Doblete histórico de la Filarmónica Beethoven en el Certamen Nacional de Bandas
13 abril 2026
La tradición musical valenciana ha vuelto a vivir una de sus citas más emblemáticas con la celebración del LXXVIII Certamen Nacional de Bandas de Música 'Ciudad de Cullera' 2026. En esta edición, la Banda de Música Filarmónica Beethoven de Campo de Criptana (Ciudad Real) se ha alzado como la gran triunfadora de la jornada, consiguiendo el Primer Premio y el Premio Especial del Jurado. La agrupación manchega no solo ha dominado la clasificación general, sino que ha rubricado su participación con un "doblete" al ganar también el galardón al Mejor Pasodoble de concierto.
La actuación de la Filharmónica Beethoven, bajo la batuta del director Carlos Garcés, ha convencido unánimemente al tribunal calificador. La agrupación ha obtenido una puntuación final de 539,8 puntos, una cifra que refleja la superioridad mostrada sobre el escenario de los Jardines del Mercado. En segundo lugar, la Asociación Musical Banda Municipal de Música de Daimiel, dirigida por Pedro Francisco Sánchez-Valdepeñas, ha finalizado su intervención con un total de 384,9 puntos.
El programa presentado por la banda ganadora ha destacado por su ambición y ejecución. Como obra de libre elección, la Filharmónica Beethoven ha interpretado Duende, del compositor Luis Serrano Alarcón, una pieza de gran complejidad rítmica y exigencia interpretativa que ha permitido lucir las diferentes secciones de la banda. Previamente, para la categoría de pasodoble de concierto —que le ha valido el premio adicional de 2.000 euros patrocinado por Veolia—, han interpretado Antoñana, de Fernando Tormo.
Como es preceptivo en este certamen, uno de los puntos determinantes de la valoración ha sido la ejecución de la obra obligada. Este año, la pieza elegida ha sido El mirall de la joventut, del reconocido compositor valenciano Saül Gómez Soler. El autor, que ha ejercido como presidente del jurado, ha estado acompañado en las deliberaciones por las prestigiosas figuras del panorama musical Beatriz Fernández y Fernando Lizana.
La obra de Gómez Soler ha funcionado como un auténtico termómetro para medir la madurez de las bandas participantes, exigiendo un control riguroso de las dinámicas y una gran capacidad de expresión sonora. Por su parte, la agrupación de Daimiel ha optado por la obra The Island of Light, de José Alberto Pina, y el pasodoble Valencia, de Santiago Lope, ofreciendo una actuación que, a pesar de su nivel, no ha podido alcanzar el registro de puntos de la banda vencedora.
La edición de 2026 del certamen ha destacado también por una apuesta firme del Ayuntamiento de Cullera por potenciar el prestigio económico y artístico del concurso. La dotación de los principales galardones ha experimentado un incremento de 2.000 euros respecto a ediciones anteriores. Así, el primer premio obtenido por la Filharmónica Beethoven está dotado con 10.000 euros (patrocinados por Aigües de Cullera), a los cuales hay que sumar los 1.000 euros del premio 'Edicions Tot per l'Aire' destinados a material musical. El segundo premio para Daimiel ha consistido en 6.000 euros, con el patrocinio de Caixa Popular.
Además, todas las bandas participantes han recibido una subvención de 6.000 euros en concepto de participación, cifra que se ha visto aumentada en 1.000 euros este año para compensar los costes de desplazamiento y preparación de las formaciones de fuera de la Comunidad Valenciana. El evento se ha celebrado en el marco de las Fiestas Mayores de la localidad, consolidando a Cullera como un referente ineludible de la música de banda a nivel estatal. Tras la fase de concurso, la tarde ha servido para disfrutar de la excelencia de las agrupaciones locales, que actúan fuera de competición pero con un nivel de exhibición de orden internacional.
La Banda Sinfónica de la Sociedad Musical Instructiva Santa Cecilia de Cullera, dirigida por Marcel Ortega, ha ofrecido una lectura de la Sinfonía nº 3 'Aquae Flaviae' y el pasodoble Tercio de Quites. Acto seguido, la Banda Sinfónica de la Sociedad Ateneo Musical de Cullera, bajo la dirección de Andrea Gasperin, ha cerrado la jornada con la Sinfonía nº 3 de Alfred Reed y el conocido pasodoble Yakka.
Con este resultado, la Filharmónica Beethoven de Campo de Criptana inscribe su nombre en el historial de oro de uno de los certámenes más antiguos y rigurosos de España, reafirmando el vínculo cultural y musical entre las tierras de la Mancha y la tradición sinfónica valenciana.
La actuación de la Filharmónica Beethoven, bajo la batuta del director Carlos Garcés, ha convencido unánimemente al tribunal calificador. La agrupación ha obtenido una puntuación final de 539,8 puntos, una cifra que refleja la superioridad mostrada sobre el escenario de los Jardines del Mercado. En segundo lugar, la Asociación Musical Banda Municipal de Música de Daimiel, dirigida por Pedro Francisco Sánchez-Valdepeñas, ha finalizado su intervención con un total de 384,9 puntos.
El programa presentado por la banda ganadora ha destacado por su ambición y ejecución. Como obra de libre elección, la Filharmónica Beethoven ha interpretado Duende, del compositor Luis Serrano Alarcón, una pieza de gran complejidad rítmica y exigencia interpretativa que ha permitido lucir las diferentes secciones de la banda. Previamente, para la categoría de pasodoble de concierto —que le ha valido el premio adicional de 2.000 euros patrocinado por Veolia—, han interpretado Antoñana, de Fernando Tormo.
Como es preceptivo en este certamen, uno de los puntos determinantes de la valoración ha sido la ejecución de la obra obligada. Este año, la pieza elegida ha sido El mirall de la joventut, del reconocido compositor valenciano Saül Gómez Soler. El autor, que ha ejercido como presidente del jurado, ha estado acompañado en las deliberaciones por las prestigiosas figuras del panorama musical Beatriz Fernández y Fernando Lizana.
La obra de Gómez Soler ha funcionado como un auténtico termómetro para medir la madurez de las bandas participantes, exigiendo un control riguroso de las dinámicas y una gran capacidad de expresión sonora. Por su parte, la agrupación de Daimiel ha optado por la obra The Island of Light, de José Alberto Pina, y el pasodoble Valencia, de Santiago Lope, ofreciendo una actuación que, a pesar de su nivel, no ha podido alcanzar el registro de puntos de la banda vencedora.
La edición de 2026 del certamen ha destacado también por una apuesta firme del Ayuntamiento de Cullera por potenciar el prestigio económico y artístico del concurso. La dotación de los principales galardones ha experimentado un incremento de 2.000 euros respecto a ediciones anteriores. Así, el primer premio obtenido por la Filharmónica Beethoven está dotado con 10.000 euros (patrocinados por Aigües de Cullera), a los cuales hay que sumar los 1.000 euros del premio 'Edicions Tot per l'Aire' destinados a material musical. El segundo premio para Daimiel ha consistido en 6.000 euros, con el patrocinio de Caixa Popular.
Además, todas las bandas participantes han recibido una subvención de 6.000 euros en concepto de participación, cifra que se ha visto aumentada en 1.000 euros este año para compensar los costes de desplazamiento y preparación de las formaciones de fuera de la Comunidad Valenciana. El evento se ha celebrado en el marco de las Fiestas Mayores de la localidad, consolidando a Cullera como un referente ineludible de la música de banda a nivel estatal. Tras la fase de concurso, la tarde ha servido para disfrutar de la excelencia de las agrupaciones locales, que actúan fuera de competición pero con un nivel de exhibición de orden internacional.
La Banda Sinfónica de la Sociedad Musical Instructiva Santa Cecilia de Cullera, dirigida por Marcel Ortega, ha ofrecido una lectura de la Sinfonía nº 3 'Aquae Flaviae' y el pasodoble Tercio de Quites. Acto seguido, la Banda Sinfónica de la Sociedad Ateneo Musical de Cullera, bajo la dirección de Andrea Gasperin, ha cerrado la jornada con la Sinfonía nº 3 de Alfred Reed y el conocido pasodoble Yakka.
Con este resultado, la Filharmónica Beethoven de Campo de Criptana inscribe su nombre en el historial de oro de uno de los certámenes más antiguos y rigurosos de España, reafirmando el vínculo cultural y musical entre las tierras de la Mancha y la tradición sinfónica valenciana.