se enmarca en un plan estratégico más amplio para la transformación del modelo de gestión de residuos urbanos, con el objetivo de mejorar la eficiencia operativa, la higiene pública y la integración paisajística del municipio.
La obra, que ya es visible en los principales ejes de la ciudad, ha supuesto la sustitución de los mecanismos antiguos por unidades de nueva generación. Esta intervención no se limita a una cuestión estética, sino que aborda problemas técnicos derivados del uso y del paso del tiempo, como el deterioro de las estructuras de confinamiento y la pérdida de estanqueidad.
La actuación ha afectado a un total de 14 islas de recogida, que suman 59 buzones o bocas de entrada de residuos. Los nuevos modelos instalados han sido seleccionados por su durabilidad y facilidad de uso. Uno de los puntos clave de la renovación ha sido la mejora de la impermeabilidad de las fosas soterradas, un aspecto crítico para evitar filtraciones y olores, especialmente en una localidad costera con niveles freáticos particulares.
Además de las mejoras mecánicas, el sistema apuesta por la inclusión. Todos los buzones cuentan ahora con un sistema de identificación en braille, permitiendo que las personas con discapacidad visual puedan identificar correctamente el tipo de residuo (orgánico, plástico, papel o vidrio) sin necesidad de asistencia. Este detalle técnico responde a las normativas de accesibilidad universal que el consistorio está aplicando en las nuevas infraestructuras.
La distribución de las islas renovadas responde a una planificación basada en la densidad poblacional y el flujo de peatones. Los puntos donde ya se ha intervenido completamente incluyen:
· Eje de la avenida Diagonal: Se ha actuado en el inicio de la vía y en los cruces clave con las calles Pescadores, Médico Joan Garcés, Ateneo Musical, Pintor Sorolla y la Torre. · Zonas de gran tránsito: La calle Valencia, la plaza Andrés Piles y la calle Joan Fuster. · Nodos de conexión: La rotonda de Agustín Oliver y la calle 25 d'Abril. · La elección de estos puntos es fundamental para garantizar que el impacto de la mejora en la limpieza viaria sea perceptible tanto para los residentes habituales como para los miles de turistas que visitan Cullera durante todo el año.
A pesar del avance de las obras, el consistorio ha informado que quedan pendientes algunas intervenciones específicas debido a su dificultad técnica. Concretamente, las islas situadas en el pasaje Ullal y una sección adicional de la calle 25 d'Abril se completarán en las próximas semanas.
En estos puntos, la configuración del subsuelo y la proximidad de otras infraestructuras de servicios han obligado a programar una fase posterior de ejecución. La puesta en funcionamiento de estas últimas unidades será progresiva, asegurando que el servicio de recogida no se interrumpa en ningún momento.
El alcalde de Cullera, Jordi Mayor, ha enmarcado esta inversión dentro de un compromiso por situar al municipio a la vanguardia de la sostenibilidad. "Estamos construyendo una ciudad más limpia, más moderna y más eficiente, donde los servicios públicos están a la altura de lo que merece la ciudadanía", ha declarado el primer edil.
Mayor ha subrayado que la renovación de los contenedores soterrados es una pieza fundamental del nuevo modelo de gestión de residuos que se está implantando. Este modelo tiene como objetivo no solo la recogida, sino el fomento de la economía circular y el cumplimiento de las directivas europeas en materia de reciclaje. El objetivo final es reducir el impacto ambiental del municipio y mejorar la calidad de vida urbana mediante la reducción de olores, ruidos durante la recogida y la recuperación de espacio para el peatón.
Con esta renovación, Cullera se equipa con una infraestructura más higiénica que minimiza la presencia de residuos en la superficie, contribuyendo a una imagen de ciudad más ordenada y respetuosa con el medio ambiente.
La obra, que ya es visible en los principales ejes de la ciudad, ha supuesto la sustitución de los mecanismos antiguos por unidades de nueva generación. Esta intervención no se limita a una cuestión estética, sino que aborda problemas técnicos derivados del uso y del paso del tiempo, como el deterioro de las estructuras de confinamiento y la pérdida de estanqueidad.
La actuación ha afectado a un total de 14 islas de recogida, que suman 59 buzones o bocas de entrada de residuos. Los nuevos modelos instalados han sido seleccionados por su durabilidad y facilidad de uso. Uno de los puntos clave de la renovación ha sido la mejora de la impermeabilidad de las fosas soterradas, un aspecto crítico para evitar filtraciones y olores, especialmente en una localidad costera con niveles freáticos particulares.
Además de las mejoras mecánicas, el sistema apuesta por la inclusión. Todos los buzones cuentan ahora con un sistema de identificación en braille, permitiendo que las personas con discapacidad visual puedan identificar correctamente el tipo de residuo (orgánico, plástico, papel o vidrio) sin necesidad de asistencia. Este detalle técnico responde a las normativas de accesibilidad universal que el consistorio está aplicando en las nuevas infraestructuras.
La distribución de las islas renovadas responde a una planificación basada en la densidad poblacional y el flujo de peatones. Los puntos donde ya se ha intervenido completamente incluyen:
· Eje de la avenida Diagonal: Se ha actuado en el inicio de la vía y en los cruces clave con las calles Pescadores, Médico Joan Garcés, Ateneo Musical, Pintor Sorolla y la Torre. · Zonas de gran tránsito: La calle Valencia, la plaza Andrés Piles y la calle Joan Fuster. · Nodos de conexión: La rotonda de Agustín Oliver y la calle 25 d'Abril. · La elección de estos puntos es fundamental para garantizar que el impacto de la mejora en la limpieza viaria sea perceptible tanto para los residentes habituales como para los miles de turistas que visitan Cullera durante todo el año.
A pesar del avance de las obras, el consistorio ha informado que quedan pendientes algunas intervenciones específicas debido a su dificultad técnica. Concretamente, las islas situadas en el pasaje Ullal y una sección adicional de la calle 25 d'Abril se completarán en las próximas semanas.
En estos puntos, la configuración del subsuelo y la proximidad de otras infraestructuras de servicios han obligado a programar una fase posterior de ejecución. La puesta en funcionamiento de estas últimas unidades será progresiva, asegurando que el servicio de recogida no se interrumpa en ningún momento.
El alcalde de Cullera, Jordi Mayor, ha enmarcado esta inversión dentro de un compromiso por situar al municipio a la vanguardia de la sostenibilidad. "Estamos construyendo una ciudad más limpia, más moderna y más eficiente, donde los servicios públicos están a la altura de lo que merece la ciudadanía", ha declarado el primer edil.
Mayor ha subrayado que la renovación de los contenedores soterrados es una pieza fundamental del nuevo modelo de gestión de residuos que se está implantando. Este modelo tiene como objetivo no solo la recogida, sino el fomento de la economía circular y el cumplimiento de las directivas europeas en materia de reciclaje. El objetivo final es reducir el impacto ambiental del municipio y mejorar la calidad de vida urbana mediante la reducción de olores, ruidos durante la recogida y la recuperación de espacio para el peatón.
Con esta renovación, Cullera se equipa con una infraestructura más higiénica que minimiza la presencia de residuos en la superficie, contribuyendo a una imagen de ciudad más ordenada y respetuosa con el medio ambiente.