La élite del descenso estatal se enfrenta en una competición llena de adrenalina
28 marzo 2026
Este fin de semana, del viernes 27 al domingo 29 de marzo, Cullera se convierte en el punto neurálgico del deporte de inercia con la celebración de la tercera edición de la Downhill Race. Este evento deportivo acoge oficialmente el Campeonato de España, el Campeonato de la Comunitat Valenciana y, además, figura como la primera parada del circuito continental conocido como Eurotour. La prueba, impulsada y estructurada por L'horta Downhill Club, reúne a decenas de corredores de diversas nacionalidades que buscan registrar los mejores tiempos en un circuito que combina una alta exigencia técnica con un entorno natural de mar y montaña.
La competición se desarrolla en la sinuosa carretera de subida hacia el radar meteorológico local, una vía que queda completamente cerrada al tráfico ordinario durante los tres días para garantizar el desarrollo seguro de las pruebas. El trazado cuenta con una longitud total de 1.200 metros de asfalto, caracterizados por un pronunciado desnivel y curvas muy cerradas que permiten a los participantes alcanzar velocidades de vértigo. Para salvaguardar la integridad física de los deportistas, la organización ha desplegado un amplio dispositivo de seguridad en pista que incluye la colocación de más de 1.000 balas de paja, situadas estratégicamente en los márgenes y las curvas de mayor peligrosidad. Este sistema de protección se complementa con la presencia permanente de dos ambulancias medicalizadas y una flota de vehículos que hacen la función de remontes rápidos para devolver a los participantes a la línea de salida de manera ágil.
El evento se divide en tres modalidades oficiales de competición. En primer lugar, los monopatines de descenso o longboards; en segundo lugar, los patines en línea adaptados para altas velocidades; y, finalmente, la categoría de streetluge, que consiste en unos trineos de asfalto donde el piloto baja completamente tumbado de espaldas a ras de suelo, una posición que incrementa notablemente la aerodinámica y la velocidad punta. El acceso para el público es totalmente libre y gratuito, hecho que favorece una masiva afluencia de espectadores que se distribuyen a lo largo de los márgenes de la carretera para seguir la evolución de las bajadas.
La actividad deportiva se estructura en bloques horarios específicos durante todo el fin de semana. La jornada del viernes se reserva exclusivamente para la modalidad de freeride o descenso libre de entrenamiento, con pistas abiertas de 10:00 a 14:00 horas y de 15:00 a 18:00 horas. El sábado, de manera paralela a los descensos libres, arrancan las mangas oficiales de competición (race) en el mismo horario diurno. Además, la tarde del sábado, entre las 19:00 y las 21:00 horas, acoge una sesión de slide jam, una disciplina técnica focalizada únicamente en la ejecución y control de derrapadas largas sobre el asfalto. Finalmente, la jornada del domingo concentra las rondas definitivas y las finales desde las 09:00 hasta las 16:00 horas ininterrumpidamente, momento en el cual se definen los tiempos ganadores.
Aparte de la vertiente estrictamente competitiva, el fin de semana supone un activo turístico de primer orden para la localidad. Los miles de asistentes y equipos técnicos desplazados generan un impacto directo en la ocupación y los servicios de la zona. Complementariamente, las infraestructuras deportivas municipales, como el reciente skatepark y el pumptrack de cemento pulido, funcionan durante estos días como espacios de entrenamiento secundario y punto de reunión para la comunidad de aficionados al deporte urbano.